En la pobreza están 19,9 millones de colombianos; ingreso de los hogares disminuyó 2% el año pasado

La caída de la inflación el año pasado, principalmente en el renglón de los alimentos, llevó a una reducción de 0,5 puntos en la pobreza y de 1,4 puntos en la indigencia, frente a registros del 2008.

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abril 30 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-30

De acuerdo con las cifras oficiales reveladas ayer, la pobreza, medida por los ingresos percibidos por los hogares, cobijó a 45,5 por ciento de la población (19,9 millones de colombianos) y la indigencia, a 16,4 por ciento (7,2 millones).

Pese a la crisis internacional y al problema con Venezuela, "se contuvo el aumento de la pobreza", dijo el director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Esteban Piedrahita, al comentar la información entregada por Manuel Ramírez, vocero de la Misión para el Empalme de las Series de Empleo, Pobreza y Desigualdad (Mesep).

De la Mesep hacen parte el DNP, el Dane y expertos nacionales e internacionales, y cuenta con el apoyo del Banco Mundial y la Cepal.

Según lo anterior, la pobreza en Colombia ha disminuido en promedio algo más de un punto porcentual anual en los últimos cuatro años, periodo en el que la economía registró altos niveles de crecimiento. A ese ritmo, la erradicación de este flagelo se tomaría casi 50 años.

Ramírez ratificó lo que ya han dicho otros analistas: que el ingreso per cápita real mensual de los hogares cayó 2 por ciento (casi 10.000 pesos) el año pasado hasta 560.309 pesos.

Lo anterior, junto con el desempleo creciente en el 2009, llevó a contrarrestar el impacto positivo en la reducción de 0,32 por ciento en los precios de los alimentos, que en el 2008 habían aumentado 13,17 por ciento, agravando la situación de la población pobre y principalmente de los indigentes.

Los expertos consideran pobre a una persona que en el 2009 recibía menos de 281.384 pesos mensuales e indigente a la que no lograba percibir 120.588 pesos. Estos últimos dedican todo este dinero a la compra de alimentos; de aquí que una caída de sus precios los saca de esta condición y los convierte en pobres, lo que explica su disminución relativa (a 16,4 por ciento) y en términos absolutos entre un año y otro.

De acuerdo con Mauricio Santamaría, de la Mesep, el ingreso que cayó fue, en general, el de quienes están por encima de la línea de pobreza y, particularmente el de los más ricos. Los únicos que mejoraron sus ingresos, observó Piedrahita, fueron los de las personas en extrema pobreza.

Como resultado de lo anterior, la desigualdad en la distribución del ingreso, medida con el índice de Gini, tuvo una ligera mejoría, al bajar de 0,589 a 0,578.

El descenso de la pobreza urbana (de 39,8 a 39,6 por ciento) fue menos pronunciado que el de la pobreza rural (casi un punto), aunque el nivel en esta es mucho mayor: 64,3 por ciento. La indigencia, por su parte, tuvo un comportamiento similar (bajó 0,7 puntos en las cabeceras y 3,5 puntos, en el campo), aunque la rural (29,1 por ciento) más que duplica el nivel de la urbana.

Mientras Bucaramanga, Ibagué y Manizales registraron significativas reducciones en sus niveles de pobreza, esta se incrementó en Pasto, Pereira y Cali. No obstante, la capital caldense registró el más alto nivel de pobreza y Bucaramanga, el más bajo.