Problemas de visión afectan el aprendizaje

Por estos días, muchos padres tienen el dolor de cabeza de que su hijo no alcanzó todos los logros a

POR:
diciembre 13 de 2010 - 11:49 p.m.
2010-12-13

La causa no siempre está en falta de disciplina o en la capacidad de aprendizaje del niño.

Si un pequeño tiene problemas en la visión, que no son detectados o tratados a tiempo, su aprendizaje escolar se puede ver seriamente interferido, desalentando su progreso en los estudios y generando frustración en el propio afectado y sus padres.

Según el oftalmólogo Carlos Verges, de la clínica Cima de Barcelona, el 80 por ciento del aprendizaje del niño durante los primeros 12 años de vida tiene lugar a través de los ojos, mientras que los problemas que sufren los órganos visuales son una de las causas más desconocidas del fracaso escolar.

“Los cambios en la visión infantil pueden ocurrir sin que los padres del niño se den cuenta, por lo cual es responsabilidad de los mayores el preocuparse por que sus hijos se realicen las revisiones visuales de forma regular”, advierte el experto, que recuerda que identificar tempranamente los problemas de visión puede resultar crucial porque los menores suelen ser más sensibles al tratamiento si se diagnostica a tiempo.

Según Transitions Optical (TO), un examen completo de los ojos puede ayudar a identificar algunas situaciones que podrían originar dificultades visuales en el futuro como la miopía, hipermetropía, astigmatismo y estrabismo, las cuales pueden tener un impacto negativo en la capacidad infantil para aprender.

Según datos del Colegio Oficial de Ópticos Optometristas de la Comunidad Valenciana (Coocv) uno de cada tres niños evitaría el fracaso escolar con una revisión visual.

Las disfunciones visuales infantiles suelen manifestarse a través de una serie de síntomas que los padres y profesores pueden detectar como escozor de los ojos, lagrimeo excesivo, parpadeo constante, excesiva sensibilidad a la luz, mala postura del cuerpo o la cabeza, baja comprensión de la lectura respecto a la edad, fruncir el ceño cuando se lee o se escribe y perderse entre líneas.

Siga bajando para encontrar más contenido