El Plan Laboral divide al Gobierno y los sindicatos

Ministerio del Trabajo y centrales obreras dieron a conocer resultados del PAL, firmado en el 2011.

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abril 07 de 2014 - 06:49 p.m.
2014-04-07

El PAL, acordado por los presidentes Barack Obama y Juan Manuel Santos el 7 de abril del 2011 en la Casa Blanca, incluía 37 recomendaciones que el país debía implementar. 

Algunas de ellas antes de la aprobación del TLC, que se dio en noviembre de 2012 y otras con posterioridad a su firma.

Sin embargo y de acuerdo con un informe que se presentó tanto en Washington como en Bogotá, muchas de ellas no se han cumplido.

Según el reporte, elaborado por la CUT, la CTC la Escuela Nacional Sindical (ENS) y avalado por la  AFL-CIO (uno de los sindicatos más grandes de EE.UU.), por lo menos 7 de ellas no han sido cumplidas mientras que las restantes 30 solo se han cumplido a medias.

“Queremos expresar nuestra indignación porque este plan, que se vendió como una manera efectiva de mejorar las protecciones para los trabajadores, nunca tuvo la voluntad política para asegurar que se implementara”, dicen en una carta conjunta que acompaña el reporte Richard Trumka, presidente del AFL-CIO, Luis Alejandro Pedraza, de la CUT y Luis Miguel Morantes de la CTC.

En la carta, los firmantes anotan que al parecer  Colombia aceptó los compromisos solo para que se aprobara el TLC pero sin que pensara en realidad cumplirlos.

El reporte fue presentado durante una sesión informativa que se realizó en el Senado de EE.UU. con la presencia de miembros de la CUT, CTC, ENS AFLC-CIO y la ONG estadounidense WOLA.

“El gobierno alega que si cumplió. Y sí, efectivamente aprobaron una serie de decretos y leyes pero en la práctica no los cumplen¨, sostuvo en Washington Daniel Hawkins, de la ENS.

Para Diógenes Orjuela, de la CUT, “el gobierno de Santos lleva tres años engañando a la comunidad internacional”.

El informe también sostiene que desde la firma del PAL, 73 sindicalistas han sido asesinados a pesar de que el plan incluía nuevas disposiciones para evitar que la violencia contra este sector continuara.

Así mismo, denunciaron que se ha continuado con la subcontratación de empleados, solo que bajo nombres distintos, y que siguen existiendo muchos obstáculos para la formación de sindicatos.

Los grupos, en primer lugar, le pidieron a la administración de Obama y al Congreso que extiendan la vigencia del monitoreo al PAL por otros cuatro años pues este, sobre el papel, expira el noviembre de este año.

Así mismo solicitan la creación de un comité independiente que se encargaría de monitorear el cumplimiento de las 37 recomendaciones y que estaría conformado por legisladores de ambos países.

Y requieren a su vez que el gobierno colombiano trabaje en un reporte completo sobre la implementación del PAL y que lo presenten para el escrutinio público.

Paralelamente, tanto el Ministerio de Trabajo como la Embajada de Colombia en Washington publicaron comunicados en el que pintan una realidad totalmente distinta a la expuesta por los sindicalistas.

Para estos, los tres años pasados han sido de “grandes logros” en material laboral que son reconocidos por la comunidad internacional, y entre los que se incluyen normas y medidas para acabar con la intermediación laboral y los avances en la aplicación de una política de formalización laboral.

De acuerdo con el comunicado de la Embajada, por primera vez, y gracias a estas medidas, en Colombia hoy existen más trabajos formales que informales. Citan estadísticas del DANE según las cuales las oportunidades de contratación formal en el sector privado han crecido un 5,7 por ciento mientras que los trabajos en el sector informal han registrado cero crecimiento.

El ministerio de Trabajo también presentó un reporte en el que documentan 19 avances concretos que se han materializado desde la entrada en vigor del PAL, entre los que se encuentran, por ejemplo, la ampliación de la planta de inspectores, la creación del Centro de Orientación y Atención Laboral COLABORA, el establecimiento del Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural y la política de formalización laboral. 

SERGIO GÓMEZ MASERI

Corresponsal de EL TIEMPO

Washington

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