Prioridades regionales en lucha contra pobreza El objetivo es uno solo (reducir la pobreza a la mitad en el 2015), pero el énfasis de los departamentos cambia para poder cumplir con las metas de desarrollo. Nariño, lejos de las metas Caldas, el gran peso del café Boyacá, educar es la prioridad Bolívar, cuidar el ambiente Cundinamarca, salud materna Huila, buen uso de las regalías Cesar, lío de la equidad Sucre, mucha pobreza

Prioridades regionales en lucha contra pobreza El objetivo es uno solo (reducir la pobreza a la mitad en el 2015), pero el énfasis de los departamentos cambia para poder cumplir con las metas de desarrollo. Nariño, lejos de las metas Caldas, el gran peso del café Boyacá, educar es la prioridad Bolívar, cuidar el ambiente Cundinamarca, salud materna Huila, buen uso de las regalías Cesar, lío de la equidad Sucre, mucha pobreza

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octubre 18 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-10-18

Aunque Colombia está marchando hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), existen grandes brechas regionales y locales sobre las cuales hay que trabajar activamente para que en el 2015 el país como un todo alcance las metas propuestas. La exhortación la hizo ayer la directora en Colombia del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), Bárbara Pesce-Monteiro, durante la celebración del Día Mundial contra la Pobreza, que sirvió de marco para la presentación de los resultados preliminares de las investigaciones que realizan ocho universidades, de igual número de departamentos, con el fin de identificar el problema principal que enfrenta cada uno de estos y proponer las soluciones que conduzcan al cumplimiento de las metas. Cada departamento, advirtió el coordinador de los ODM en Colombia, César Caballero, debería concentrarse en unos aspectos críticos que, por ser diferentes en cada región, merecen un tratamiento diferenciado si se quiere tener incidencia en la erradicación de la pobreza estructural. De la presentación de los hallazgos preliminares por los voceros de las universidades, quedan claras las diferencias de énfasis de cada región y la necesidad de abordar cada problema de manera particular para tratar de cerrar las brechas entre estos y el nivel nacional. Uno de los puntos que afecta a todos los departamentos por igual tiene que ver con la información que se utilizará en las investigaciones: si las proyecciones poblacionales hechas con base en el censo de 1993 o los resultados del censo del 2005 o los datos del Sisbén. Este aspecto requiere una pronta definición, pues el objetivo es que los estudios sean el insumo principal para la elaboración de los planes de desarrollo departamental y municipal de los mandatarios que sean elegidos el próximo 28 de octubre. A continuación se describen los resultados preliminares de las investigaciones de los centros universitarios, que cuentan con el apoyo del Pnud, Acción Social, el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y el Programa Nacional de Desarrollo Humano. (Universidad de Nariño) En el 2005, el 64,4 por ciento de la población era pobre, y en el 2004 la indigencia era de 28,2 por ciento. De seguir así, el departamento solo podría reducir la pobreza a 47,7 por ciento en el 2015. El NBI en 2005 fue 43,8 por ciento, frente a 27,6 de promedio nacional. Situaciones coyunturales como el desempleo, permanentemente alto y por encima del promedio nacional, el significativo aumento de la inflación (también por encima del promedio nacional), las bajas coberturas en el 2005 de energía (86,4 por ciento), acueducto (70,8 por ciento) y alcantarillado (46,9 por ciento), presentan un panorama poco amigable para superar los retos que se presentan. (Universidad Autónoma de Manizales) Hay un problema estructural en la distribución económica del departamento y una dependencia muy alta de la actividad cafetera, por lo que el enriquecimiento o empobrecimiento del departamento está siempre al vaivén del precio del grano en los mercados internacionales. Así mismo, cuando el precio está alto al caficultor más pobre es al que menos beneficios le tocan. Por otra parte, hay una alta dependencia del sector terciario, que representa el 62 por ciento del PIB del departamento, mientras que la industria tan solo aporta el 20 por ciento. El otro 18 por ciento es el sector agropecuario, representado especialmente por el café. (Universidad Santo Tomás) En el 2005, el 67,6 por ciento de la población era pobre, y el 34,4 por ciento estaba