Las propuestas de Marta Lucía Ramírez en materia económica

La educación, la salud y la infraestructura serán las prioridades de inversión para la candidata del Partido Conservador, en caso de convertirse en la nueva inquilina de la Casa de Nariño.

Marta Lucía Ramírez.

Archivo Portafolio.

Marta Lucía Ramírez.

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mayo 21 de 2014 - 09:40 p.m.
2014-05-21

De acuerdo con el asesor económico de la campaña de la candidata, Juan Mario Laserna, la meta es incrementar la inversión pública entre 1 y 2 puntos del PIB, es decir, de de 6 a 12 billones de pesos. “Esto se hará también aumentando el recaudo (...) hemos hablado de cambiar el impuesto a la minería, volverlo más técnico, pensar un impuesto al margen de intermediación de los bancos”, señaló el economista del Partido Conservador.

Agregó que en la campaña también se han considerado impuestos a los dividendos para financiar los proyectos que necesita el país en el posconflicto.

Además, uno de los ejes centrales de la campaña de Ramírez es la lucha contra la corrupción: el objetivo es recuperar parte de los 9,5 billones de pesos que se pierden por prácticas corruptas.

En materia educativa, Ramírez propone entregar 2.000 becas a los mejores bachilleres del país para que estudien carreras relacionadas con pedagogía, ofrecer educación superior gratuita a los jóvenes del Sisben 1 y 2, mejorar la infraestructura de los colegios y escuelas del país, y crear dos nuevas instituciones de educación pública: el Politécnico Nacional para del Emprendimiento y la Universidad Nacional Campesina.

Aunque no hay un cálculo preciso de cuánta será la inversión en este campo, el plan de gobierno publicado por la candidata dice que se destinarán al menos 2 billones de pesos adicionales a este rubro.

La propuesta incluye así mismo exenciones tributarias para las empresas creadas por jóvenes, compañías dedicadas a ciencia y tecnología, y firmas que abran centros de investigación.

La candidata del Partido Conservador propone “una política de empoderamiento que permita que los colombianos, con su trabajo y esfuerzo, puedan conseguir vivienda propia, sin someterse a la espera y condiciones de una casa otorgada por el Estado”.

A esto le suma la creación de un sistema de financiamiento a través del ‘leasing’, donde el pago de los arrendamientos sirva para amortizar el valor del inmueble, ofreciendo su titularidad al usuario.

Para vivienda social, sugiere aprovechar los terrenos de la Nación y, en junto con compañías privadas, impulsar la construcción. Pero, ¿de dónde saldrán los recursos? Del presupuesto general de la Nación y de las Alianzas Público Privadas.

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