Así planea crecer BTG Pactual en Colombia

Inicia una fiduciaria que complementa su línea de administración de portafolios, y espera volver a ser creador de mercado de TES en 2017.

Persio Arida

Persio Arida

Mauricio León / Portafolio

Finanzas
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Portafolio
mayo 16 de 2016 - 12:44 a.m.
2016-05-16

Seis meses han pasado desde que el grupo brasileño BTG Pactual fue sacudido por el arresto de su fundador, André Esteves.

Persio Arida, Chairman de la empresa, señala que lo peor quedó atrás y que ahora están en fase de normalización, con el fin de recuperar el terreno perdido y volver a crecer.

En el caso de su operación en Colombia, durante el segundo semestre retomarán los proyectos que por la coyuntura tuvieron que suspenderse. Sobre este y otros temas, el directivo habló con Portafolio.

¿Cómo analiza lo que está sucediendo en Brasil?

Hay una contracción masiva de la economía, el pronóstico es que caiga 4% este año, sumado al 3,8% del 2015. El desempleo pasó de 5 al 12 % y la situación es más compleja en el sector privado. Brasil siempre ha sido muy optimista frente al futuro, pero ahora hay una sensación generalizada de desconfianza entre la gente. Hay muchos retos y problemas muy profundos que se acumularon con los años, pero el hecho de que se esté intentando dar un cambio en políticas fiscales y temas más amigables con el mercado, darán sus frutos y van a verse sorprendidos por Brasil. Estoy convencido de que es hora de mejorar, y todo depende de las reformas que se hagan. De todas formas, al ver el nuevo equipo y lo que ha propuesto, es difícil no ser optimista.

¿Cuál es el diagnóstico de BTG hoy?

El tema de BTG estuvo relacionado con el problema de André Esteves, y al mismo tiempo le redujeron la calificación a Brasil y la situación política se tornó compleja, entonces los inversionistas prefirieron ignorar al país, lo que no nos ayudó en la coyuntura. Pero veo la situación ahora y es mucho mejor en ambos sentidos, porque el país está mejorando y BTG está en etapa de normalización. Estamos muy optimistas.

¿Qué ajustes han tenido que hacer?

Una de las fortalezas de la empresa es que siempre ha sido administrada bajo un esquema de sociedad que ha funcionado eficientemente, de hecho tuvimos que movernos muy rápido para responder a un choque de las dimensiones del que se produjo. Hubo un colapso repentino del crédito y redenciones masivas de fondos. Para dar una idea, en ese momento teníamos 230.000 millones de dólares bajo administración y se redimieron 100.000 millones. Todos los bancos se enfrentan a distintos escenarios de pruebas de estrés, pero nos tocó el peor. Cambiamos el control de la compañía, vendimos activos de portafolio y activos no estratégicos para obtener liquidez, e hicimos nuestros pagos a tiempo. Al mismo tiempo, se hicieron muchas investigaciones, nos pidieron más de 450.000 documentos, pero la conclusión fue que no hubo nada incorrecto en el negocio. Recientemente anunciamos los resultados financieros del primer trimestre y fueron buenos, obviamente cortamos gastos y tuvimos que despedir gente porque el negocio se redujo.

¿En qué medida?

Después de la venta de activos, hoy somos 30% más pequeños de lo que éramos en noviembre. La reducción es significativa, pero lo bueno es que logramos mantener los negocios claves, como la administración de portafolios, los fondos, la intermediación en el mercado de valores, los commodities, entre otros. Conservamos esas líneas para volver a crecer y estamos en fase de normalización.

¿Eso qué significa?

Que lo peor ya pasó. Hoy tenemos flujos netos positivos en los fondos, hay más renovaciones, pero el camino es muy largo. La clave es seguir manejando la entidad de manera prudente, contamos con altos niveles de efectivo para hacer frente a cualquier situación, pero no creo que vayamos a tener inconvenientes.

En Colombia también han tenido que ajustarse. ¿Qué viene ahora?

Es uno de los países donde hemos mantenido la mayor parte de las líneas de negocio abiertas y estamos en el proceso de volver a la normalidad. Continuamos con los planes que traíamos antes, como la administración de portafolios, la comisionista de bolsa, la banca de inversión, el fondo de infraestructura, pues la idea es agregarles valor a los inversionistas institucionales. En el segundo semestre aceleraremos la puesta en operación de la fiduciaria bajo la óptica de administración de activos, esperamos recuperar participación en el mercado accionario y queremos volver a ser creadores de mercado de deuda pública colombiana, y estamos en conversaciones con las autoridades para retomarlo en el 2017. En cuanto a la banca de inversión, se está trabajando muy fuerte y llegaremos a un año récord en negocios.

¿Seguirán vendiendo activos?

Sí, saldremos de lo que no esté relacionado con banca de inversión, commodities, mercados de capitales, que son nuestro negocio principal, en lo que hemos sido exitosos y que nos da rendimientos. Las empresas que no tengan que ver con el negocio serán vendidas, ya lo hicimos con el banco en Suiza, anunciamos la salida de una aseguradora, y hay otras en camino. Esto nos ayudará, apoyado con el crecimiento del negocio.

¿Y en Colombia?

Los bancos internacionales son procíclicos, cuando las cosas están bien invierten y hacen muchas cosas, pero cuando las cosas no están tan bien, desaparecen. Desde el punto de vista del cliente es importante tener una franquicia latina, que aun en los momentos complicados esté ahí. Nosotros no vamos a dar un paso atrás por el hecho de que las cosas no estén tan bien en materia económica, estamos aquí para el largo plazo, hay un equipo local reconocido en el país, que es quien maneja el negocio y en el que nosotros confiamos.

luicon@eltiempo.com