clasificada en la indigencia. La tasa de deserción en educación básica primaria es cercana al 7 por ciento, en parte por las condiciones económicas para la generación de ingresos y el sostenimiento de la población matriculada. Hay desplazamiento hacia el mercado laboral en actividades del sector primario. En la educación secundaria la deserción es de 18,1 por ciento. La meta es erradicar el analfabetismo este año. Estaba en 9,9 por ciento en el 2003. Disminuir la deserción en 4 puntos para el 2015. (Universidad Tecnológica de Bolívar) El 53 por ciento de sus habitantes son pobres, y el 16 por ciento indigentes. La cobertura de acueducto es 71 por ciento: en el área urbana es 81,4 por ciento, y en la rural 36 por ciento. En alcantarillado, la cobertura es 44,4 por ciento: en el área urbana 57 por ciento, y en la rural 2,4 por ciento. Problemas graves: conflicto armado, precarización del empleo y generación de ingresos bajos. Hay cinco aspectos señalados como críticos: infraestructura de saneamiento básico, sedimentación del Canal del Dique, contaminación de la Bahía de Cartagena, contaminación con mercurio en las minas del Sur de Bolívar, y contaminación intra-domiciliaria. (Universidad de La Sabana) Entre más alejados están los municipios de Bogotá, peores son sus condiciones y mientras más pequeño es el municipio o más porcentaje de población habita en áreas rurales, mayor número de carencias se presentan. En vacunación Triple Viral el promedio aparenta no ser tan bajo (93,5 por ciento), pero hay municipios que no superan el 35 por ciento. La mortalidad en menores de cinco años es de 63,7 por 1.000 nacidos vivos, pero en algunos municipios llega a 90 (la meta nacional es reducirla a 17 muertes por mil nacidos vivos). En la atención institucional del parto, aunque Cundinamarca ya superó la meta nacional para 2015 (95 por ciento), hay municipios por debajo del 40 por ciento, e incluso del 20 por ciento. (Universidad Surcolombiana) En el 2004, el 66,1 por ciento de la población era pobre, y el 30,4 por ciento indigente. Uno de los grandes problemas es el correcto uso de los recursos, especialmente porque varios municipios reciben altas regalías (Neiva, Baraya, Villavieja, Aipe, Palermo y Yaguará). En los últimos 10 años, el Huila no ha atendido satisfactoriamente las coberturas mínimas exigidas por el Decreto 1747 de 1995 sobre las regalías petroleras. Dichas coberturas mínimas fueron definidas así: mortalidad infantil, máximo permitido 10 por mil; atención en salud a población pobre, 100 por ciento sobre régimen subsidiado; educación básica, 90 por ciento; acueducto global, 70 por ciento, y alcantarillado global, 70 por ciento. (Observatorio del Caribe y un investigador de la U. Popular del Cesar) En el 2004, la pobreza afectaba al 58,2 por ciento de la población, y la indigencia al 19,3 por ciento. La equidad entre los géneros (hombres y mujeres) es el reto mayor a superar. Es uno de los departamentos donde más se maltrata a las mujeres. En el 2005, el 42,2 por ciento de las mujeres que alguna vez tuvieron pareja había experimentado violencia física, el 13,7 por ciento había sido víctima de violencia sexual, y el 41,7 por ciento había sido maltratada sicológicamente por su pareja. Menos del 30 por ciento de los cargos directivos y ejecutivos en la rama ejecutiva son ocupados por mujeres, y su participación en los cargos de elección popular es muy reducida. En el 2007, apenas 12,4 por ciento de los concejales del Cesar eran mujeres, mientras que en la asamblea su participación fue de 9,1 por ciento. (Corporación Universitaria del Caribe) El 67,2 por ciento de los sucreños es pobre, y el 24,5 por ciento es indigente. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es 0,727, inferior al nacional de 0,783 y al de Bogotá de 0,827. Para el 2005, el Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) fue 54,9 por ciento, 27,3 puntos por encima del promedio nacional. En el 2004, la cobertura urbana del acueducto fue 75,20 por ciento, y la rural 50 por ciento. La cobertura del alcantarillado urbano fue 52,8 por ciento, y la rural 10 por ciento. El ingreso por habitante equivale a solo el 42,7 por ciento del promedio nacional. La tasa de desempleo en el 2004 era del 16,5 por ciento, que afecta principalmente a las mujeres. En el 2005, el analfabetismo de las personas entre 15 y 24 años de edad se estima en un 6 por ciento, siendo mayor para los hombres (7,4 por ciento) que para las mujeres (4,6 por ciento).

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