Perfectos idiotas e hipócritas

Como reminiscencia latinoamericana, cada vez que oímos mencionar las palabras golpe y militares, reaccionamos irracionalmente en estampida, sin considerar antecedentes o consecuencias. Cuando se trata de los regímenes que llegan al poder amparados en una ‘revolución del pueblo’ o en la manipulación de la manoseada democracia y se atornillan en él por años, violando los más elementales derechos humanos y saqueando sus riquezas, nadie protesta. Por el contrario, los desagraviamos, como acaba de suceder con Cuba.

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julio 09 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-09

Qué ejemplo de dignidad y de defensa de los intereses nacionales nos está dando Honduras. Por fin, un pueblo y sus instituciones le están dando un ‘parao’ a Chávez y a su grupo, el cual viene impunemente interviniendo en la región y destruyendo lo que queda de democracia en sus propios países. Todos los condescendientes con la intervención chavista son directamente responsables de sus desafueros y de las consecuencias que al igual que lo que se estaba fraguando en Honduras y está sucediendo en Venezuela, caerán sobre nuestras timoratas e infiltradas democracias. El mismo desentendimiento frente a las razones que han llevado al Alcalde de Caracas a entrar en huelga de hambre. Ya un país tuvo el valor civil de levantarse del reclinatorio y decir: aquí no. Ojalá en Colombia lo tuviéramos -así como para otras cosas lo alegamos-, dándole el mismo ‘parao’ a quienes en nuestras narices y con pleno conocimiento de las autoridades llevan años apoyando a la guerrilla, tratando de desestabilizarnos, y ya van por nuestros ministros, en especial aquellos pocos que han tenido el coraje de enfrentarlos como Juan Manual Santos. Lo de Honduras es la danza de los hipócritas. Empezando por Zelaya, quien en San Pedro Sula, fue el más duro opositor de la OEA. Hoy, se apoya en ella y en su sesgado Secretario General. El mismo a quien Chávez, su actual mentor, llamó ‘pendejo’, ‘incapaz’, etc. Antes de condenar como borregos ciegos, hemos debido pedir un análisis de lo que se estaba montando en Honduras. De lo que llevó a la reacción, no de los militares, quienes actuaron sólo al final del episodio, en su condición de garantes del Estado de Derecho, acatando órdenes de las autoridades civiles, sino de toda la institucionalidad hondureña que reaccionó constitucionalmente, para detener el verdadero golpe en ciernes, el de Zelaya. La Corte Suprema, la Fiscalía, la Procuraduría, el Tribunal Electoral, el Contencioso Administrativo, el Congreso por unanimidad, incluyendo el partido del propio Zelaya, la Iglesia, la mayor parte del pueblo hondureño, frustraron su movida, que ante la vista gorda de todos venía en progreso desde semanas antes hacia una Asamblea Nacional Constituyente para seguir el mismo guión de Venezuela, Bolivia, Ecuador y los que continúan en la lista. Vergonzosamente nos alineamos, una vez más, en esta ocasión, en el club de los hipócritas. Contra Honduras, nuestro apoyo frente a Nicaragua. Con Raúl Castro, quien pide la defensa de la democracia. Con Chávez, Ortega y Correa abogando por la aplicación, parcial, de la Carta Democrática de la OEA, organismo que quieren sustituir por el Alba. Y mientras invitamos a Cuba a una organización de democracias y condenamos su embargo, forzamos a Honduras a retirase de ella, en una decisión que la enaltece, y pedimos a voz en cuello un bloqueo a este país por liberarse de lo que los ‘amigos bolivarianos’ habían orquestado. ¿Qué responderían estos ‘defensores’ de la democracia en el supuesto negado de que ante la no aprobación del referendo para la reelección en Colombia, por la Corte Constitucional y el Congreso, el Gobierno decidiera mediante un decreto llevarlo a cabo? Es lo mismo que sucedió en Honduras. '' Antes de condenar como borregos ciegos, hemos debido pedir un análisis de lo que se estaba montando en Honduras.WILABR

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