Los precios de la vivienda nueva y de la usada están compitiendo por parejo

El incremento fue del 6,7 por ciento, muy por encima de la inflación, según el Emisor, mientras representantes del sector dicen que la situación se debe a la valorización de los bienes inmuebles.

Finanzas
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abril 18 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-18

Algunos compradores, que visitaron proyectos recientes, revaluaron su intención de invertir, por los precios altos, y decidieron averiguar cómo estaba la usada, pero quedaron más confundidos. "Aplacé la idea porque está muy cara; mejor hago un esfuerzo y me compro un apartamento nuevo", asegura Rosa María Martínez, quien lleva ocho meses buscando un apartamento y ya quiere elegir "porque cada visita es una sorpresa con los precios".

Esa lectura de Martínez está en la misma línea del índice de precios de la vivienda usada (IPVU) del Banco de la República, que registró un incremento de 6,7 por ciento en la usada, en términos reales, que algunos analistas justifican por el alza en los valores de la nueva.

Igualmente, el reciente Reporte de Estabilidad Financiera (REF) del Emisor advirtió una sobrevaloración en los precios de los dos tipos de vivienda que, para Clemencia Parra, presidenta de la empresa Unifianza, es una identificación errada.

"Por el hecho de que el incremento esté más allá del IPC del 2009 (2 por ciento) no se puede definir así; realmente, lo que advierto es una valorización".

El promotor inmobiliario Luis Fernando Correa insiste en que la construcción nueva siempre impulsa los precios de los inmuebles usados. "Ante esto, la reacción natural es considerarlos muy altos y expresar su desconcierto con la especulación de los desarrolladores (como es el caso de Martínez)". 

Martha Pinto de De Hart, presidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), coincide con Correa y asegura que, claramente, la tendencia no se aparta de lo sucedido históricamente. "Además, existen razones de mercado que explican el aumento".

Por subsidio a tasa de interés

Entre estos factores, Pinto destaca "la demanda, específicamente el estímulo que recibieron los compradores a través del subsidio a la tasa de interés para la compra de vivienda nueva; y en el caso de la oferta, un hecho sobre el cual Camacol reiteradamente ha llamado la atención: el encarecimiento de la tierra, producto de la escasez de suelo urbanizable".

Los analistas consideran que, finalmente, el aumento en el precio de la vivienda implica un enriquecimiento para los hogares, producto del alza en el valor de sus patrimonios, y para los bancos, un incremento en el valor de las garantías que respaldan los créditos hipotecarios.

Para el caso de la vivienda nueva, la presidenta de Unifianza les suma a estas justificaciones los costos de construcción, que están muy por encima de la inflación registrada en el 2009. "Otra situación se presentaría si los insumos y los materiales, entre otros, se incrementaran igual que el IPC".

Por su parte, el consultor inmobiliario Óscar Borrero, considera que "aunque los datos del Banco de la República reflejen un aumento, es un error estadístico porque no es un verdadero índice de precios. La realidad es que la vivienda usada en el 2009 y en el 2010 no ha subido más allá de la inflación y, en el mejor de los casos, hasta un 5 por ciento anual". 

Así las cosas, a Rosa María Martínez sólo le resta decidirse y luego, como propietaria, estar pendiente de la valorización "o sobrevaloración". El mercado lo dirá.

Alzas por todas partes

"Es importante destacar que los precios de la vivienda no son los únicos que han aumentado con relación al IPC", asegura Martha Pinto de De Hart, presidenta de Camacol.

"Los precios de las acciones en el mercado bursátil, la obra de mano, los precios del petróleo y sus derivados también están en esa línea. Y es que, en un escenario de inflaciones muy bajas como la registrada en el 2009 (2 por ciento), no es atípico encontrar activos cuyos precios crecen a un ritmo mayor".

GABRIEL E. FLÓREZ G.
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS