Plan de Desarrollo: apoyo para agua y saneamiento

El reto es lograr que los recursos de los sistemas general de regalías y de participaciones complementen los del presupuesto general de la Nación, que, sumados a los dineros privados, generen proyectos eficientes y reduzcan los tiempos de recuperación de las inversiones.

Plan de Desarrollo: apoyo para agua y saneamiento

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Plan de Desarrollo: apoyo para agua y saneamiento

Finanzas
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marzo 06 de 2015 - 02:34 a.m.
2015-03-06

En época de vacas flacas es normal que el Gobierno consiga recursos del sector privado para subsanar el déficit de inversión que se deriva de menores ingresos al fisco.

De 703,9 billones de pesos a invertir en los cuatro años del Plan, calculan un aporte de 34,2 por ciento del sector privado. En los programas donde se incluyen recursos para agua potable y saneamiento, tanto en zonas urbanas como rurales, este aporte llegaría al 90%.

Las anteriores cifras sugieren oportunidades y retos para el sector empresarial, pero urge claridad sobre los incentivos que el Estado movilizará para reducir los riesgos que asumirán los inversionistas privados, tanto nacionales como extranjeros.

Los riesgos para el sector privado comienzan en los costos de la preinversión y terminan en la dificultad que implica recuperar lo invertido.

El modelo de prestación de estos servicios radica en los cobros a los usuarios de servicios de acueducto, alcantarillado y aseo.

Pero resulta que la mayoría de estos aportantes pertenece a estratos 1, 2 y 3, subsidiados por escasas partidas municipales y casi inexistentes contribuciones de los departamentos, apoyados en el 15 por ciento de recursos del Sistema General de Participaciones -SGP- determinados por la Ley orgánica 1176 de 2007.

Acodal recibe numerosas visitas de inversionistas colombianos y extranjeros interesados en aportar capital, tecnología y know how en diseño, construcción y operación de plantas de tratamiento para agua potable, depuración de aguas residuales, rellenos sanitarios, embalses e infraestructuras de estos servicios, pero el interés baja cuando certeros análisis financieros demuestran que las cuentas no dan y/o los riesgos de recuperar lo invertido son altísimos.

INCENTIVOS para LA INVERSIÓN PRIVADA

En relación con los incentivos a la inversión privada en AP y SB, vale señalar las buenas intenciones del Gobierno al reglamentar las Asociaciones Público Privadas -APP- mediante la expedición del Decreto 63 de 2015.

Loable intento, pero, según los inversionistas y expertos que realizaron el análisis del mismo, no se resolvieron las barreras de entrada.

Frente a las restricciones que posiblemente impidieron expedir un decreto de alto impacto, se espera que el nuevo Plan Nacional de Desarrollo introduzca propuestas más claras para atraer inversión privada.

Acodal realizó una búsqueda en las bases y en el articulado del ya radicado Plan Nacional de Desarrollo “Todos por un nuevo País” para sacar a flote posibles incentivos a la inversión privada en agua, saneamiento y ambiente, algunos de los cuales destacaremos a continuación.

PREINVERSIÓN

El Plan aclara y determina que recursos del SGR puedan destinarse a preinversión.

Si esto funciona permitirá superar la pérdida de recursos, que para el sector privado significa la elaboración de nuevos proyectos de Asociaciones Público Privadas.

Es indispensable que el Gobierno facilite las APP para que los proyectos tengan el blindaje necesario que evite la pérdida de recursos de preinversión del interesado.

Algunos inversionistas han sugerido a Acodal crear un Banco de Proyectos de inversión en APP.

CIERRE FINANCIERO Y PUNTO DE EQUILIBRIO

Los mayores problemas radican en la incomprensión sobre lo que significa un “negocio de infraestructura” en agua, saneamiento y ambiente.

Si en materia de vías, aún hay incertidumbres en el cierre financiero, en este sector, las dificultades son mayores.

En proyectos viales es posible acudir a la Financiera de Desarrollo Nacional, y para este sector, se plantea que sea Findeter la entidad encargada de aportar recursos para este tipo de estructuraciones.

Bienvenida esta iniciativa que permitirá, con el apoyo de la banca de segundo piso, dar viabilidad financiera a los proyectos de infraestructura en agua, saneamiento y ambiente.

Es imposible, mediante tarifas proyectadas a 30 años, financiar los proyectos con períodos de maduración de la inversión cuyo punto de equilibro se ubica, según el proyecto, en un período comprendido entre el año 9 y 13.

Esto, siempre y cuando el mercado de usuarios cuente con ingresos para pagar tarifas, que en casos como el tratamiento de aguas residuales, pueden ser cuatro veces mayores a las pagadas por agua potable.

En países que han avanzado en tratamiento de aguas residuales, por ejemplo, la inversión proviene de aportes públicos provenientes de impuestos a propiedad inmobiliaria, industria y a rendimientos financieros, es decir, los sectores más rentables de la economía.

La suficiencia financiera de que trata la Ley 142 de 1994 no puede centrarse en tarifas cobradas a los más pobres.

El reto es lograr que los recursos de los sistemas general de regalías y de participaciones complementen los del presupuesto general de la Nación, que, sumados a la inversión privada, generen proyectos eficientes y reduzcan los tiempos de recuperación de la inversión privada, que contará con líneas de crédito de largo plazo, como lo requieren unos servicios de alto impacto en prevención en salud, ambiente y calidad de vida.

Maryluz Mejía de Pumarejo,
presidente Ejecutiva de Acodal.