Presidentes de Estados Unidos (II)

Presidentes de Estados Unidos (II)

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mayo 23 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-23

En la lisa de la carrera presidencial quedarán Obama y MacCain, tras el inevitable retiro de Hillary Clinton.Vale, entonces, continuar la referencia de los perfiles de los presidentes 'de Roosevelt a Reagan' apoyados en la lupa empleada en su libro por el alto comisionado de la administración Carter, Hedley Donovan. Ciertamente, el paso del tiempo reduce a unas pocas líneas la obra de los grandes prestigios de cada época, incluyendo la de los presidentes de la hiperpotencia.

La brevedad del espacio, tal como lo recomienda el periodismo moderno, explica que haya dejado en el tintero en mi columna anterior la soberbia frase dirigida por Roosevelt a Orson Welles: "en este país no hay si no dos grandes actores... usted es el otro".

Eisenhower (1953-1961)

Como héroe de la Segunda Guerra Mundial -la más sangrienta carnicería de todos los tiempos-, su presidencia lo mismo que su reelección resultaron inatajables: en efecto, para ser realistas, habría derrotado a Taft y Stevenson con la misma holgura en Normandia, Roma o Florida.

Para sorpresa de reputados estudiosos fue habilísimo político, aunque por estrategia lo negaba. En una encuesta en 1981, entre 800 historiadores, como presidente 'ineficaz' ocupó el noveno puesto entre 39. Administró con maestría la fama de ser 'pasivo y perezoso'.

Sin duda, dejó su empleo más poderoso que como lo encontró. Patrocinó a Nixon como su heredero preferido. Al terminar sus dos mandatos, el PIB real había aumentado un 20 por ciento y la inflación registraba 1,4 por ciento anual promedio.

Kennedy (1962-1963)

Su personalidad, talante y objetivos, están retratados en una respuesta que le disparara a un periodista cuando le preguntó, la razón por la cual quería ser presidente. Contestó, de rompe: "porque es allí donde está la verdadera autoridad". Más que un ideólogo futurista confiaba y giraba sobre el momento presente, por eso, fue un pragmático clásico. No tiene sentido especular sobre en qué fue conservador o liberal. Kennedy es Kennedy, y punto.
Líder talentoso y en ciertos episodios con mucha suerte, por ejemplo, lo derrotaron cuando en 1956, aspiró a los 39 años, a ser vicepresidente. Ganó el Premio Pulitzer, sin que tuviera inconveniente alguno en afirmar públicamente, que se lo debían dar a su asistente Theodore Sorensen. Sus errores iniciales como gobernante -Bahía de Cochinos y Laos-, demostraron su inmensa capacidad de rectificación: las medidas tomadas a raíz de la crisis de los proyectiles en Cuba fueron brillantes y exitosas. A su célebre frase "No preguntéis", en su discurso inaugural, dio curso conformando Consejos de Paz, y otras políticas de cooperación, que el infame magnicidio truncara.

Su corresponsabilidad en la Guerra de Vietnam, no es discutible. Es hombre de leyenda para el imaginario occidental, especialmente el americano. En encuesta de Lou Harris, en 1983, entre los 9 presidentes modernos fue escogido por un 40 por ciento, como el que "inspiró más confianza en la Casa Blanca".
Obama, le guarda especial admiración: cita con frecuencia su célebre frase, según la cual "no hay que tener miedo para negociar, sino a negociar con miedo".

Johnson (1963-1969)

El máximo inspirador de la Gran Sociedad, líder de las mayorías demócratas en el Senado y mago en tejemaneje electoral, ha sido felizmente resumido por su analista Hugo Sidey: "Jonson es más grande que cualquiera. Odia más, ama más, come más, duerme más. Bebe más, es más bondadoso, desprecia más, ahorra más, gasta más, todo lo hace más. Sencillamente, es más".

En 1968, retiró su nombre para la reelección, porque se consideró un obstáculo para las negociaciones en Vietnam y para la reconciliación de una nación peligrosamente polarizada. Según Donovan, este hombre veleidoso, disimulado, trapacero, también era capaz de impulsos generosos y grandes visiones para el país.

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