Polos opuestos de la minería se ponen de acuerdo

El Grupo de Diálogo sobre Minería en Colombia presentará los primeros resultados de esta iniciativa que busca generar consensos en torno la actividad extractiva. Dos de los participantes de la mesa, reconocidos por sus marcadas diferencias dialogaron con Portafolio.

Polos opuestos de la minería se ponen de acuerdo

Ana María García

Polos opuestos de la minería se ponen de acuerdo

Finanzas
POR:
octubre 07 de 2015 - 12:44 a.m.
2015-10-07

El espíritu del diálogo y de la paz contagió también a actores representativos de uno de los sectores que genera más controversia en el país: el minero.

Y es que cualquier tema que toque la minería en Colombia es debate nacional, desde la titulación, pasando por los impactos ambientales de la actividad y, cómo no, por los impuestos que pagan las empresas del sector.

Pero desde hace un año y medio un grupo conformado por activistas, empresarios, investigadores, voceros de comunidades negras e indígenas decidieron, de la mano de la fundación Ford, sentarse para ahondar más en los puntos en común, que en las diferencias.

Hoy presentarán los primeros resultados de este ejercicio, pero antes dos polos opuestos de la minería en el país, el exministro de la cartera Luis Ernesto Mejía y el investigador Luis Jorge Garay dialogaron con Portafolio para contar su experiencia.

Supongo que la primera discusión fue si se deben o no explotar los recursos minerales del país. ¿Cómo fue el debate?

LUIS ERNESTO MEJÍA: Fue el primer punto. Cuando nosotros decidimos la visión sobre la minería en Colombia dijimos: “minería sí, pero una minería incluyente, resiliente y competitiva”, ese es el gran marco del acuerdo. Colombia debe tener la capacidad de beneficiarse de la correcta explotación de sus recursos naturales pero no a cualquier costo.

LUIS JORGE GARAY: Algunos pueden pensar que dadas las condiciones de Colombia, por ahora, mientras no haya la institucionalidad sólida que se necesita, es mejor que no haya minería en ciertas zonas. Digamos, algunos nos movemos en unos dilemas morales sobre el tema, pero tenemos que partir pragmáticamente el debate. Hoy en el país tenemos una minería en gran medida ilegal. Esa es la realidad y por eso tenemos que diseñar una política pública que se mueva a ese ordenamiento minero.

¿En qué temas puntuales se han puesto de acuerdo?

LJG: Partimos de la base de ponernos de acuerdo en una visión de la minería en Colombia.

LEM: El gran valor de este grupo es que está constituido por personas de una gran diversidad en todo sentido. La metodología ha sido invitar a terceros a hacer exposiciones de cada tema que se toca. De esas presentaciones y del conocimiento de cada una de las personas del grupo se ha desarrollado una lluvia de ideas, y luego llegamos a los acuerdos. Hemos hecho propuestas de política pública para fortalecer las instituciones del sector minero, para que sea una actividad incluyente y transparente y para que haya una política diferencial, según el tipo de minería, y un proceso de formalización progresivo.

¿Qué piensan ustedes en temas de renta minera?, ¿pagan mucho o pagan poco las empresas?

LEM: No tenemos un consenso aún, pero hay varios puntos en los que nos hemos puesto de acuerdo. Creemos que las regalías deberían tener una suerte de progresividad que mirara volúmenes y precios internacionales y que pudiera navegar en un ambiente de alzas y bajas, para que los beneficios en los tiempos buenos acompañen a todos y viceversa. También coincidimos en que el sistema debe ser simple y en que la liquidación debe ser transparente y sobre bases objetivas.

De pronto no nos podemos poner de acuerdo en el tema de las tarifas, pero ese no es el tema que vamos a discutir.

LJG: Necesitamos una minería que cumpla con toda una serie de condicionamientos, y que la renta minera retribuya justamente al Estado y a las comunidades y también a los riesgos y a la inversión de las empresas. Pero también es clave que el Estado asuma una mayor responsabilidad.

¿En temas ambientales cuáles son los principales puntos en común?

LEM: Todos tenemos claro que la minería en Colombia no puede ser vista como en otros lugares del planeta. Colombia es un ecosistema frágil en términos ambientales porque es supremamente diverso, y este es uno de nuestros principales activos, entonces sí tenemos mucho que perder cuando hay actividades de impacto ambiental. Se necesita un ordenamiento territorial que indique cuáles son los ecosistemas donde hay que evitar la actividad, esto debe ir acompañado de una gran capacidad de vigilancia del Estado.

LJG: Es un avance fundamental, porque a mi juicio haber logrado entre todos esta visión sobre cómo se debe entender el medioambiente en un entorno como el colombiano es clave. También se reconoció por parte del grupo que hay zonas donde no puede haber ninguna actividad, pues por más de que haya recursos naturales prevalece el principio de sostenibilidad del medioambiente.

Entre los dos sectores ha habido acusaciones y fuertes calificativos. ¿Cómo superaron esta etapa para llegar a estos pactos?

LEM: Yo no tenía el gusto de conocer a Luis Jorge, lo conocía por referencias y por supuesto a través de sus estudios. Decía “dios mío me voy a sentar con el ‘coco’”. Había una gran prevención, pero la bondad de los que están liderando el grupo fue podernos sentar en la misma mesa y conversar. Hoy ya no veo al ‘coco’, para mí ha sido una gran revelación.

LJG: Yo tampoco veo al ‘coco’. Uno de los temas complejos es que cada uno tiene sus intereses y principios y todo esto está ahí, eso no se puede negar, y sigue ahí. Yo no he cambiado, pero he tomado una decisión, con los costos que eso puede tener en términos públicos: comprometerme a trabajar para que tengamos unas visiones de mínimo común denominador que favorezcan el interés público de largo plazo.

Nohora Celedón