Prenden debate a bancos en Brasil

Los principales bancos brasileños tuvieron ganancias históricas en el primer semestre del 2006, una dinámica que se prolonga en los últimos años y que da lugar ahora a cuestionamientos al gobierno de izquierda sobre el alto costo del crédito.(VER GRAFICO)

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agosto 17 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-17

En el primer semestre del año, el líder de la banca brasileña, Banco do Brasil, de control público, prácticamente duplicó sus beneficios (96 por ciento): 1.795 millones de dólares. El primero de los privados, Bradesco, registró ganancias por 1.447 millones de dólares (19,5 por ciento, el quinto mejor resultado de una compañía de capital abierto en América Latina, según la consultora Economática) y le siguió el Itaú, con 1.367 millones de dólares (19,5 por ciento). Según el Instituto de Enseñanza e Investigación en Administración (Inepan), desde el inicio del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva en el 2003, el beneficio de los cinco principales bancos (Banco do Brasil, Bradesco, Itaú, Unibanco y Santander Banespa) aumentó en promedio 132,5 por ciento, comparando los primeros semestres de cada año. Los beneficios fueron impulsados por un crecimiento del crédito sobre los ingresos de tesorería (títulos y valores), tradicionalmente más rentables, explicó Edson Carminatti, analista financiero del Inepan. El problema, según el especialista, es que, a pesar de ese crecimiento, el volumen de crédito en Brasil (que representa menos de 34 por ciento del PIB) es todavía pequeño para garantizar escala y animar a los bancos a aventurar una reducción de las tasas de intermediación (el spread, o diferencial entre el costo de captación y el interés que aplican a sus clientes). “La tasa de spread en Brasil está entre las más elevadas del mundo”, declaró el ministro de Finanzas, Guido Mantega. El Banco Central se ha esforzado en reducir la tasa de interés de referencia, actualmente en 14,75 por ciento al año (aún considerada entre las más altas del mundo). Pero la tasa media que los bancos cobran a consumidores es de 55,7 por ciento anual y 28,8 por ciento a empresas, según el Inepan. “La escasez de crédito barato es un problema crónico del sistema financiero brasileño, con consecuencias adversas para el crecimiento y la distribución de renta”, reconoce el economista jefe de la Federación Brasileña de Bancos (Febraban), Roberto Troster. Los bancos se justifican asegurando que cargan con los altos costos de un sistema judicial poco ágil contra la insolvencia, la obligación de mantener en el Banco Central 45 por ciento de los depósitos en dinero y numerosos impuestos. “Los intereses a los consumidores y empresas caerán después de una flexibilización de los depósitos obligatorios”, afirmó el presidente de la Febraban, Marcio Artur Laurelli Cypriano, al tiempo que reclamó una reducción de la cuota tributaria al gobierno del presidente, Luiz Inacio Lula da Silva. AFP

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