Se pierde la tercera parte de alimentos

Cerca de un tercio de los alimentos que se producen cada año en el mundo para el consumo humano, unas 1.300 millones de toneladas, se pierden o desperdician, según denuncia un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

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mayo 12 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-05-12

Así lo informó la FAO ayer en un comunicado titulado 'Pérdidas y desperdicio de alimentos en el mundo', en el cual se distingue entre pérdidas de alimentos (que pueden darse en las fases de producción, recolección, poscosecha o procesado) y desperdicio de los mismos, un problema más presente en los países industrializados, causado en la mayoría de los casos tanto por minoristas como por consumidores que arrojan víveres en condiciones comestibles a la basura. Según el estudio, los países industrializados y aquellos en desarrollo "dilapidan" más o menos la misma cantidad de alimentos: 670 y 630 millones de toneladas, respectivamente, cada año. El desperdicio anual de alimentos en los países ricos por parte de los consumidores, 222 millones de toneladas, se acerca mucho a la producción alimentaria neta del África subsahariana (230 millones de toneladas). Las frutas y hortalizas, así como las raíces y tubérculos, son los alimentos con una tasa más alta de desaprovechamiento y la cantidad de víveres que se pierde o desperdicia cada año equivale a más de la mitad de la cosecha mundial de cereales (2.300 millones de toneladas en 2009-2010). "La producción total de alimentos per cápita para el consumo humano se sitúa en alrededor de 900 kilogramos anuales en los países ricos, cerca del doble con respecto a los 460 kilogramos producidos en las regiones más pobres", afirma la FAO en la nota. "En los países en desarrollo el 40 por ciento de las pérdidas ocurre en las fases de poscosecha y procesado", añade el informe de la FAO. - Más educación para planear compras en los países ricos "A nivel de la venta al detalle también se desperdician grandes cantidades de alimentos debido a las normas de calidad que dan excesiva importancia a la apariencia. Las encuestas indican que los consumidores están dispuestos a comprar productos que no cumplan las exigencias de apariencia siempre que sean inocuos y tengan buen sabor", indica la agencia de las Naciones Unidas. La FAO apuesta, además, por la educación en los colegios e iniciativas políticas que cambien la actitud de los consumidores en los países ricos, para que planifiquen de un modo más adecuado sus compras de alimentos.HELGON

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