Precio de vivienda usada está más alto que nunca

Analistas dicen que la tendencia es consecuencia de lo que sucede con la nueva y descartan una burbuja.

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octubre 25 de 2012 - 03:54 a.m.
2012-10-25

La vivienda usada alcanzó en el segundo trimestre de este año sus precios más altos desde que hay registros, según el índice que mide el Banco de la República.

Según el Emisor, está 74 por ciento más costosa que en el cierre del 2004, cuando los precios tocaron fondo, pero, también, 2,5 por ciento por encima del récord anterior, del tercer trimestre del 2011, y 3,2 por ciento más cara que el pico alcanzado en el auge de precios de 1995, unos años antes de la crisis de la upac.

Expertos dicen que el alza obedece a que los precios de la vivienda nueva siguen presionando a los de la usada, lo que definen como “una valorización de las propiedades”.

El fenómeno, puede ser buena noticia para las familias dueñas de las propiedades, que ven crecer su patrimonio, pero hay otra percepción por el lado de los compradores.

Quienes consideran que los precios están muy altos no pueden adquirir ni la una ni la otra y optan por seguir en arriendo, mientras que las personas con la cuota inicial para una nueva prefieren la de segunda –aun con el reparo del precio alto–, porque el presupuesto no les cuadra.

La situación tiene sus antecedentes.

“Por ejemplo, no contar con oferta nueva por la falta de tierra ha impulsado la tendencia alcista, pero no debemos confundir esto con una burbuja”, explica Manuel Alfonso Carrillo, gerente de la firma inmobiliaria Avacol.

“Esta amenaza hay que descartarla, porque la gente no está comprando para especular, no hay muchas reventas, y está invirtiendo para habitar o arrendar”, agrega.

Sandra Forero, presidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), coincide en que el comportamiento refleja lo que ocurre con la vivienda nueva: “Mientras se mantengan las restricciones a la oferta (costo y disponibilidad del suelo, y acceso a servicios públicos, especialmente en Bogotá) y la demanda se encuentre fortalecida, el efecto sobre el precio de los inmuebles se manifestará en incrementos”.

Incluso así, la oferta de segunda se ha consolidado como un sustituto para quienes no desean aplazar la compra.

Así lo advierte Nadia Morales, presidenta de la Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz (Fedelonjas).

“De 1,83 billones de pesos desembolsados entre abril y mayo en crédito hipotecario, 980 mil millones se destinaron a la usada”, dice Morales, lo que muestra que, al menos por ahora, los precios no han frenado la inversión.

Incluso, Martha Lasprilla, de Asobancaria, advierte una dinámica importante en ventas, con base en un estudio de Galería Inmobiliaria del 2011.

“Aunque no tenemos reportes de los negocios de la usada, este registro –que también se soporta en la Superintendencia de Notariado y Registro y Fedesarrollo– concluye que las ventas de oferta nueva participan con 29 por ciento en el mercado nacional, seguidas de 22 por ciento de las de segunda, a lo que se suma un hallazgo importante: la participación de los arriendos, con 49 por ciento del mercado”.

Gabriel E. Flórez G.

Redacción de Economía y Negocios

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