La producción industrial no logra su despegue

El sector cae en empleos y arroja menor cuota en el PIB y en las exportaciones. Intenso debate sobre las soluciones.

El rezago de la industria es real y no existe una explicación única, sino que son varias las causas las que generan esa situació

Archivo particular

El rezago de la industria es real y no existe una explicación única, sino que son varias las causas las que generan esa situació

Finanzas
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septiembre 28 de 2015 - 07:48 p.m.
2015-09-28

En estos primeros 15 años del siglo, la industria colombiana ha estado inmersa en los vaivenes de la economía y no ha salido bien librada.

El más reciente estudio del sector, elaborado por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi, denominado “Estrategia para una nueva industrialización en Colombia” refleja la situación.

Señala las dificultades que ha tenido que enfrentar el sector y las consecuencias que le han generado.

En el prólogo, el presidente de la Andi, Bruce Mac Master, dice que para tener claridad sobre la situación, la Asociación indagó a Fedesarrollo sobre si era real o apenas una percepción el rezago de la industria frente a otros sectores en el país y respecto a la actividad manufacturera a nivel internacional.

Y la conclusión es concreta: el rezago es real y evidente, y no existe una explicación única, sino que son varias las causas las que generan esa situación.

Ese conjunto de factores, dice el dirigente gremial, abarca desde la revaluación, las crisis internacionales y la falta de recuperación del país ante esas coyunturas externas, hasta los vacíos de continuidad de una institucionalidad robusta que promueva políticas públicas que fortalezcan la industria manufacturera.

A su turno, Fedesarrollo entra en detalle sobre lo que ha pasado estos años con su investigación “Elementos para una nueva política de desarrollo productivo en Colombia”, cuyos autores son Mauricio Reina, Sandra Oviedo y Laura Tamayo.

Advierten del crecimiento económico del país en estos años, en el marco de un desbalance sectorial que deja bien parado al sector minero-energético, pero que ubica atrás a la industria y al agro.

El estudio señala que los altos costos de la mano de obra, la energía y la logística, el rezago de la productividad empresarial y la baja competitividad del país han frenado la producción del sector.

Estas limitaciones se reflejan en las cifras, al hacer el ejercicio de comparar lo que ha pasado entre 2002-2005 y 2010-2013.

En el caso de la participación industrial en el PIB, se nota como pasó en promedio de 14 a 12,1 por ciento, lo que representa una caída del 13,3 por ciento.

En empleo hay un descenso. La mano de obra de la industria manufacturera en las principales ciudades y áreas metropolitanas bajó de 19,4 a 16,9 por ciento. La reducción también es del 13 por ciento.

El nivel de participación en las exportaciones muestra una merma significativa.

Entre 2002 y 2005 ese porcentaje era de 60,9, pero en el cuatrienio que va de 2010 a 2013 fue de 40,4 por ciento.

“Estas cifras evidencian un desacople entre el crecimiento de la economía nacional y el desempeño industrial, cuyo dinamismo ha sido inferior al de la economía en los últimos seis años”, dice Fedesarrollo.

A lo largo de estos tres lustros, el comportamiento del PIB industrial ha seguido el patrón de situarse debajo del PIB de la economía, incluso pisando el terreno negativo como ocurrió en el 2009, en el 2012, e incluso en los dos trimestre que van del 2015. (Ver el gráfico)

DEBATE SIN FIN

El camino que han recorrido en los últimos años los industriales se han traído a colación en estos últimos días, en medio de los debates sobre qué se debe hacer para que tomen un rumbo sostenible de crecimiento.

Sectores comandados por la Andi, con el estudio de Fedesarrollo como respaldo, piden incentivos y acciones reales.

Otros analistas, incluso la propia ministra de Comercio, Industria y Turismo, Cecilia Álvarez, han sido insistentes en que la industria debe cambiar su discurso.

“Compro y aplaudo la posición de los comerciantes en cuanto que el país necesita más innovación y menos lloriqueos de la industria”, dijo la funcionaria hace un par de semanas en el Congreso de Fenalco en Cartagena.

Muchos les achacan a los industriales el rezago debido a carencias en la producir artículos diferenciados para competir con la oferta de los extranjeros que llegan a conquistar el mercado local.

Mucho menos, dicen los críticos, tienen las habilidades desarrolladas para sacar partido de las ventajas que les han traído los tratados comerciales.

En el marco de la queja de los industriales, el columnista del El Tiempo Carlos Caballero Argáez explica que los industriales han sido hábiles para buscar medidas arancelarias y barreras no arancelarias a las importaciones.

En tanto, asegura, les ha faltado iniciativa para incorporar tecnología, en coincidencia con el planteamiento de la Ministra Álvarez sobre su llamado a innovar.

A juicio de Caballero, el sector sigue en discusiones de hace 25 años, y es necesario que el Gobierno tome medidas como la de racionalizar los aranceles.

De nada sirve la mejoría en la infraestructura de transporte si el trámite aduanero dificulta el ingreso de las mercancías al país, argumenta.

Desde su perspectiva, esas son medidas necesarias para que “los industriales transiten del siglo XX al XXI”.