Pese a crisis en España, colombianos aún envían remesas

Según una investigación, las mujeres son las que más aportan al envío de dinero hacia el país.

Archivo Portafolio.co

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septiembre 05 de 2011 - 04:27 a.m.
2011-09-05

Aunque hoy hay más de 4 millones de desempleados en España y el país no termina de levantar cabeza frente a una crisis que puso en jaque a los inmigrantes, los colombianos parecen estar ingeniándoselas para seguir enviando giros al país. La clave está en las mujeres.

Según el último reporte de Remesas.org, centro de investigación que ha estudiado el fenómeno desde el 2004, Colombia, a pesar de ser el principal destino de las remesas españolas, no se ha visto tan afectada como los demás países de la región.

Entre el 2009 y el 2010, este flujo de dinero se redujo apenas 0,87 por ciento (11,3 millones de euros menos). En comparación, los vecinos Ecuador y Bolivia han sufrido caídas de 4,4 por ciento y 7,8 por ciento, respectivamente, en solo un año. En el caso boliviano, esto se traduce en 52 millones de euros menos.

Íñigo Moré, director de Remesas.org, explicó que este inusual sostenimiento del flujo de dinero que los colombianos en España envían a sus familias se debe a que el trabajo de las mujeres colombianas ha sido menos vulnerable ante la crisis.

En España, solo el 47 por ciento de la inmigración es femenina. Pero en el caso colombiano, la mayoría (56 por ciento) son mujeres, muchas de las cuales se desempeñan como ayudantes en labores domésticas y como niñeras, entre otros oficios.

Agrega Moré que "una española que contrata a una de ellas porque tiene tres hijos, con la crisis sigue teniendo tres hijos y sigue necesitando a alguien que le eche una mano". Y añade que esta es "una novedad histórica" ya que hay un porcentaje muy elevado de colombianas que han emigrado solas.

Esto no quiere decir -advierte el experto- que hayan salido ilesas de la recesión.
"La crisis les 'dispara' a todos, pero en mayor medida al sector de las construcciones, que es donde trabajan los ecuatorianos y bolivianos (en su mayoría, hombres), y no tanto en donde se han situado estas colombianas", aclara.

A esto se suma el hecho de que la inmigración de nuestro país tiene mayor número de personal calificado. "Contrario a lo que ocurre con Ecuador, el número de profesionales colombianos de cierto nivel les está permitiendo cambiar a trabajos temporales de forma mucho más eficaz", indica.

 

Explica que cuando una empresa se ve en la necesidad de despedir un empleado, opta por el que menos tiempo lleva, porque el subsidio es más barato, y ese es el inmigrante. Y agrega que "no se trata de que el inmigrante se apriete el cinturón, se lo aprieta toda su familia, todos tienen que adaptarse al nuevo entorno".

 

Sin embargo, las remesas colombianas tampoco han crecido. Esto sí ocurre con China, cuyo flujo de dinero aumentó 261 por ciento entre 2009 y 2010 y hoy es el noveno país receptor de las remesas de España. Moré revela que a ellos les está favoreciendo la crisis. La mayoría son trabajadores autónomos, con pequeñas tiendas y se desempeñan en el comercio minorista. "Esto hace que dependan de sí mismos", asegura.

Analista cuestiona que se graven las remesas

Al gravamen del 4 por mil que Colombia impone a las remesas existen cuestionamientos.

Íñigo Moré, director de Remesas.org, considera que "es un impuesto injusto que va en contra de los intereses colombianos, porque grava la renta de personas que no están entre las más favorecidas".

Y en ese sentido, también argumenta que las personas que en dentro del país reciben esos recursos no son ricas. Además, a juicio del analista, no es un impuesto "cuyo resultado se destine a paliar los enormes problemas que produce el fenómeno de la inmigración: familias desasistidas, y pueblos dependientes, como es el caso del Eje Cafetero, en el caso colombiano".

REBECA LUCÍA GALINDO
Redacción EL TIEMPO