Pymes aseguran que no tienen acceso a crédito financiero; bancos las desmienten

El elevado nivel de inconformismo de micro, pequeños y medianos empresarios (51%) quedó reflejado en la encuesta del último trimestre de 2007 realizada por Acopi y Cinset.

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mayo 05 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-05

Sin embargo, desde hace aproximadamente cinco años, la mayoría de las entidades bancarias que operan en Colombia vienen ofreciendo nuevas líneas de crédito para este sector, y promocionan las ventajas y comodidades que le dan a este segmento productivo, con el fin de que puedan obtener recursos de financiación vía crédito.

Entonces, surge la pregunta: Si existe alta demanda por parte de las pymes, y hay oferta de los bancos, ¿por qué el reclamo e inconformismo de los empresarios?

Para Norman Correa, presidente de Acopi nacional, el problema radica en que todavía son escasos los recursos que la banca destina para este segmento y los montos resultan insuficientes frente a las necesidades del sector.

"Por tradición, la banca tiende a estigmatizar a ciertos sectores. Por ejemplo, hoy los malos de la película son los exportadores. Estas entidades deberían enfocar sus políticas para los momentos de crisis y no solo para los de abundancia", explica el dirigente gremial.

"Las micro y las pymes requieren en la actualidad de mayor impulso y este solo se logra mediante la flexibilización de las tasas, y las actuales, que están por las nubes, resultan muy comprometedoras para los empresarios en desarrollo. Además, obligan al sector a tomar créditos a corto plazo porque están casi prohibidos los créditos a cinco años o más", agrega.

Por su parte, un directivo del Banco de Bogotá desmiente esa tesis y señala que hoy en día los empresarios pyme son confiables y que las agremiaciones ejercen una presión importante para lograr la obtención de recursos financieros que les permitan hacer crecer sus negocios.

"En el Banco así como en la banca general existen propuestas de financiación muy interesantes para los clientes, incluso algunos productos son a la medida de este sector, pues la dispersión en diferentes segmentos de la banca ha logrado que las pymes tengan mayor poder de negociación", apunta.

Otro directivo de un importante banco que opera en el país, y que prefirió reservar su entidad, señala que el principal cuello de botella para que las micro y las pymes no tengan los créditos que requieren, o los montos solicitados se debe esencialmente a la informalidad.

"La verdad es que este sector siempre reclama y se preocupa por los documentos que les solicitan las entidades financieras de crédito. La mayoría piensan que los trámites y exigencias son excesivos, pero pocos empresarios analizan que entre más documenten, mayores posibilidades de que se les aprueben los créditos porque las entidades pueden verificar las verdaderas capacidades de pago", dice.

La mayoría de las veces, los empresarios solicitan crédito para ensanchar sus compañías, renovarse tecnológicamente, ampliar el personal o ampliar sus centros de operación y fábricas.

Fallas de ambas partes

De las 625.000 microempresas que se calcula existen el país, 235.000 están formalmente constituidas y registradas. Es decir, con el 62,4 por ciento de informalidad reinante en el sector se entiende el clima de desconfianza que puede tener la banca para otorgar financiación.

"Admito que en las micro y pequeñas empresas cometemos el pecado, porque hay mucho desorden en la información contable y de legalidad en parafiscales y aportes. Eso es clave para cualquier entidad financiera. La solución sería que se dé una ley de factory, que un empresario pueda salir a vender sus facturas para subsanar la subcapitalización crónica, pues este sector vive al debe, colgado", agrega Correa.

El directivo gremial señala que esta ley que se encuentra en trámite en la Comisión Tercera de Senado y Cámara sería de gran ayuda para que los recursos del sector fluyan, pues permitiría que una vez el microempresario haga un negocio con una gran superficie, por ejemplo, le pudiera entregar esa factura a un banco, como venderle un título, y que sean las entidades financieras las encargas de cobrarlo.

"Las grandes superficies no son transparentes en el tiempo de pago, no les interesa cumplirles a pequeños proveedores. En cambio, a una entidad financiera no le pueden tomar del pelo. A un empresario pyme le dicen que le pagan a 90 días y en realidad terminan pagando a 180 días y eso ya crea caos en la operación de estas compañías", explica Correa.

Temores de pymes

  • Estados financieros: la presión que implica entregar cifras financieras y fiscales actualizadas a los bancos.
  • Las tasas de interés: el cliente que se considera de bajo tamaño según los modelos de apoyo del gobierno, cree merecer bajos precios sin analizar las ventajas y beneficios que le proporcionan las diferentes líneas. De hecho, los bancos aunque ven con mejores ojos a las pymes aún existe un concepto de riesgo medio con este tipo de empresas.
  • El miedo a no ser dueño: en la medida en que los bancos mitigan el riesgo pidiendo garantías, los empresarios creen estar 'empeñando' sus negocios y cediendo el control.
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