De las posiciones en la junta del Banrepública

Está bien que la gente conozca las diferencias de opinión, percepción y doctrina de los miembros de la Junta Directiva del Banco de la República. Está bien que los interesados entiendan quienes pertenecen a la corriente principal de doctrina de la Junta, y quienes pertenecen a la minoría. Para los observadores académicos y políticos, y para los mercados financieros y cambiarios, es importante saber en qué consisten las diferencias de opinión entre los miembros de la autoridad monetaria.

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mayo 28 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-28

Por otra parte, a los miembros de la Junta se les debe exigir lealtad con las reglas del juego y con las decisiones tomadas por mayoría. No se trata de que la Junta del Banco se convierta en un circo de varias pistas, ni que se conozca en tiempo real el resultado de las votaciones realizadas en los cónclaves del banco central. Los miembros de la junta son una suerte de magistrados, cuya tarea pública fundamental consiste en hacer pedagogía, en mejorar la transparencia de las acciones del banco y en trabajar para que la gente interesada entienda en qué plan anda una institución fundamental por la estabilidad macroeconómica. Desde cuando muchos de los bancos centrales del mundo entraron en la era de la fijación explícita de metas inflacionarias, estas instituciones abandonaron su tradicional hermetismo y concluyeron que el éxito de sus tareas tiene mucho que ver con su capacidad para comunicarse con la opinión interesada y con los llamados agentes de los mercados. Esta apertura también deja espacios para que miembros de la minoría puedan marcar públicamente sus propios terrenos, siempre y cuando respeten los imperativos de las decisiones tomadas por mayoría. Que un miembro de la junta directiva del Banco de la República pretenda montar toldo aparte, declararse miembro de la oposición y encabezar una marcha contra sus colegas, es obviamente un contrasentido; pero la información pública sí se beneficia con una adecuada percepción de las diferencias al interior de la autoridad colegiada. Mi propia percepción es que esta Junta tiene una sólida mayoría que respalda integralmente la estrategia de fijación de metas de precios, y todo lo que viene con ella. Es una mayoría clara en materia de las decisiones específicas de política monetaria y cambiaria tomadas en los últimos años. El codirector Carlos Gustavo Cano, a juzgar por algunas presentaciones públicas recientes, está preocupado por la utilidad real de la estrategia de fijar una meta de inflación en la coyuntura internacional actual. De sus planteamientos se deduce fácilmente que no quiere que el banco central siga subiendo las tasas de interés, básicamente porque en Colombia estamos sintiendo los efectos de una inflación importada. Al contrario, probablemente el director Cano favorece una reducción del costo del crédito a la mayor velocidad posible. Una señal interesante (y un tanto heterodoxa) de su posición es que, en la página electrónica del Banco de la República, en el vínculo donde aparecen las presentaciones y discursos de los codirectores, Cano ‘cuelga’ una columna de Joseph Stiglitz, altamente crítica de la estrategia de fijación de metas de inflación. Dice allí el Premio Nobel: “Esperamos que la mayoría de los países tengan el buen criterio de no implementar la meta inflacionaria. Mis condolencias a los pobres ciudadanos de los países que la padecen. (…) Hoy, el sistema de poner metas a la inflación está a prueba, y seguramente fracasará”. Quizás debiera ser más explícito el codirector Cano y, con un talante pedagógico, explicara su posición de desacuerdo con la posición de la mayoría. Para eso se estableció una autoridad monetaria colectiva. '' A los miembros de la Junta se les debe exigir lealtad con las reglas del juego y con las decisiones tomadas por mayoría.WILABR

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