Protegerse para envejecer bien

Llegar a la vejez genera sentimientos encontrados en muchas personas. Por un lado, está la posibilidad de una vida más reposada, poder disfrutar más de la familia y de las cosas que le gustan a cada cual y permitirse ciertos ‘lujos’ porque, como dicen muchos abuelos, “ya están por encima del bien y del mal”. Pero al mismo tiempo surgen los temores de sufrir una enfermedad incapacitante y de perder facultades mentales y físicas.

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agosto 30 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-30

Envejecer en buenas condiciones es algo que se logra desde temprana edad con hábitos de vida saludables. La semana pasada, la Fundación Santa Fe realizó el simposio ‘Vivir más y mejor’, al que asistió la doctora canadiense Gloria Gutman, directora del Centro de Investigaciones en Gerontología de la Universidad Simon Fraser. PORTAFOLIO habló con ella. ¿Qué hacer para envejecer bien? Buenos genes, buena dieta, ejercicio y un ambiente social de apoyo son aspectos importantes de la receta para una buena vejez. También el estatus socioeconómico es un fuerte factor para predecir la salud que se puede tener. Hay una industria que comercializa variedad de productos supuestamente contra el envejecimiento, pero los principales beneficiarios son los mismos productores, más que los consumidores. ¿Se puede vivir bien más allá de cierta edad como los 70 u 80 años? Es muy posible vivir muy bien en la vejez si se es una persona sana y se tiene una buena red social de ayuda - familia y amigos que lo cuiden- . También si la persona tiene acceso a una alimentación nutritiva y participa de actividades sociales e intelectuales que la estimulen para mantener sus aptitudes mentales y físicas. La enfermedad y el envejecimiento no son sinónimos. Sin embargo, las posibilidades de sufrir demencia aumentan dramáticamente después de los 80 años de edad, pero sólo un 30 por ciento la tiene. Hay un deterioro propio de la edad, ¿se puede luchar contra él? Algunos de nuestros órganos y sistemas comienzan a envejecer relativamente temprano en la vida. Pero todos no se deterioran al mismo tiempo. Muchos de los cambios que vienen con el envejecimiento normal pueden ser compensados. Por ejemplo, el lente del ojo se vuelve menos elástico y como resultado nos da presbicia, también hay cambios en la audición. Para compensar ésto, se utilizan gafas y audífonos. Las cataratas son una condición relativa a la edad que deteriora la visión. Estas se pueden quitar con una operación que demora cerca de 20 minutos. Los implantes de caderas y rodillas son cada vez más posibles. En un futuro veremos más personas con trasplantes de corazón. ¿Qué va a pasar con enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson? El Alzheimer y el Parkinson son enfermedades relativas a la edad, lo que significa que llegan a ser más comunes cuando la gente envejece. No son, sin embargo, una parte necesaria de envejecimiento normal. Los investigadores están trabajando duramente para identificar los factores de riesgo para estas enfermedades, para saber qué hace que algunas personas sean más susceptibles de sufrirlas y otras no. En el caso de Alzheimer, hay un componente genético. Pero hay una variedad de factores ambientales que pueden desempeñar un papel importante en su desarrollo como una lesión en la cabeza, exposición a las toxinas, etc. Hay que evitar las actividades y situaciones que ponen en riesgo frente a la enfermedad. Para el Alzheimer, muchos trabajos se están dirigiendo actualmente hacia la detección temprana y el tratamiento. Hay algunas medicaciones actualmente disponibles que parecen retardar la progresión de la enfermedad, por lo menos en algunas personas, si las drogas se administran muy temprano en el curso de la enfermedad. Quizás a futuro, una vacuna será desarrollada para prevenir estas enfermedades en conjunto. ¿Pueden surgir más enfermedades propias de la edad? No sé si habrán nuevas enfermedades en el futuro, quizás haya cambios en la carga de las que hay. Es más probable experimentar y morir de enfermedades crónicas como las del corazón, el cáncer, el EPOC y la diabetes, que están entre las principales causas de muerte. ¿Se pueden prevenir? Quizás no todas. Estamos viendo actualmente una epidemia de obesidad en muchos países desarrollados y con ella un aumento la diabetes tipo 2. Era muy raro verla en niños y jóvenes. El ser gordo pone una tensión en el corazón y otros órganos que conduce en cierto plazo al riesgo creciente de la muerte. La dieta es algo que un individuo puede controlar. No necesitamos comer excesivamente o comer alimentos chatarra como las hamburguesas, las papas fritas y las bebidas no alcohólicas azucaradas. Las dietas altas en fruta y verduras frescas y en granos y cereales enteros, en carnes magras y en pescados se han asociado a una vida más sana y más larga. El ejercicio es otra variable del estilo de vida que ha demostrado su influencia en la salud y bienestar de las personas. TRABAJAR O DISFRUTAR LA VIDA DERECHO. Para algunos, el trabajo es ‘gozar de vida’, es decir, aman lo que hacen. Quitarle su derecho a trabajar a una persona adulta mayor es privarla de su identidad y, más importante, de su ‘alegría de vivir’, dice la doctora. Investigaciones han demostrado que entre más viejos mejores empleados en el sentido de ser confiables y fiables. También muestran un nivel de ausentismo. “Si alguien tiene 22 o 42 o 62 o 82 años no debe importar, siempre y cuando él o ella puedan hacer el trabajo de una manera competente. Dejar a un lado a una persona por la edad es tan discriminatorio como hacerlo por religión o sexo”, dice. ¿Debe aumentarse la edad del retiro? Con el aumento en la expectativa de vida, también se plantean retos no sólo en el campo de la salud, también en el económico y social. Muchos países, incluidos el nuestro, han aumentado la edad de retiro, sobre todo en aspectos económicos. La doctora Gloria Gutman admite que ésta es una discusión fuerte. “En muchos países la edad para aspirar a pensionarse es de 65 años. Esta es una edad arbitraria seleccionada por Otto von Bismarck a finales del siglo XIX en Alemania, cuando era una edad segura para los gobiernos porque muy pocos personas la alcanzaban. Se estima que 110 años son el equivalente hoy a los 65 de esa época, en términos de la proporción de la población que lo alcanza.” Según la especialista, no sólo más gente que alcanza y sobrepasa esa edad, sino que es más sana que sus padres o abuelos. “¿Si una persona es sana y capaz de realizar su trabajo en un alto nivel, por qué deben ser forzada a retirarse?”, pregunta la doctora. Además, ante los cambios demográficos (menos nacimientos, más viejos) los países necesitarán que más adultos mayores trabajen más tiempo para preservar los motores de la economía. “Llegará un momento en que no hay más gente joven para ocupar las vacantes. Si los adultos trabajan más, pagarán impuestos y tendrán una renta para apoyarse”, dice Gutman. La especialista también lo mira desde otro punto de vista. “Con la tendencia a casarse y tener niños más adelante en la vida, muchos padres necesitan tener una renta para poder enviar a sus hijos a la universidad”. Y con los divorcios, los hombres necesitan mantener dos casas y las mujeres apoyar a sus familias que dirigen como padres solos.

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