Pronta decisión sobre Eldorado reclama la CCB

La Cámara de Comercio de Bogotá (CCB) está pidiendo al Gobierno nacional que le ponga el acelerador a las decisiones sobre la propuesta de demolición y construcción de una nueva terminal de pasajeros en el aeropuerto Eldorado.

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febrero 16 de 2016 - 06:59 p.m.
2016-02-16

De no darse una pronta definición sobre este aspecto, se corre el riesgo de que las obras sufran mayores retrasos y no se alcancen a entregar en los tiempos establecidos en el contrato de concesión, advierte la presidenta de la CCB, María Fernanda Campo. La entidad señala que el análisis de la propuesta para demoler la vieja estructura ya completó cerca de un año y medio, y la ciudad todavía no tiene claro las obras de modernización que se realizarán. Por esa razón, la Cámara hizo un llamado para que la Nación tome alguna decisión al respecto, en aras de eliminar la incertidumbre que, sobre este tema, se ha generado en los empresarios y la comunidad en general. El martes pasado, el ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, dijo que estaba a la espera de una reunión con el procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, para analizar el alcance de un concepto emitido por el Consejo de Estado sobre la posibilidad de modificar el contrato de concesión, pues el plan de demolición no se incluyó en el contrato original. Gallego indicó que hasta tanto se reúna con el jefe del Ministerio Público, no anunciará decisión alguna sobre la propuesta. En todo caso, reiteró que no se contempla un cambio en el plazo de finalización de las obras del aeropuerto, acordado para marzo del 2012. El Consejo conceptuó que aplicando la regulación del artículo 16 de la Ley 80, “sí es posible modificar de común acuerdo un contrato de concesión de servicio público, cuando existan razones de conveniencia que permitan una mejora del objeto del contrato, una mejor prestación del servicio público y se busque un efectivo cumplimiento de los fines estatales y la eficiente prestación de los mismos”. También indicó que el contrato se puede modificar siempre que se demuestre que no hacerlo acarrearía una grave afectación del servicio. El Tribunal emitió su concepto tras una solicitud del Ministro de Transporte, para establecer si era viable demoler la terminal y dar paso a un proyecto más eficiente. Precisamente, Gallego anticipó parte de los argumentos que justifican la demolición de la vieja terminal. “Las cimentaciones del edificio, así como pasa con las sedes del CAN, están a menos de tres metros de profundidad. En el CAN, en el edificio donde yo trabajo, que es alargado y rectangular, entre una punta y otra hay más de 25 centímetros de desnivel, hay oficinas en las que se ruedan los escritorios”, dijo Gallego al intervenir en un foro sobre concesiones. “Después de que se diseñó el aeropuerto han aparecido toda la telemática y todos los sistemas de redes que requiere una edificación moderna. Las redes de comunicaciones, los sistemas hidráulicos y los sistemas contra incendios, allá (en el aeropuerto) no existen. El edificio cumplió su función, pero Bogotá merece un ‘superaeropuerto’ que sea el mejor de América Latina”, puntualizó Gallego. Procuraduría se pronuncia La Procuraduría General de la Nación considera que la demolición de la torre uno (vieja terminal de pasajeros), propuesta por el consorcio Opaín no es viable jurídicamente y el contrato de concesión no debe modificarse para incluir estas obras. Así lo indicó la procuradora Delegada para la Función Pública, María Eugenia Carreño, al referirse a la propuesta que viene siendo estudiada por el Gobierno. WILABR