El peor impuesto

El peor impuesto

POR:
septiembre 05 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-05

De los resultados de la inflación en el mes de agosto se ha comentado sobre todo su tendencia creciente, como quiera que la variación anual del Índice de Precios al Consumidor llegó a 7,9 por
ciento, casi el doble de la meta fijada por el Banco de la República.

También es notable el incremento de los precios de los alimentos superior al 14 por ciento anual. Sin duda son los hechos más destacados pero no son los únicos que merecen atención en los informes del Dane sobre el tema.

En primer lugar hay que mencionar que si bien la comida es la principal responsable de lo sucedido, hay otros culpables. De hecho los grupos de vivienda, transporte, educación y salud también registran aumentos de precios superiores a la meta oficial y no muestran signos de reducción, a pesar de los aumentos de las tasas de interés bancarias y de la desaceleración de la economía. No debe sorprender este comportamiento si se recuerda que la cartera bancaria y los agregados monetarios continúan creciendo muy por encima de la inflación, y que el crecimiento esperado del Producto Interno Bruto para este año estará entre 4 y 5 por ciento, es decir que la economía está lejos de una recesión que pudiera inducir una baja generalizada en el costo de vida.

Respecto de los alimentos se ha dicho que se trata de una inflación importada por el gran aumento que han tenido las cotizaciones internacionales de los mismos, sobre todo de aquellos productos que compiten con los biocombustibles. Sin embargo, este no es el caso en Colombia pues, con excepción de los aceites, los precios que más han aumentado son de productos que no dependen de los mercados externos como la papa, las verduras, las hortalizas y las frutas frescas. El problema, para algunos, está en el clima y, para otros, radica más bien en las falencias de la política agropecuaria nacional.

También es significativo que, con una variación anual del 9 por ciento, los precios de los productores (el IPP) continúan creciendo por encima del IPC y por lo tanto también superan la meta del Banco de la República. Este resultado se da a pesar de que el componente de bienes importados sigue registrando un bajo crecimiento de solo 2.4 por ciento por cuanto todavía no refleja el impacto de la rápida devaluación del peso en las últimas semanas.
Surgen acá dos nuevas fuentes de presiones alcistas para los próximos meses: la tasa de cambio que dejaría de funcionar como ancla, y la tendencia lógica de los productores de trasladar sus mayores costos a los consumidores.

La mayor preocupación en este frente es el gran impacto negativo que está teniendo la inflación sobre la pobreza y la situación social. Considerando que la mayor carestía ya desbordó el aumento del salario mínimo de este año, comienzan a sentirse las presiones sindicales para nuevos reajustes en sueldos y beneficios. Es una difícil encrucijada: si se cede a estas presiones se puede desatar una espiral alcista perjudicial para todos, pero si no se hace el peso del ajuste va a recaer exclusivamente sobre los trabajadores.
La única salida es lograr una rápida reducción de la tasa de inflación para facilitar las próximas negociaciones salariales.

Pero la situación es todavía más grave tal como se constata al observar la variaciones de los precios para los diferentes estratos sociales, pues para el grupo de ingresos altos la inflación anual fue de solo 5,6 por ciento, mientras que para los de bajos ingresos fue de 9,6 por ciento. La razón es simple: los pobres tienen que dedicar una porción mayor de su ingreso a la compra de alimentos y servicios básicos, que son los que más han subido de valor.

Además como sus ingresos son fijos, ante la carestía su única alternativa es comprar menos, es decir aguantar hambre. Por eso el Dane reporta que las ventas de alimentos cayeron 3,4 por ciento en junio.

En estas circunstancias sí que es cierto que la inflación es el peor impuesto para los pobres y que se deben redoblar los esfuerzos, no solo para controlar el promedio, sino en particular para aumentar la oferta de alimentos.

Siga bajando para encontrar más contenido