En plena modernización india, sobrevive un periódico escrito a mano

En plena modernización india, sobrevive un periódico escrito a mano

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septiembre 19 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-19

CHENNAI, India - Luego de que se muriera su padre en abril, Syed Arifullah tomó el control de un diario que se destaca incluso en el cada vez más abarrotado mercado de medios de India.

El Musalman, el diario en idioma urdú más antiguo de India, ha sido escrito a mano por calígrafos desde que fue fundado por el abuelo de Arifullah hace 81 años.

"Esa es la ventaja de este diario", dijo Arifullah, de 30 años. "Es más fácil de leer y la caligrafía es más agradable a la vista".  El Musalman ha conservado su estilo anticuado a pesar de la disponibilidad de fuentes de computadora urdú y una avalancha de nuevos medios en la India. El boom económico del país ha generado cientos de canales de televisión y decenas de diarios y revistas.

Para quienes compran el periódico, los artículos
escritos a mano son el mayor atractivo.  El Musalman tiene unos 23.000 suscriptores, la mayoría en esta ciudad del sur del país, y pagan menos de US$10 al año.  Los calígrafos, conocidos como katibs, transcriben titulares y artículos. Para ello, utilizan los trazos horizontales descendientes de Nastaliq, uno de los estilos más fl uidos de caligrafía islámica. El urdú, una mezcla de árabe, persa y lenguas locales indias, fue la lengua de la corte real de Mughal, y aún lo hablan más de 50 millones de personas en la India.

Parvez Ali, un camionero, está suscripto a El Musalman desde hace 15 años. Este residente de Chennai, de 32 años, dice que le gusta la caligrafía y que quiere apoyar la existencia de un diario en su lengua. "Es único", señala. "Tiene un toque personal cuando el diario está escrito a mano."

El diario intenta cubrir una amplia variedad de temas en apenas cuatro páginas: desde noticias internacionales hasta locales, editoriales y una sección especial de poesía urdúu todos los viernes.

La publicación cuenta con unos 10 periodistas a medio tiempo que escriben en inglés y que cada mañana envían sus artículos por fax a Arifullah. Traducirlos al urdú lleva unos 30 minutos. Luego pasan a tres katibs, que sumergen sus plumas en tinta y comienzan a escribir. Tres horas más tarde, está listo. Se hacen negativos a partir de las páginas escritas a mano y se convierten en planchas de impresión.

"Me encanta", opina Rehaman Hussein, el calígrafo de 51 años responsable de las dos primeras páginas. "Pero no rinde económicamente".  Hussein comenzó en el diario como un aprendiz hace 25 años. Hoy gana menos de dos dólares por día.
El padre de Arifullah editó el periódico durante 40 años, hasta su muerte. Poner a Arifullah a cargo del diario fue decisión de su madre y de sus dos hermanos mayores. "Lo decidieron porque soy el más joven", cuenta.  "Si me dicen que tengo que dirigir el negocio, tengo que hacerlo". Pese a que el diario pasa apuros para ganar dinero, Arifullah está decidido a no cerrarlo "cueste lo que cueste".  Desde que se hizo cargo del periódico, Arifullah se ha concentrado en mejorarlo sin despojarlo de su encanto. En junio, hizo instalar una computadora y una impresora en su ofi cina, para que los anunciantes puedan enviar los avisos por correo electrónico.

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