Paro de lancheros por precio del combustible afecta abastecimiento de alimentos en municipios del Pacífico

En la galería de Guapi, verduras y hasta gaseosas empezaron a escasear. En López de Micay la preocupación es por el Acpm para poner a funcionar las plantas de energía para sus habitantes.

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mayo 11 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-11

El desabastecimiento en estas dos localidades del Pacífico caucano es la evidencia de los efectos que empieza a causar en alejados poblados del litoral el paro que adelanta desde hace diez días el gremio de la flota de cabotaje, pero que solo hasta ahora empieza a reconocerse.

"Tenemos problemas con algunos corregimientos, lo más significativo es que se están quedando sin el combustible para el funcionamiento de las plantas eléctricas, pues no hay interconexión y todo el trabajo que se hace es con energía generada por plantas diésel", dijo Óscar Martínez, presidente de la Federación de Municipios del Pacífico Colombiano.

Sin ese combustible se afecta el almacenamiento de productos perecederos, como el pescado que capturan los pescadores artesanales.

"Eso nos está causando grandes pérdidas en los 15 municipios que hay en la costa y su área de influencia", explicó Martínez.
Pero el problema no es solo de perecederos y combustible, a esto se suma las fallas en el sistema de salud.

"Las comunidades se están viendo afectadas porque, inclusive, hasta algunos puestos y centros de salud están fallando porque empieza a escasear el combustible que les ayuda para que puedan funcionar sus plantas de energía", instó el Presidente Ejecutivo de la Federación del Municipios del Pacífico.

En el pasado Consejo comunitario realizado por el presidente Álvaro Uribe en Guapi, el secretario de Educación, Gerardo Bazán, le informó sobre la problemática.

"En la galería no hay productos que hacen parte de la canasta familiar y los complementarios. De la misma forma, no hay artículos como verduras y gaseosas, entre otros productos procedentes de Buenaventura. Solo hay pescado", dijo Bazán.

Por su parte, Hernando Palacios, presidente de la Asociación de Armadores de Barcos de Cabotaje del Pacífico, reconoció que la situación es delicada, pero dijo que es la única forma de que los escuchen.

"Pedimos ayuda, pues la quiebra del gremio es inminente por el alto costo del diésel marino", dijo Palacios, quien precisó que el costo del diésel equivale al 65,2 por ciento de su presupuesto.

Consideró necesario que el Gobierno le ponga atención a un gremio que presta un servicio importante en sitios a los que no se llega por carretera.

"No estamos ejerciendo presión, le estamos diciendo al Gobierno que nos ayude, pues estamos quebrados".

Mañana, en una reunión prevista en Cali, se espera buscar una salida a esta problemática.

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