No todos perdieron la cabeza

El elogio de la banca canadiense que hizo el G-20 se debe a que el Gobierno de Canadá no ha tenido que otorgar rescate financiero a sus 21 bancos, históricamente sólo dos de ellos se quebraron en 1923, y eso expresa la seguridad de dicho sistema. Al respecto, el presidente Obama dijo: “en medio de la enorme crisis económica, pienso que Canadá ha demostrado ser un muy buen administrador del sistema financiero y la economía de maneras en las que nosotros no lo hemos hecho siempre”.

POR:
julio 13 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-13

Estados Unidos vivió la confrontación entre la posición de Andrew Jackson opuesta al control financiero centralizado y los financistas liderados por Nicholas Biddle, de la cual resultó ganador el primer bando. Por esta razón, durante el siglo XIX E.U. operó en su mayor parte mediante bancos independientes y respaldados por los estados. Canadá por el contrario adoptó un sistema bancario nacional y pudo controlar mejor los riesgos, cuando hubo pánico. Así se formó un sistema más sólido que no estaba limitado a un sólo tipo de cliente, como le ocurría a sus pares estadounidenses. Una diferencia notable es el grado de apalancamiento: los bancos canadienses pueden prestar hasta 20 veces su capital básico, comparado con más de 30 veces de los europeos y más de 25 para los bancos de inversión del Reino Unido y Estados Unidos. Para explicar el éxito de la banca de su país, Roy MacLaren, ex ministro de comercio dijo: “no creo que sea porque somos más inteligentes que otros. Me gustaría pensarlo, pero no es así. Se da la feliz circunstancia de que en Canadá tenemos un sistema de regulación bancaria que ha demostrado ser muy eficiente”. Bancos canadienses de gran tamaño pasaron de financiar el comercio a financiar también la industria, convirtiendo los ahorros en recursos productivos. La globalización, llevó a la construcción de imperios financieros y de bancos interfronterizos a través de las fusiones; y los bancos norteamericanos se expandieron por todo el mundo, pero se tornaron vulnerables por la complejidad de las transacciones que podían llevar a cabo. Entre tanto, Canadá contuvo la desregulación, la Ley de Bancos no viabilizó las fusiones interbancarias y limitó el papel internacional de sus entidades financieras. El Gobierno además limitó la participación de los bancos extranjeros en los bancos de depósitos que están casi en su totalidad en poder del Gobierno: así los principales, Royal Bank of Canadá, Toronto-Dominion Bank, Scotiabank, Canadian Imperial Bank of Commerce y el Bank of Montreal, han podido dominar gran parte del mercado, alejados de la intromisión extranjera. Pero sobre todo, los bancos canadienses se abstuvieron de usar la titularización de derivados financieros que en Estados Unidos se veían como ‘mágicos’. Por ello, aunque hubo algún impacto de las hipotecas ‘tóxicas’ de su vecino, no alcanzó a generar pánico. La conclusión es que no se puede pretender consumir más de lo que se produce. Así lo expresó David Dodge, ex gerente del Banco de Canadá en el 2004:. “Fortunately, Canadians understood that you can’t forever consume more than you produce. They displayed the innate good sense necessary to make short-term sacrifices for the long-term interests of their families”. '' Los bancos canadienses de gran tamaño pasaron de financiar el comercio a financiar también la industria, convirtiendo los ahorros en recursos productivos.WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido