Quejas por atraso vial llevó sector privado al presidente del BM, Robert Zoellick

La impresión fue tanta, que cuando se reunió con el presidente Álvaro Uribe, poco después, ofreció ayuda de la entidad multilateral para que Colombia mejore en el tema.

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mayo 09 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-09

Pero Zoellick (presidente del Banco Mundial), en su visita rápida del pasado 6 de marzo, dejó en claro que el problema parece ser institucional y no de recursos.

Ese, en pocas palabras, había sido el mensaje de los representantes del sector privado. Entre los asistentes a la reunión estaban Efraín Forero de Davivienda, Luis Fernando Alarcón de ISA, Juan Guillermo Londoño de Colinversiones, Antonio Celia de Promigas, Juan Martín Caicedo de la Cámara de la Infraestructura, Julio Torres exdirector de Crédito Público, Alfonso Salas de la Sociedad Portuaria de Cartagena, Pablo Alvir de Porvenir, Santiago Montenegro de Asofondos y Federico Rengifo de la Asociación de Fiduciarias.

Aparte de Zoellick y su delegación, también estuvieron presentes el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, y la Directora de Planeación Nacional, Carolina Rentería.

El encuentro comenzó con la presentación de un breve documento preparado por la Cámara de la Infraestructura, referente a la urgencia del tema. "La demora sufrida en el trámite del TLC con los Estados Unidos, y el hecho de que las negociaciones con la Unión Europea aún se encuentren en etapas previas, ofrecen un espacio de tiempo adicional y, por ende, una gran oportunidad para iniciar prontamente una agenda para superar los atrasos en este
sector", sostiene el escrito.

Pero además los empresarios señalaron el contraste entre el avance evidente en unos sectores y los escasos resultados viales. Así fueron mencionados ejemplos concretos de éxito.

Alguien, por ejemplo, describió que mientras el proceso de la ampliación de la refinería de Ecopetrol en Cartagena salió adelante sin discusión, la ampliación del aeropuerto ElDorado en Bogotá estuvo y está rodeada de polémica.

Igualmente, se habló de que el Instituto Nacional de Concesiones y la Agencia Nacional de Hidrocarburos fueron creados por la misma época, pero los resultados de la gestión de uno y otro son bien diferentes, aparte de su misma estabilidad. El INCO, por ejemplo, ha tenido ocho directores, mientas que la ANH solo uno.

Por último se habló del éxito de la subasta de energía de la semana pasada, en contraste con el atraso de las concesiones y las obras contratadas.

"Dejamos en claro que el problema no son las obras ni la visión, porque sabemos lo que hay que construir", le dijo uno de los asistentes a PORTAFOLIO. "También aclaramos que la dificultad no es la plata, porque hay fondos suficientes", agregó. "Y quedó en claro que el cuello de botella tampoco son las normas, pues funcionan para el sector eléctrico o de telecomunicaciones, pero no en este caso", concluyó.

Impresionado por el panorama tan descarnado, Zoellick le trasmitió a Uribe su preocupación. Aunque el funcionario internacional dijo que apoyaría la propuesta de un fondo de capital de riesgo para la infraestructura, dejó en claro que en su concepto el reto es otro.

El presidente del Banco Mundial mencionó la falta de un inventario identificado y estructurado de proyectos, así como el ambiente regulatorio riesgoso de las concesiones. "Quedó claro que Colombia no tiene la suficiente capacidad técnica para gerenciar múltiples proyectos de infraestructura al tiempo", contó alguien presente.

La inquietud, sin embargo, es si ese intercambio franco de opiniones generará alguna decisión. Muchos se sorprendieron al constatar que el ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, no estuvo presente en las reuniones de Palacio.

Sin embargo, los empresarios dejaron en claro que sus críticas no se dirigieron contra nadie en particular. "La inquietud fue institucional. Nadie se explica por qué somos un ejemplo regional en electricidad, gas, petróleo o telecomunicaciones y, en cambio, en carreteras somos un desastre", dijo úno de los asistentes.

¿Y la ruta del sol?

Una de las principales apuestas del Gobierno en materia de infraestructura vial es la ruta del sol, la obra de doble calzada y cerca de mil kilómetros de longitud que debería unir a Bogotá con la Costa Atlántica. A raíz de los problemas con la estructuración del proyecto, el Ejecutivo solicitó en su momento la ayuda de la Corporación Financiera de Inversiones, perteneciente al Banco Mundial.

Interrogado sobre el tema, Zoellick afirmó que la entidad debería entregar su trabajo en septiembre, aunque es posible que haya recomendaciones sobre cambios regulatorios. Cuando se le mencionó el tema, uno de los asistentes a Palacio mencionó que "parece increíble que hayamos perdido casi seis años en una obra sobre la que todo el mundo está de acuerdo".

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