Los pleitos de multinacionales criollas

Desde hace varios días, los dos grupos de socios colombianos que conforman las empresas chilenas Express de Santiago Uno e Inversiones Alsacia conversan para buscar la salida a una eventual ‘separación de cobijas’.

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mayo 19 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-19

Se trata de la familia Ríos Velilla y un nutrido grupo de empresarios del transporte urbano bogotano que están por definir quién se queda con la totalidad de las acciones de dichas operadoras de Transantiago, en la capital chilena. La armonía que los rondó hace unos años cuando se aliaron para constituir Express del Futuro, con el fin de operar en el TrasMilenio bogotano, y las firmas en territorio austral, se rompió. Según Diario Financiero, de Chile, el ‘divorcio’ se enmarca en el permanente anhelo de los Ríos, que poseen el 27 por ciento de Santiago Uno, de controlar el 100 por ciento de esta y también el de Inversiones Alsacia, donde tienen el 66,5 por ciento. Sin embargo, tampoco se descarta que el grupo de transportadores urbanos sea el que compre la participación de los Ríos en la firma Express de Santiago Uno. Como pasa en varias asociaciones de este tipo, se han generado algunos roces en el día a día del negocio entre ambos accionistas y tienen distintas formas de ver el negocio. A pesar del aumento de la inversión de las empresas colombianas en el exterior -uno de los indicadores de los últimos años para mostrar-, no todo ha sido color de rosa y los matrimonios con firmas extranjeras, incursiones en solitario, los problemas entre socios, el populismo de los gobiernos de izquierda y la competencia, les han dejado a los colombianos uno que otro trago amargo más allá de las fronteras. En algunos ocasiones han terminado con la separación de los socios originales y los colombianos se quedaron con las riendas del negocio, o en otras ocasiones han tenido que empacar maletas. Otro caso es el de Valorem que el año pasado vendió sus acciones al Grupo TV Perú, por las heridas que dejó una vieja disputa. El diario El Comercio hizo bastante ruido con presuntos favorecimientos a la empresa Bavaria (entonces controlada por los dueños de Valorem, la familia Santo Domingo) en la competencia con Polar por lograr el control de la cervecería Backus. Las diferencias se zanjaron finalmente entre Bavaria y Polar. La cervecera colombiana compró a Backus y fue exonerada por los jueces de varias acusaciones. Aún así, Valorem optó por ejercer el derecho de retiro y El Comercio tuvo que comprarle su participación en el canal de televisión, pues las relaciones quedaron deterioradas por el caso de Backus. Otra compañía que ha tenido dolores de cabeza con sus inversiones en el exterior es Cementos Argos, que a finales del siglo pasado le compró una planta al Gobierno venezolano para producir en el estado de Trujillo. Sin embargo, hoy se encuentra esperando a que el Tribunal Supremo de Justicia ratifique lo que considera su legítimo derecho como dueño, pues en marzo del 2006 una decisión de un juzgado que dejó sin efecto su propiedad sobre Cemento Andino fue demandada ante un tribunal de apelaciones, que ordenó restituirle la factoría, lo cual no se ha cumplido. La administración de la planta se la quitaron a Argos por un conflicto entre un ex socio de Andino con el Gobierno. Posteriormente, la Asamblea Nacional de Venezuela declaró los activos de la planta de Argos como bienes de interés público, y el presidente Chávez y sus ministros firmaron el decreto que dio inicio a un proceso de expropiación. A la empresa Argos no le quedó entonces más remedio que provisionar la inversión en el vecino país. Aunque espera que se la devuelvan, sus aspiraciones de indemnización ascienden a entre 200 y 250 millones de dólares, debido a que reclama lucro cesante y mejoras de infraestructura. Argos adquirió Cemento Andino por 83 millones de dólares, en una licitación organizada por el Fondo de Inversiones de Venezuela (FIV), entidad que para entonces señaló que respondería por eventuales perjuicios derivados de la privatización. 5 años duró el matrimonio entre la francesa Danone y Galletas Noel. Un tercero fue el culpable del rompimiento: el Mercosur. De retiros, divorcios y provisiones empresariales * En el 2007, Imusa vendió el 55 por ciento de las acciones de Distrimusa, en México, por cuestiones de mercado. De acuerdo con el plan estratégico de la empresa, la venta de la firma no tuvo impacto contable, porque vendió el activo fijo y generó una ganancia ocasional. * Tras cinco años de matrimonio se dio la ruptura en Colombia de la francesa Danone con Galletas Noel. Danone se alió en el Mercosur con la argentina Arcor, lo que generó la ruptura en Colombia de la alianza entre los franceses y Galletas Noel. Mercosur es un mercado estratégico para Noel y la unión de Danone-Arcor limitaba sus posibilidades en ese bloque económico. Finalmente, el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) readquirió el 30 por ciento que Danone tenía en Galletas Noel, y volvió a tener el 100 por ciento. * Entre las empresas que se han retirado del mercado español están el Grupo Postobón, que tenía una fábrica de jugos en España llamada Ryalcao y el Grupo Santo Domingo con una empresa de refrescos (La Casera) y una cervecería. * Ecopetrol afronta una paralización en la Octava Ronda de licitación de bloques petroleros en Brasil, que han generado la suspensión temporal que le impide suscribir el contrato de concesión. Por el lío no ha podido iniciar trabajo en las zona del mencionado bloque zona, aunque opera ya en otros bloques. En 2007, Duff & Phelps de Colombia calificó la fortaleza financiera de la reaseguradora Black Gold Re (Bermuda), pero advirtió que puede ser vulnerable ante posibles conflictos de interés con su matriz, Ecopetrol. La junta directiva está compuesta completamente por funcionarios de la petrolera, sin presencia de personas externas e independientes. Igualmente, comparte algunos recursos y empleados con Ecopetrol. * Este año, el Grupo Nacional de Chocolates anunció una provisión equivalente al 90 por ciento de la inversión que posee en Industria de Alimentos Hermo de Venezuela. Lo propio había hecho meses atrás Almacenes Éxito con sus participación minoritaria en las tiendas Cativen. Sin embargo, descartan temores por expropiación en el país vecino. * La Federación Nacional de Cafeteros (FNC) ha instaurado varias demandas desde Venezuela hasta China, donde considera que hubo uso indebido de la marca. Las montañas, la imagen de Juan Valdez, de su mula Conchita, de las palabras café y Colombia, los colores amarillo, azul y rojo de la bandera, junto con todas las combinaciones posibles, la obligó a tener un pool de abogados para defenderse y no tener problemas con el plan de expansión que adelanta en el exterior. Con la marca Britt de Costa Rica mantiene una polémica, porque usa la marca Juan Valdez en logos y camisetas. Sobre la marcha, Juan Valdez optó, en Estados Unidos, concentrarse en la región noroccidental y empezar a crecer. Estados Unidos es el mercado más competido del mundo, y la empresa desaceleró el ritmo de crecimiento. Optó preferentemente por los países de habla hispana como Chile, Ecuador y España, donde la estrategia es buscar aliados locales, no importa que sean mayoritarios. SE ENFRI En 2003, Meals de Colombia y socios panameños compraron una planta de producción a Nestlé, que operó bajo el nombre de Helados Melca. Sin embargo, cerró operaciones en el 2005. Meals introdujo su propia línea de helados Crem Helado, pero la fortaleza de la marca local ‘Estrella Azul’, con 70 por ciento del mercado, le impidió tener éxito. WILABR

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