Política nacional ha estado atravesada por el narcotráfico, el conflicto interno y el terrorismo | Finanzas | Economía | Portafolio

Política nacional ha estado atravesada por el narcotráfico, el conflicto interno y el terrorismo

En los últimos 15 años, estos problemas persisten, pese a los logros y avances que algunos analistas les atribuyen a los cuatro presidentes que han gobernado en estos tres lustros.

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septiembre 12 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-12

Todos, sin excepciòn, han tenido que enfrentar grandes escándalos.

César Gaviria (1990-1994) debió combatir el narcoterrorismo de Pablo Escobar, su reclusión y su fuga de la cárcel La Catedral.

Ernesto Samper (1994-1998) vio afectada su gestión por el proceso 8.000.

Andrés Pastrana (1998-2002) fracasó en un proceso de paz con las Farc.

Y el actual doble gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010) ha tenido como piedras en el zapato la 'parapolítica' y la 'yidispolítica'.

Sin embargo, cada mandatario tiene aspectos positivos por los cuales son recordados.

Gaviria, por la reforma a la Constitución y la apertura; Samper por la política social y el Sisbén; Andrés Pastrana la mejoría de las relaciones internacionales y el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas; y Álvaro Uribe la política de seguridad democrática acompañada de un buen comportamiento de la economía.

CÉSAR GAVIRIA: guerra a Pablo Escobar y Constitución

En lo político, dos temas se destacan del gobierno de Gaviria: la reforma a la Constitución, en 1991, y la guerra contra el capo del narcotráfico Pablo Escobar.

El ex senador y actual gobernador de Nariño, Antonio Navarro, cree que Gaviria fue un presidente pragmático, acompañado por la suerte, al recordar que llegó al poder, según dijo, "por el prestigio del inmolado Luis Carlos Galán".

La elección de Gaviria estuvo precedida de una campaña presidencial marcada por la violencia, que produjo la muerte no solo de Galán, sino de otros candidatos presidenciales de izquierda, como Carlos Pizarro León-Gómez y Bernardo Jaramillo Ossa.

La Constituyente de 1991, a juicio del ex ministro Humberto de la Calle Lombana, "introdujo a Colombia en la modernidad" y dio un cambio sustancial en la vida de los colombianos.

Navarro añade que Gaviria corrió el riesgo de apoyar una Asamblea Constituyente "todopoderosa" que no él controlaba, pues su partido (el Liberal) contaba solo con un tercio de sus miembros.
Uno de los grandes logros de la Constitución de 1991 fue la tutela.

Durante su gobierno, Gaviria logró abatir a Gonzalo Rodríguez Gacha, otro de los narcotraficantes de la época, y el sometimiento a la justicia de Pablo Escobar, quien fue recluido en la polémica cárcel de La Catedral, una finca ubicada en las afueras de Medellín. Después. Poco después, Escobar fue muerto en Medellín.

ANDRÉS PASTRANA (98-02): se la jugó por el diálogo

Las Farc marcaron, de principio a fin, el Gobierno del presidente Andrés Pastrana, en el terreno político.

Entre la primera y segunda vuelta presidenciales, en 1998, apareció un video en el que se veìa a Pastrana reunido con el desaparecido jefe de las Farc, 'Manuel Marulanda', lo que pudo haber inclinado la balanza a su favor en las elecciones, que finalmente ganó.

Pastrana se arriesgó con un proceso de paz con las Farc, para lo cual despejó 42 mil kilómetros cuadrados en el sur del país, cuyo epicentro fue San Vicente del Caguán.

El ex ministro Humberto de la Calle dice que "el Caguán se volvió el símbolo de la renuncia a la soberanía nacional".

Dos hechos marcaron el fin de las negociaciones: el secuestro y asesinato de la ex ministra Consuelo Araújo Noguera y el secuestro del senador Eduardo Géchem. Esa misma noche Pastrana dio por terminado el proceso de paz.

"Pastrana comprendió la necesidad de intentar la paz, pero casi muere en el intento. Su gobierno y las Farc perdieron su capital político, por igual, en el interminable despeje del Caguán", dijo Navarro.

La base de esa seguridad está contenida en una estrategia contra las drogas que se conoció como Plan Colombia.

El ex ministro De la Calleconcluye que "se ha cometido una gran injusticia histórica con Pastrana. Por alguna razón subsiste la idea, de que este fue un gobierno frívolo, pero nada más alejado de la realidad".

ERNESTO SAMPER (94-98): con el 8.000 hasta el fin

A los dos días de salir elegido Presidente de Colombia en segunda vuelta, el 21 de junio de 1994, estalló el escándalo del proceso 8.000: el ingreso de dineros del narcotráfico a la campaña presidencial.

La génesis del escándalo lo propició Andrés Pastrana, quien había perdido las elecciones y quien reveló unos audios (que se conocieron como los 'narcocasetes') con conversaciones que comprometían a Samper y otros políticos con la recepción de los llamados 'dineros calientes'.

Aunque analistas reconocen el enfoque social y la popularidad que alcanzó a tener Samper, también creen que el escándalo por la financiación de su campaña con dinero del Cartel de Cali, empañó de principio a fin su gobierno.

"Desafortunadamente (el 8.000) generó una discusión que aún hoy no termina y que terminó afectando gravemente su gobernabilidad.

Es una lástima que esto haya ocurrido, mirado en perspectiva histórica, porque hay que reconocer que el enfoque social de Samper tenía y tiene validez", dijo el ex ministro Humberto De la Calle, quien fue elegido Vicepresidente, pero renunció a raíz del escándalo.

Antonio Navarro, dice que Samper "comenzó y terminó con el Cristo de espaldas (...)". Navarro cree que la habilidad política del ex presidente evitó que se cayera, pues mucha gente exigía su renuncia, y la presión de E.U., no se hizo esperar.

ÁLVARO URIBE VÉLEZ (2002 - 2010)

Para analistas, el presidente Uribe será recordado como el mandatario que no solo logró, con una alta popularidad, reelegirse para un segundo gobierno, sino como el que llevó al país a estados extremos de euforia y crítica.

El primero, por los más importantes golpes dados a las Farc en la historia, así como por el proceso de paz con los paramilitares. Y las críticas llegaron por cuenta de escándalos como el de la 'parapolítica', la 'yidispolítica' y el enfrentamiento con la Corte Suprema, la oposición y el periodismo.

"Uribe es un monstruo de la política", asegura el ex ministro Humberto De la Calle. Para él, su talante y forma particular de comunicarse con la gente (que institucionalizó a través de sus consejos comunales que hace cada semana), lo convirtieron en un fenómeno de los políticos de su generación.

Sus aliados y contradictores le reconocen el avance en materia de seguridad durante los 6 años que lleva en el poder, después de recibir en el 2002 un país que afrontaba el fracaso del proceso de paz, una guerrilla fortalecida y una alta tasa se secuestros y violencia. Paradójicamente, lo que se convertiría en su principal objetivo del Gobierno, que era desmontar los grupos paramilitares, se convirtió en su 'talón de Aquiles'.

La reelección de Uribe le trajo otro problema: el escándalo de la 'yidispolítica'.

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