Cualquier parecido con Colombia no es coincidencia

Más de 20 años de contacto con Colombia le permitieron a Peter Schechter, consultor internacional, escribir una novela con todos los ingredientes de la realidad nacional que ha podido recopilar durante este tiempo.

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abril 28 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-04-28

Empezó a visitar el país en 1987, cuando trabajó con el presidente Virgilio Barco. Desde entonces ha venido unas 104 veces, porque además fue asesor de los mandatarios César Gaviria, Ernesto Samper y actualmente lo es de Alvaro Uribe. Por eso su historia y sus personajes parecen calcados de la realidad: El presidente de Colombia -que en su caso eligió a una mujer (que además es una ex Miss Universo), Marta Pradilla; el director del DAS es un ex fiscal de Santa Marta de raza negra, Héctor Carbone; y el joven jefe de Prensa de Palacio, Manuel Saldívar, fue director de la Unidad Investigativa de EL TIEMPO y ahora lidera el ‘kínder’ de Pradilla. Los tres tienen que ideárselas para impedir que Colombia sea utilizada como puente para un ataque terrorista sirio a Estados Unidos, e impedir una posible represalia demoledora contra el país y contra su gobierno. Schechter reconoce que su presidenta es una amalgama entre Noemí Sanín, Íngrid Betancur y María Emma Mejía, con la sagacidad de César Gaviria y el estilo directo de Uribe. Y lógicamente entre sus páginas desfilan más hechos de la vida real y de mucha actualidad para el país: narcotráfico, la ayuda de Estados Unidos para combatirlo, el Tratado de Libre comercio con todo y las implicaciones para el sector agrícola, etc. Este americano con corazón colombiano recorre y describe muy bien zonas de Bogotá, restaurantes, calles, así como el mismo Palacio de Nariño, que hacen que el lector esté como viendo una película. La novela de este especialista en estrategia política y comunicacional, fue publicada en Estados Unidos hace un año y recibió buenos comentarios por parte de la crítica, al punto que el comentarista de libros del Washington Post dijo que al leerla “dan ganas de irse de vacaciones a Bogotá”. Este primer intento como escritor de Schechter corresponde al impulso no solo de contar lo que conoce y aprovechar para crear los líderes políticos que dicen y hacen lo que él quiere, sino como ejemplo a seguir de tantos libros y escritores que ha leído durante sus largas horas de viaje de un lado a otro. Leer novelas de tinte político, estilo Tom Clancy, lo animaron a hacer su propia versión. Le gustó, porque ya prepara otra novela sobre Pradilla como Secretaria General de la OEA. ¿En quién se habrá inspirado para esta obra? ¿Qué nuevos personajes de la vida nacional cobrarán vida bajo otros nombres? Contrabando. Peter Schechter. Ediciones B. 373 pags.

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