Polémica por capacitaciones para certificarse ante el Autorregulador del Mercado de Valores

Denuncian existencia de materiales de estudio que ofrecen las preguntas del examen.

AMV

La vigencia de la certificación del AMV para operadores, asesores y digitadores es de 3 años, mientras que para directivos es de 4 años.

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Finanzas
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Portafolio
abril 19 de 2016 - 08:05 p.m.
2016-04-19

En momentos en que se está trabajando por recuperar la confianza en los mercados, han surgido algunas inquietudes con relación a la capacitación de quienes tienen que certificarse ante el Autorregulador del Mercado de Valores (AMV).

Personas consultadas por este diario, y que prefirieron mantener en reserva su identidad, afirman que algunos servicios de formación están ofreciendo como material de estudio un cuestionario con las preguntas del examen.

En particular, los señalamientos apuntan hacia la firma Tovar & Asociados, que, según las fuentes, ofrece las preguntas de la prueba como parte de su material educativo.

Profesionales que han tomado estos servicios confirmaron a este diario que esa firma les garantiza casi que en un ciento por ciento la aprobación del examen del AMV, y que en conversaciones con directivos de esa empresa les han manifestado que toman constantemente las pruebas para mantenerse al día en sus capacitaciones.

De hecho, esos profesionales reconocen que el material es muy sencillo de entender y que las preguntas que les suministran aparecen en el examen del AMV.

Es así que en al menos una decena de entidades financieras estaría circulando este contenido, y se pudo establecer que hay una presión de los comerciales para que en sus empresas se utilice específicamente este programa de formación.

Esta situación se ha presentado más frecuentemente entre quienes se preparan para los exámenes de operador básico, asesor comercial de pensiones y de fondos de inversión colectiva.

Al ser consultados sobre el tema, representantes de Tovar & Asociados negaron que estuvieran suministrando las preguntas, y afirmaron que ellos proveen un material de estudio del cual hacen parte unas guías desarrolladas por ellos.

“En Tovar & Asociados desarrollamos las guías de estudio que hacen parte esencial de nuestro propio modelo de formación, apoyándonos en nuestra experiencia, conocimiento y de la consulta del material de apoyo para la presentación de exámenes del AMV, cuyos temarios y guías bibliográficas están dispuestas al público en la página de internet del Autorregulador”, señalaron.

Por su parte, el AMV recordó que no tiene relación con ninguna persona o entidad que presta servicios de capacitación. De hecho, a comienzos de este año lanzó una advertencia por el uso indebido de su marca.

Entre tanto, señaló que “si una persona llegase a incurrir en una conducta como acceder y/o usar indebidamente la información del banco de preguntas, se expondría a una eventual investigación y sanción disciplinaria, sin perjuicio de las demás acciones legales a que hubiere lugar”.

En cuanto a las preguntas, el AMV manifestó que hay varios controles para evitar que las preguntas sean sustraídas, entre ellos la prohibición de entrar dispositivos electrónicos y que los computadores en los que se realizan las pruebas tienen bloqueado el uso de otros programas, los puertos USB y la funcionalidad de imprimir pantalla.

Sobre el diseño del cuestionario, señaló que los exámenes se actualizan usando una metodología cuantitativa y cualitativa teniendo en cuenta los cambios del mercado. “Es así como, entre 2014 y 2015, el 64% del banco de preguntas ha sido objeto de revisión y modificación”.

Dijo además que el sistema usado para la presentación de los exámenes asigna aleatoriamente del banco de preguntas apenas una fracción del total que existen sobre el tema.

Actualmente, el AMV cuenta con 33 exámenes de idoneidad profesional. Al cierre del 2015, 3.906 profesionales habían sido certificados, y la tasa promedio de aprobación el año pasado fue de 73,8%.

LO QUE ESTÁ EN JUEGO

Aunque cualquier firma es libre de ofrecer capacitación dentro de las conductas que no configuren un fraude, y las personas son libres de elegir cómo se preparan para un examen, lo que genera preocupación es que en un sector que exige los más altos estándares y que lleva años con un esquema de autorregulación, haya personas que opten por el camino fácil.

Dicho de otra forma, si la única preocupación de quien toma un examen es pasar, y simplemente se memoriza unas preguntas, esto sugeriría que dichos profesionales no necesariamente son idóneos para el cargo.

Otras fuentes consultadas dicen que cualquier duda relacionada con la capacitación de los profesionales es altamente nociva, y más en momentos en que se está tratando de recuperar la confianza en el mercado, después de los escándalos por quiebras de comisionistas, en particular de InterBolsa.

“Si en el mercado están circulando las preguntas del examen que hace el AMV, se pone en duda la calidad ética de quienes están asesorando a los clientes y más aún de quienes están tomando decisiones de inversión”, indican.

Incluso, hay quienes consideran que si esta situación se ha producido de manera recurrente, habría que poner a todo mundo a presentar el examen nuevamente y cambiar las preguntas.

Como se recuerda, aprobar este examen es un requisito para desempeñarse en algún cargo del mercado de valores.

De todas formas, una certificación del Autorregulador no es la única condición, pues aparte de la verificación de antecedentes e idoneidad que deben hacer las propias firmas, los profesionales del ramo deben inscribirse ante Registro Nacional de Profesionales del Mercado de Valores de la Superintendencia Financiera.

Lo importante, mencionan algunas fuentes, es que es de vital importancia velar por la profesionalización del mercado y tratar de que esté cada vez más cerca de estándares internacionales. Sin embargo, esto se irá dando en la medida en que el mercado madure.

Otras fuentes señalaron que otra forma de garantizar buenos estándares en la formación sería que el AMV certifique quiénes pueden dar los cursos, “pero lo ideal es que nadie debería tener la necesidad de tomar cursos por aparte, pues se supone que están capacitados”.