Propuesta europea a la CAN

Acaba de conocerse el dictamen del Comité Económico y Social Europeo (Cese) sobre las relaciones entre la Unión Europea (UE) y la Comunidad Andina de Naciones (CAN), en el cual se propone una asociación que incluya un diálogo político, programas de cooperación y un acuerdo comercial, basado en una red de acuerdos entre la UE y las distintas entidades de la CAN.

POR:
agosto 14 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-14

Dicho acuerdo de asociación deberá permitir el incremento del comercio, pues pese a ser el segundo socio de la CAN, detrás de E.U., el intercambio económico no es aún tan importante, pese a que Europa es el primer inversionista en la región gracias a la creciente presencia en la banca, telecomunicaciones, energía y servicios públicos. El documento hace especial énfasis en la grave falta de cohesión social que viven los países andinos, donde el 50 por ciento de sus ciudadanos -60 millones de personas- viven bajo el umbral de pobreza y todos los cinco países se encuentran entre los más desiguales del mundo, no sólo en términos de ingreso, sino que adicionalmente presentan exclusión por etnia, raza y lugar de origen, además de elevadísimos índices de informalidad, emigración y marginalización de los indígenas, desplazamiento, violencia y corrupción. Los países andinos, si aspiran a concretar el acuerdo propuesto, deberán garantizar la vigencia de los derechos fundamentales en materia sociolaboral, la defensa de la democracia y los derechos humanos y establecer mecanismos de promoción de estos derechos, manifestando la expresa voluntad de luchar contra la corrupción y el narcotráfico, perseguir el desarrollo económico con justicia social y cohesión social. El capítulo social deberá incluir los derechos de los trabajadores y de los empleadores con mención expresa de la libertad de asociación, diálogo social, concertación social, libertad de prensa, libertad sindical, y el acuerdo deberá comprometer a las partes en la promoción de los derechos sociales mediante la cooperación técnica y otros programas de ayuda. El dictamen del Consejo Social Europeo aporta un enfoque positivo, al proponer una visión que trasciende al enfoque meramente económico de comercio e inversiones y avanza hacia la dimensión política y el componente social. Ello implica el compromiso de los países andinos con la democracia y con la transparencia; y asegura la participación del movimiento sindical, de los empresarios y de la sociedad civil. Además, incorpora un enfoque de cohesión social, que no se encuentra ni en el TLCAN, ni en el Cafta ni en los tratados de libre comercio firmados por Chile, Perú y Colombia con E.U. La exigencia europea de que se garantice la lucha contra la corrupción debe ser contextualizada con el hecho de que algunos países europeos permitían deducir como impuestos los pagos hechos por las empresas a los intermediarios en sus contratos y licitaciones, lo cual facilitó la corrupción. Se debería impulsar una propuesta en el sentido de que todas las empresas a las que se les compruebe que han pagado sobornos a funcionarios públicos para obtener los contratos, se les excluya de futuras licitaciones. En el campo económico, hay que advertir, que el establecimiento de un elevadísimo arancel al banano (que afecta severamente a Ecuador, Colombia, Costa Rica, Nicaragua y Honduras), contradice todo el discurso acerca del mejor acceso al mercado europeo. Además, la persistencia de los elevados subsidios a los productos agrícolas europeos, constituye una severa asimetría en contra de los países en desarrollo, también los andinos; al punto que esa situación ha paralizado las negociaciones de la Ronda de Doha de la OMC. Profesor de las U. Nacional y Externado "El capítulo social deberá incluir los derechos de los trabajadores y de los empleadores”.

Siga bajando para encontrar más contenido