Política en pelotica

Un joven politólogo que trabaja en la campaña de un candidato al Congreso de la República consultó a un asesor de imagen para tratar un tema urgente.

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enero 29 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-29

Apareció con el brillo propio de su edad y un cartapacio de propuestas sobre salud, educación, reformas urbanas, control político y derechos de minorías, entre otros tópicos que el postulante plantea a los colombianos. --No puede haber campaña de mayor contenido --dijo--. Pero al candidato le falta visibilidad. --¡Empelótelo! --dijo el experto. --¿Cómo? --el asombro era casi desconcierto. --Scott Brown, el senador que se quedó con la curul de Ted Kennedy, se empelotó hace 28 años para Cosmopolitan y por eso es recordado. María Fernanda Valencia ya le prometió desnudo a la revista Soho si gana su curul. Rodrigo Acevedo, deportista, y el legendario Joaquín Sabina, salen en pelota en Diners. Es la moda: empelótelo. --No --respondió el muchacho, más turbado--, hay ciertos límites. Además, --bajó la voz al nivel del secreto--: si usted viera la fila que hay en Soho… --Un golpe de opinión, entonces. Su rostro recobró la serenidad. “¿Cómo cuál?”. --Que la campaña contrate a una muchacha. Hermosa, deslumbrante, sensual. Ella esperará al candidato a la salida de lo que queda del aeropuerto Eldorado. Cuando lo tenga cerca, salta sobre él y le coge el paquete. Como hizo la periodista Di Cioccio con David Beckham. --Y que diga: “¡Lo tienes pequeño!”… --el muchacho unía el pulgar y el índice, aterrado. --No, hombre --dijo el perito mediático--. La muchacha se desmayará inmediatamente, conservando su mano agarrotada, que no puede cerrar por las dimensiones de lo que palpó. --No, yo creo que eso tampoco –-expresó el politólogo mutando a la desilusión--. Va y le toca retirar la candidatura y dedicarse a atender solicitudes. --Bueno, vamos entonces con lo tradicional. ¿Cómo están de eslogan? --¡Honradez y transparencia! --entonó orgulloso. --No, en serio. Eso es como si Jaime, el próximo presidente de Perú, lanzara: “Con Bayly por delante”. Tiene que ser veraz e impactante. Como el de ‘El Tino’ Asprilla: “El Tino te la mete toda”. --“El Tino la mete toda por ti” --corrigió el politólogo. --Como sea. Lo siente uno aquí, en la garganta. Pueden rimarlo con el nombre. ¿Cómo se llama tu candidato? --Eulepíades. --Claro, sí… Pensémoslo. ¿Y qué número tiene? --El 762 para la consulta. --Estar arriba es mejor. Si Dilian Francisca Toro peleó con Jairo Clopatofsky por el 2… --Nosotros también estamos peleando. Ahí vamos por el 761. --¿Cuál es el partido del candidato? ¿PIN? ¿ADN? ¿Canoas? --No, ninguno de esos: es ‘Pirulitos’ (Partido Integral Renovador de Uribistas Liberales Contritos). --Perfecto. Eso tiene recordación, facilita las rimas, los símiles. --Sí, ¿pero y la visibilidad? --No nos queda sino una alternativa --dijo el asesor de imagen, trascendente. --¿Cuál? --Que diga bobadas. Muchas. Por todas partes. Descabelladas, inverosímiles. Que mire varias veces ‘Aló, Presidente’ y entenderá de qué estoy hablando. El joven politólogo tomó la carpeta programática. “Voy a hablar con el candidato”, dijo. --Salúdelo de mi parte --expresó el consultor--. La política es cosa seria. cgalvarezg@gmail.com *Periodista "Un joven politólogo que trabaja en la campaña de un candidato al Congreso de la República consultó a un asesor de imagen para tratar un tema urgente".ADRVEG

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