El perro que se mordió la cola

Perdida entre el alud de noticias que generó el derrumbe estrepitoso de las pirámides, apareció hace pocos días una buena nueva: el precio interno de la gasolina alcanzó el de referencia internacional. Esta era una meta que el país venía persiguiendo desde hace una década.

POR:
noviembre 25 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-25

Ya no serán necesarios los abultados subsidios al consumo de los combustibles que estaban previstos en el presupuesto. Por fin, el ‘furioso perro’ de las alzas permanentes de la gasolina logró morderse la cola. Y si las cotizaciones del crudo en los mercados externos se mantienen estables en torno a los niveles actuales no habría en rigor necesidad de seguir subiendo el precio interno de las gasolinas. ¿Qué ha sucedido? Durante los últimos años el alza permanente del precio de la gasolina en los expendios domésticos no había sido suficiente para alcanzar las cotas de referencia internacional a que se necesitaba llegar: subían los precios internos pero más se elevaban aún las cotizaciones internacionales del crudo. Sin embargo, durante las últimas semanas, las cotizaciones internacionales del crudo han caído en casi un 60 por ciento. De niveles que llegaron a bordear los US$150 el barril hoy están por debajo de los US$60. La desaceleración de la economía mundial se ha encargado de desinflar en pocas semanas el precio de los combustibles.¿Qué va a suceder en Colombia? En primer lugar, el precio del galón de gasolina en las bombas debería dejar de subir mensualmente como haba venido haciéndolo hasta ahora. En segundo lugar, habría las condiciones para liberar el precio doméstico de las gasolinas. Sería la ocasión propicia para hacerlo. La liberación -en este momento- no acarrearía alzas bruscas en el interior. Sería indolora. El Gobierno, sin embargo, ha dicho que aún está temeroso con la volatilidad de los precios internacionales. Y que prefiere esperar un tiempo prudencial antes de liberar oficialmente los precios. Si no se liberan ahora los precios puede ser una ocasión preciosa que se desperdicia. Acaso no se vuelva a presentar una coyuntura tan favorable en el futuro. Y queda por último la pregunta de qué se va a hacer con los cerca de 5 billones de pesos que quedaron consignados en presupuesto del año entrante para pagar los subsidios a los consumos de gasolina. Este subsidio -si los precios internacionales no varían sensiblemente de los niveles actuales- no va a necesitarse. ¿Qué va a hacer el Gobierno? ¿Va a ahorrar esa considerable partida? ¿O se la va a gastar en otra cosa? Después de cerca de diez años en que el ‘furioso perro’ del precio doméstico en las bombas de gasolina estuvo persiguiéndose infructuosamente la cola, la recesión de la economía mundial ha permitido que, por fin, logre mordérsela. Ojalá sepamos qué hacer con semejante bocado. jotacrestrepo@yahoo.es '' Si las cotizaciones del crudo en los mercados externos se mantienen estables en torno a los niveles actuales no habría en rigor necesidad de seguir subiendo el precio interno de las gasolinas.WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido