Perú apuesta por el continuismo o la ruptura

Como lo pronosticaron las encuestas, en las elecciones presidenciales del pasado 10 de abril en Perú ganó en primera vuelta el ex militar Ollanta Humala, del partido Gana Perú, y enfrentará en segunda vuelta, el 5 de junio, a Keiko Fujimori (hija del ex presidente Alberto Fujimori), legisladora liberal fundadora de Fuerza 2011.

POR:
mayo 20 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-05-20

Se trata de una campaña en la que los peruanos definirán si quieren continuar con un modelo económico que lleva tres lustros de éxito o si rompe y se alinea al populismo en contra del libre comercio y de las relaciones con EE. UU., al estilo del presidente venzolano Hugo Chávez y asociados. En un ambiente reñido, donde el gran perdedor fue el ex mandatario Alejandro Toledo (cuarto lugar), ninguno logró la mayoría. Así, se advierte una incierta segunda vuelta en la que las alianzas son claves. Ya el economista Pablo Kuczynski (tercero), promotor del libre mercado como Toledo, anticipó que apoyaría a Fujimori: "El plan de gobierno de Humala dice que controlará los medios, cambio a la Constitución y estatización, y yo me opongo a estas tres cosas que nos van a hundir", señaló. Humala, célebre por el levantamiento militar contra Fujimori en el 2000, ya se enfrentó en segunda vuelta con Alan García en el 2006. Muy cercano al presidente Chávez, ha matizado su discurso populista para no ahuyentar la inversión extranjera. De otra parte, Fujimori, que repuntó al final de la campaña, recuerda a su padre, que con un 'autogolpe' se hizo presidente (1992-2000), pero hereda la imagen positiva de él, quien derrotó a la organización terrorista Sendero Luminoso. Además, ella aprovecha el aumento de la criminalidad y el narcotráfico para retomar la importancia de las medidas de seguridad que redujeron al terrorismo a su mínima expresión, y que hoy no representa una amenaza para el Estado peruano. De su padre -condenado a 25 años de prisión por violación a los derechos humanos- también recoge el haber sentado las bases del milagro económico peruano. Lo más relevante de la coyuntura electoral es el reto del nuevo presidente, que deberá mantener el desempeño económico del Perú, cuyo PIB, pese a la recesión mundial, crece al 7 por ciento anual desde el 2006. De hecho, en el Mercado Integrado Latinoamericano (Mila), de ser la segunda economía después de Chile (PIB del 5 por ciento), Perú superó al país austral en el 2010 con un crecimiento del PIB del 8,8 por ciento, y casi duplica el de Colombia (4,6 por ciento). El país inca, además, obtuvo la más alta nota para la inversión extranjera de agencias calificadoras de riesgo. PORTAFOLIO VARIADO Ese éxito económico se debe a la continuidad del modelo que han sostenido los distintos gobiernos, desde hace 20 años cuando tenía una hiperinflación del 7.500 por ciento, graves problemas de corrupción, inseguridad y terrorismo. Perú ha diversificado su sector minero con un portafolio de recursos: cobre, oro y estaño, además de ser el primer productor mundial de plata. Con todo, no se casa sólo con el sector minero. En efecto, es líder en inversión extranjera y crecimiento de sus exportaciones con tratados vigentes de libre comercio con EE.UU., la Comunidad Andina y Mercosur, al tiempo que se abre a la cuenca del Pacífico con Tailandia, China, Singapur, Corea del Sur y Japón, y tiene adelantado el tratado con la Unión Europea en asocio con Colombia. En otro orden, hace más de una década en Perú se localizan grandes multinacionales y es centro de maquila textil, por lo que es común ver el 'Made in Perú' en marcas reconocidas como Calvin Klein, Zara, Polo Ralph, Guess, Lacoste, New balance, Adidas, Perry Ellis, Tommy Hilfiger y Náutica. El sector agrícola también se ha visto favorecido con la infraestructura vial que le abre las puertas al Pacífico en renglones como caña de azúcar, mango, espárragos, café, uva, pimentón y alcachofa. Quizá también esto explique el que los campesinos estén exportando masivamente sus productos y que los indicadores sociales hayan mejorado sensiblemente: entre el 2006 y el 2009 se redujo en 15 por ciento el número de peruanos viviendo en la pobreza. Pero la distribución de la riqueza sigue pendiente, como en la mayoría de países de Latinoamérica. De los 28 millones de peruanos, 10 millones viven en la pobreza y tres millones más, en la indigencia. Además, la corrupción, la falta de políticas en educación y salud, y el aumento de la criminalidad explican que amplios sectores de la población reclamen un cambio que podría capitalizar Humala, que ha querido parecerse a Lula, con la asesoría del brasileño Partido de los Trabajadores, y tomar prudente distancia de Hugo Chávez. Es claro, entonces, que los electores en Perú, en la segunda vuelta, enfrentarán un dilema: el "cambio sin sobresaltos" que propone Humala, o el continuismo del modelo de Keiko Fujimori (con la sombra de su padre). Tendrán que escoger "el mal menor", como sostienen algunos analistas.helgon

Siga bajando para encontrar más contenido