Los productores agropecuarios bajan sus expectativas

El presagio de que los productores agropecuarios serían los más afectados con las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos contribuyó a que el sector se estancara en el último año, como lo demuestra su bajo aporte al Producto Interno Bruto.

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mayo 10 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-10

Es más, una vez cerradas las negociaciones del Tratado, el impacto no se sintió pues los productores ya estaban resignados a hacerle frente al nuevo entorno de sus negocios, hasta el punto de que buena parte de ellos desistieron anticipadamente a la ejecución de proyectos productivos, con lo cual el sector presenta un estancamiento en los últimos tres trimestres. El principal problema radica en que no se han abordado planes concretos de reconversión para hacerle frente a la competencia que se avecina, tan pronto entre en vigencia el TLC, es decir, en un plazo no superior a año y medio. De acuerdo con los resultados de la encuesta trimestral realizada por el Centro de Estudios Ganaderos y Agrícolas (Cega) para PORTAFOLIO, la SAC, la Andi, Finagro y la Bolsa Nacional Agropecuaria (BNA), con excepción de algunas actividades incentivadas por los buenos precios, tales como caña de azúcar y papa, el resto de los productores no sólo ratifican su desánimo, notable desde hace un año, sino que las expectativas sobre el futuro son poco favorables. Los problemas siguen siendo los mismos. Por un lado los sectores exportadores (café, banano, flores y palma de aceite) mantienen la incertidumbre por la inestabilidad de la tasa de cambio, pues aunque el precio del dólar reaccionó en el primer trimestre aún se encuentra en niveles bajos y además, no muestra una tendencia sostenida hacia su recuperación. Para los cafeteros, la preocupación no es solamente la incertidumbre por la tasa de cambio, sino el precio internacional del grano que, aunque este año se ha mantenido por encima de un dólar la libra, el mercado se ha caracterizado por la inestabilidad de las cotizaciones. A pesar de que en el primer trimestre disminuyeron las quejas por los altos precios de los insumos, éstos siguen figurando como una de las preocupaciones de los productores, especialmente las semillas certificadas y aquellos productos derivados del petróleo y el gas. Entre tanto, se mantiene el desánimo de los cultivadores de maíz, arroz, sorgo y soya debido a la situación en la que quedaron tras el cierre de las negociaciones del TLC. En el sector pecuario la situación es similar. Las expectativas son muy negativas, especialmente por las pocas posibilidades de repunte de precios. Este es el caso de los avicultores y los porcicultores.

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