Plan de rescate financiero del secretario del Tesoro podría costar US$1 billón (un millón de millones) | Finanzas | Economía | Portafolio

Plan de rescate financiero del secretario del Tesoro podría costar US$1 billón (un millón de millones)

El plan de apoyo a los bancos negociado entre la administración Bush y el Congreso estadounidense implica una pesada carga para los contribuyentes, pero el costo de la inacción sería mucho más caro.

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septiembre 19 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-19

Esto ocurriría porque en E.U. el nivel de las jubilaciones depende directamente de las cotizaciones en la bolsa.

El propio secretario del Tesoro, Henry Paulson, evaluó en "centenares de miles de millones" de dólares el costo de la toma de control de los activos dudosos de los bancos estadounidenses, cifra que nadie parece discutir.

El influyente Senador republicano Richard Shelby situó el costo incluso en un billón (millón de millones) de dólares. Los analistas del banco francés Societe Generale lo evalúan en 800.000 millones.

Un monto que provoca escalofríos en el Congreso, que consideraría el plan hacia el fin de la semana próxima, según el presidente del Comité bancario del Senado, el demócrata Chris Dodd. Máxime cuando la urgencia impide considerar una solución en la que una parte de la carga recaiga sobre el sector privado.

"Me preocupa cómo equilibrar todo eso" en el presupuesto, declaró Shelby. "Quinientos mil millones o un billón, es mucho dinero, y tarde o temprano eso le va a caer al contribuyente", advirtió ante la cadena ABC.

El presidente George W. Bush admitió que "estas medidas requerirán que usemos un monto significativo de los dólares de los contribuyentes" y admitió que la "decisión implica un riesgo".

Pero Paulson, apoyado por varios economistas, se declaró "convencido de que esta decisión audaz (costará) mucho menos a las familias estadounidenses que la alternativa: una serie continua de quiebras de instituciones financieras, y de mercados de crédito congelados, incapaces de financiar la expansión económica".

Un banquero de Washington declaró  que la decisión de la administración Bush se resume a una alternativa entre un 'riesgo conocido': los centenares de miles de millones que la Casa Blanca está dispuesta a invertir, y el 'riesgo incierto': el costo sin duda "monstruoso" de una crisis de confianza prolongada que arrastre a todo el sistema financiero.

En efecto, la casi totalidad de los contribuyentes estadounidenses opera en el mercado bursátil, sea a título personal o a través de sus fondos jubilatorios, que invierten en bolsa cerca de dos tercios de sus haberes y cuyo peso financiero se estima en uno 5 billones de dólares.

Paulson justificó también el monto de los fondos destinados al rescate, explicando que los medios puestos a disposición deben ser "suficientemente importantes como para ir al fondo del problema".

Esta estrategia es la que recomendaba el Fondo Monetario Internacional, cuyo número dos, John Lipsky subrayaba el jueves que "una lección esencial de las crisis financieras pasadas, principalmente en Japón y Escandinavia, es que la intervención pública debe ser a gran escala, porque con frecuencia, los esfuerzos limitados no son eficaces".

Sin embargo, la solución encontrada provoca dudas, principalmente sobre la solvencia del Tesoro, como consecuencia de que el déficit presupuestario continuó creciendo en los últimos ocho años, a 407.000 millones de dólares, según proyecciones para 2008 de la Oficina presupuestaria del Congreso.

Otros temen que las autoridades se contenten con enfrentar los síntomas de la crisis sin atacar los orígenes del mal, el funcionamiento de los bancos.

Beneplácito

Las medidas gubernamentales fueron recibidas con entusiasmo por los mercados financieros. El promedio industrial del Dow Jones subió más de 300 puntos poco después de las declaraciones de Paulson.

Antes de que abriera el mercado bursátil, el Gobierno anunció la prohibición temporal en la práctica conocida como 'short-selling' de las acciones de empresas financieras, un método de contratación que apuesta de que las acciones de una determinada institución seguirán bajando y son vendidas para volverlas a comprar más baratas.

Euforia en las bolsas mundiales tras las promesas de rescate

La promesa del Gobierno estadounidense de rescatar a Wall Street de su crisis y la acción conjunta de los principales bancos centrales del mundo, dieron ayer un tremendo impulso a las bolsas, aunque todavía quedan dudas sobre la suerte de algunos grandes bancos.

Las bolsas de todo el mundo registraban fuertes ganancias y el dólar subía luego de que el Tesoro estadounidense anunciara un plan para absorber la deuda que condujo a la bancarrota al banco de inversiones estadounidense Lehman Brothers y golpeó duramente a otros bancos.

Los bancos centrales siguieron inyectando miles de millones de dólares en el sistema el viernes y las acciones se disparaban. La bolsa de Londres subía un 6,04 por ciento y París y Francfort estaban cerca. La bolsa de Tokio cerró con una ganancia de 3,76 por cientoy Shanghai aumentó un 9,5 por ciento. La bolsa rusa subió hasta 23 por ciento, hasta que la cotización fue interrumpida para frenar el alza. El dólar subía; un euro se cotizaba a 1,4180 dólares.

El último capítulo de la crisis suprime que dura ya 14 meses comenzó el fin de semana, con el colapso de Lehman Brothers.

Su quiebra fue seguida por la nacionalización del grupo de seguros estadounidense AIG por 85.000 millones de dólares, el rescate del banco británico Hbos y rumores de que el mayor banco suizo, UBS, podría buscar ayuda a través de una fusión con su rival Credit Suisse.

La crisis también ha golpeado duramente a otros grandes nombres de Wall Street como Bear Stearns y Merrill Lynch.

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