Pymes reportaron expectativas desalentadoras de la economía

Los resultados de la Gran Encuesta Pyme (GEP) de Anif, correspondientes al primer semestre de 2015, mostraron que los sectores industria, comercio y servicios ven una reducción en volumen de ventas y bajo desempeño por desaceleración económica.

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agosto 10 de 2015 - 03:40 p.m.
2015-08-10

La GEP completó 19 lecturas semestrales (2006-2015) a nivel nacional, con la colaboración del Banco Interamericano de Desarrollo-BID, Bancóldex y el Banco de la República.

La encuesta fue realizada en los meses de marzo-mayo de 2015 por la firma Cifras & Conceptos, cubriendo la opinión de 1.855 empresarios pyme, en los sectores de industria, comercio y servicios.

Una forma de sintetizar dichos resultados es a través del Indicador Pyme Anif (IPA). Este resume el clima económico de las pymes a través de comparar las variaciones en: i) el índice de situación económica actual; ii) el volumen de ventas; iii) las expectativas de desempeño; y iv) las expectativas de ventas (ambas para el siguiente semestre).

En la primera medición de 2015, el IPA alcanzó un valor de 66, ubicándose en el plano del clima económico denominado como “bueno”.

Este indicador presentó un descenso de 6 unidades con respecto al valor reportado en la anterior medición de la Encuesta, retomando una tendencia negativa que no se observaba desde el primer semestre de 2013, como consecuencia de la desaceleración económica que caracterizó el cierre de 2012 y el comienzo de 2013.

Sumado a esto, la diferenciación del IPA por tamaño de empresa indicó que las empresas pequeñas presentan una mayor afectación en su situación económica, pues alcanzaron un IPA de 65 (vs. un 70 del segundo semestre de 2014).

Dicha variable fue de 69 en las empresas medianas, alcanzando también la calificación de “buen” ambiente de negocios, aunque cabe aclarar que esto representa una caída frente al registro de 75 observado en la segunda mitad de 2014, y que lo ubicaba en el plano de “muy buen” desempeño económico.

Este comportamiento resultó consistente con las percepciones menos optimistas reportadas por los empresarios pyme.

Un 41 % de las pymes industriales afirmó que su situación mejoró durante el segundo semestre de 2014, evidenciando una reducción de nueve puntos porcentuales en comparación con el dato del mismo período de 2013.

En el sector comercio, el porcentaje de empresarios que manifestaron una mejoría alcanzó niveles del 45 % (un punto porcentual inferior al del año anterior).

En servicios se presentó una menor proporción de respuestas positivas, pues la cifra de 45 % en la segunda parte de 2014 representó un registro inferior al 49 % en la segunda mitad de 2013.

No obstante, el mayor deterioro en el optimismo de los empresarios se observó en el comportamiento de las perspectivas de corto plazo.

De cara al primer semestre de 2015, las cifras de la GEP indicaban que el 45 % de los empresarios industriales Pyme esperaba un desempeño positivo durante 2015, lo que representa una notoria caída frente al 61 % de un año atrás.

De la misma forma, en el caso del comercio la reducción en la favorabilidad fue del 62 % al 44 % y en el sector servicios del 60 % al 52 %, durante el mismo lapso.

Tales expectativas pueden venir apalancadas en la fuerte desaceleración en el desempeño macroeconómico que se observó durante el primer trimestre de 2015.

Particularmente, hubo una notorio deterioro en la variación del PIB-real del sector industria (-2,1 % en 2015 vs. 4 % en 2014) y una desaceleración en el caso de comercio (5 % en el primer trimestre de 2015 vs. 5,4 % del año anterior).

El sector servicios evidenció una tendencia menos favorable en su desempeño, con un crecimiento del 4,4 % (vs. 5,4 % del mismo período de 2014) en los establecimientos financieros, actividades inmobiliarias y servicios a las empresas.

Inclusive, mostró un retroceso todavía más significativo en la variación de la rama de servicios sociales y personales (3 % en 2015 vs. 7,4 % en 2014).

En síntesis, las pymes de los tres macrosectores reportaron un comportamiento menos favorable de su situación económica y de sus expectativas sobre el desempeño futuro a corto plazo en la medición de la GEP del primer semestre de 2015.

Esto se reflejó en que el IPA nacional tuvo una reducción de 5 unidades, frente a la medición del segundo semestre de 2014, aunque se logró mantener en el plano denominado como “buen” desempeño (66).

Estas percepciones menos favorables de las Pymes a nivel nacional estuvieron respaldadas en gran medida por un desempeño desfavorable de los indicadores líderes en el primer trimestre de 2015.

Un deterioro en el comportamiento macroeconómico que explicaría el alto grado de incertidumbre que esperaban las pymes para 2015, ronda porcentajes entre 15 % y 25 % del total de firmas entrevistadas.

Dicho panorama difícilmente mejorará en el segundo semestre de 2015, pues Anif espera un crecimiento económico en el rango de 3% y 3,5 % real para todo el año 2015, lo que representaría una significativa desaceleración frente al 4,6 % observado en 2014.