Prevenga los riesgos en el trabajo rural

En el campo y en las actividades del jardín se debe seguir un manual de seguridad. Es clave la capacitación, los trajes y los accesorios adecuados.

Hay que contar con los elementos de protección necesarios.

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Hay que contar con los elementos de protección necesarios.

Finanzas
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julio 15 de 2014 - 01:11 a.m.
2014-07-15

En Colombia la legislación laboral no hace distinciones entre la normatividad para trabajadores del área urbana y los del área rural. El reglamento cobija a todos, incluyendo las leyes en materia de prevención y riesgos laborales.

La aclaración se hace teniendo en cuenta que hay quienes creen que, por ser actividades del campo, no los cobija la normatividad laboral, cuando, por el contrario, allí también es factible la ocurrencia de accidentes por manejar maquinaria pesada, vehículos de carga y manipular sustancias químicas, entre otros, por lo que los trabajadores independientes, sin vínculo formal con alguna empresa, también deben estar protegidos.

Para el líder agrario de Fensuagro, Nelson Viloria, “se debe mirar más al campo, en este tema, pues, por lo general, los mismos labriegos deben cobijarse su seguridad social e implementar sus medidas de protección. El llamado es para que gobierno, empresarios y grandes terratenientes no desprotejan al personal de las prestaciones sociales y demás deberes laborales”.

Y es que los riesgos pueden estar en los trabajos de mayor calado hasta en aquellos más suaves que se hacen en jardinería. “Entre los instrumentos claves figuran los guantes que ayudan a proteger las manos de insectos, espinas, raíces, tierra y cualquier cosa que pueda pinchar o picar, o crear alguna reacción alérgica. En el comercio se encuentran desde fuertes y corrugados para agarrar plantas con espinas y protuberancias, hasta más suaves y porosos para plantas de texturas más delicadas”, destaca John Guerrero, quien dedica su vida a las plantas y con su familia montó el negocio de floricultura ‘OX Colombia’.

Este experto, quien además dicta cursos de jardinería en Bogotá, dice que otros implementos vitales son las tijeras para podar, que permiten cortes adecuados, y las gafas de seguridad, sobre todo para cuando se podan árboles o plantas muy altas, teniendo en cuenta que un pequeño fragmento de rama, tallo o cualquier otra parte del vegetal puede causar daños en los ojos.

Y como en este tipo de actividades, sea de jardín o del campo, los trabajadores están expuestos al aire libre, bajo el sol y la lluvia, usando herramientas eléctricas y con exposición al ruido, es indispensable que se cumplan las normas de seguridad y riesgos laborales, con el fin de evitar cualquier enfermedad o accidente laboral.

FALTA INSPECCIÓN LABORAL
Pese a que la normatividad laboral es clara y exigente, Harut Beatriz Fuentes, directiva de la Organización Nacional de Obreros de la Floricultura, dice que en el caso de las más de 500 empresas de flores que hay en el país, muchas incumplen las leyes.

“Hemos denunciado la escasa protección para manipular químicos, la entrega tarde de la dotación y las extensas jornadas laborales. Estamos muy regular en seguridad industrial y seguridad ocupacional”, afirma Fuentes, quien agrega que este sector está entre los considerados de alto riesgo y prioritario, por lo que se debería tener continuas visitas de inspectores de trabajo.

“Los empleadores tienen claro cuáles son sus obligaciones, pero no sucede igual con los trabajadores de este oficio que, en muchos casos, desconocen sus derechos. También existe un subregistro de accidentes en este renglón económico”, concluye Fuentes.