Programa 'austeridad inteligente' no será suficiente

Condiciones estructurales y locales dificultarán el cumplimiento de la Regla Fiscal. La desaceleración de la economía, los bajos precios del petróleo y la incertidumbre sobre los instrumentos para aumentar el recaudo son las dificultades a las que se enfrenta el Gobierno.

El grueso de los analistas visualiza crecimientos del 3 % en 2015 y cercanos al 2 % en 2016.

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El grueso de los analistas visualiza crecimientos del 3 % en 2015 y cercanos al 2 % en 2016.

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septiembre 21 de 2015 - 10:47 p.m.
2015-09-21

A lo largo del año, algunos analistas han venido advirtiendo sobre el elevado grado de tensión fiscal que enfrentará el país durante el próximo quinquenio por cuenta del fin del auge minero-energético.

La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) advierte la siguiente problemática fiscal: -Las limitadas transferencias que podrían hacer las maltrechas finanzas de las empresas del Estado, donde los recursos provenientes de Ecopetrol se estarían reduciendo a solo el 0,5 % del PIB en los próximos años (vs. el 2,4 % de 2013)

-El desempeño de los recaudos tributarios, donde hemos estimado que la presión tributaria difícilmente sobrepasaría el 13,8 % del PIB en 2015 (vs. estimaciones oficiales del 14,4 % del PIB). Esto último, dado el colapso en las utilidades empresariales, a tasas negativas del 30 % durante 2015, derivado de los menores precios del petróleo y la desaceleración económica.

De hecho, la Comisión de Expertos Tributarios pronostica faltantes fiscales del orden del 1,5 % del PIB en 2018 y del 3 % del PIB en 2022, dada la ‘destorcida’ minero-energética y el marchitamiento de impuestos antitécnicos (imporriqueza, sobretasa-CREE).

Ello viene a corroborar los faltantes fiscales que Anif ha venido mencionando, los cuales son calculados en cerca del 2 % del PIB, incluyendo 1 punto de menores transferencias de capital de Ecopetrol.

Toda esta tensión fiscal se refleja en el Presupuesto General de la Nación de 2016 (PGN-2016), por valor de $216 billones (24,9 % del PIB), el cual incluye recortes por cerca de un punto del PIB respecto a 2015.

El PGN-2016 se denominó como de “ajuste presupuestal inteligente” por parte del Ministerio de Hacienda, al reducir la relación entre gasto y PIB del 20,1 % en 2015 hacia el 19,3 % en 2016.

Pero los ciudadanos de a pie se preguntan, y con razón: ¿qué tan inteligente es estar recortando el gasto de inversión, el verdaderamente productivo, del 5,6 % del PIB en 2015 hacia el 4,7 % del PIB en 2016?

Anif cree que este reparo es pertinente debido a que “es bien sabido que el ‘talón de Aquiles’ de nuestra baja productividad, especialmente exportadora, radica en la carencia de infraestructura, la cual no podrá ser financiada en su totalidad a través de concesiones viales”.

RIGIDEZ PRESUPUESTAL

La Asociación considera que esos ajustes en la inversión son el resultado de las inflexibilidades presupuestales provenientes de gastos de personal, representando 3,9% del PIB, donde la Administración Santos ha otorgado, contra las cuerdas de los paros, ajustes del 12 % a la Rama Judicial y al magisterio

Así mismo, los elevados montos de transferencias que representan ‘caja atrapada’ del impuesto sobre la renta para la equidad (CREE), con destinación específica hacia la educación-Sena-ICBF (1,3 % del PIB) y 4 % del PIB destinado a pensiones deterioran el panorama fiscal.

Por otra parte, el servicio de la deuda, donde la devaluación del 35 % promedio anual estará elevando los pagos por intereses hasta el 2,6 % del PIB en 2016 (+0,3 % del PIB frente a 2015), incrementará aún más las tensiones.

AUSTERIDAD, INTELIGENTE PERO NO LO SUFICIENTE

El agravante de todo esto es que incluso la llamada “austeridad inteligente” puede no ser suficiente para cumplir con los requerimientos de la Regla Fiscal, dada la abundancia de “supuestos rosa” en el fondeo de dicho PGN-2016.

En efecto, el Marco Fiscal de Mediano Plazo supone crecimientos del PIB de 3,6 % en 2015 y rebotes del mismo a tasas del 3,8 % en 2016, cuando el grueso de los analistas visualiza crecimientos del 3 % en 2015 y cercanos al 2 % en 2016.

Además, supone alzas en los precios del Brent de los actuales niveles de US$50 por barril hacia promedios de US$60 por barril en 2015 y de US$65 por barril en 2016, cuando la debilidad en la demanda de China y la oferta prospectiva de Irán sugieren valores más cercanos al rango US$55-60 por barril.

También se contemplan ganancias en gestión por parte de la Dian que reportarían recaudos adicionales por cerca del 0,5 % y 0,7 % del PIB por año sin que aún se conozca cuál es el instrumental que así lo permitirá.

Anif concluye que es de urgencia tramitar una Reforma Tributaria Estructural que arbitre recaudos por al menos dos puntos del PIB, pues nuestras presiones tributarias del 14 % del PIB lucen totalmente inadecuadas para fondear las presiones de gasto prospectivo plasmadas en el PGN-2016.

De no obrarse de este modo, Colombia arriesga con seguir el peligroso expediente de Brasil, enfrentándose a una probable calificación negativa crediticia durante la primera mitad de 2016.

Con información de Anif