¿Quiénes ganan y quiénes pierden con un dólar caro?

Además de los consumidores, algunos sectores importantes de la economía colombiana se pueden ver beneficiados y perjudicados con la volatilidad en el precio del dólar. Los sectores que ganan son los exportadores de confecciones y alimentos. Se encarecieron los productos de tecnología.

Los colombianos que reciben remesas provenientes de los Estados Unidos se han visto beneficiados por el precio alto del dólar.

AFP

Los colombianos que reciben remesas provenientes de los Estados Unidos se han visto beneficiados por el precio alto del dólar.

Finanzas
POR:
febrero 25 de 2015 - 03:39 p.m.
2015-02-25

¿En qué afecta la subida del dólar a los bolsillos de los colombianos?

Durante los últimos días el precio del dólar ha ido “trepándose” y este martes rondaba la barrera de los 2.500 pesos en las casas de cambio (Conozca cada hora cómo se mueve el precio de la divisa estadounidense durante el día).

Las consecuencias del encarecimiento del billete verde se ven cuando los colombianos compran todo tipo de bienes: algunos bienes necesarios, pero también bienes de lujo.

Debido a la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos, y otros países industrializados, muchos artículos importados han llegado a ocupar los estantes de algunos supermercados y centros comerciales.

Esta canasta de bienes extranjeros hace parte de los artículos que consumimos cotidianamente.

LOS QUE PIERDEN

Un precio alto de la moneda estadounidense encarece las compras de los importadores, pues deben destinar más pesos colombianos para adquirir los dólares necesarios en el importe de materias primas y artículos elaborados.

Lo anterior supone mayores costos para ellos, lo cual se traduce en precios más elevados que pagamos los consumidores, los ciudadanos comunes.

El primer golpe que recibimos es en el momento de comprar electrodomésticos, repuestos para carros, herramientas, vehículos nuevos, ropa de marcas extranjeras, artículos tecnológicos y algunos alimentos provenientes del exterior.

Sin embargo, aquellas personas que no siempre consumen bienes importados también se ven afectados cuando tienen planes de programar unas vacaciones en otros países.

Comprar dólares a precios altos significa que se requerirá un mayor presupuesto: tiquetes de avión más caros, alojamiento más costoso y si queremos comprar regalos con nuestra tarjeta de crédito, también pagaremos más. Es decir, hacer turismo fuera del país se puede volver frustrante.

De igual forma, además de los consumidores, algunos sectores importantes de la economía colombiana se pueden ver perjudicados con la volatilidad en el precio del dólar.

Las empresas que elaboran productos a partir de insumos importados, como los de origen químico, deben cubrir unos mayores costos que pagan destinando más pesos por cada dólar.

Así mismo, los ingresos de los cafeteros no han mejorado como se esperaría, pues el precio de compra interno depende, además de la tasa de cambio, del precio de la Bolsa de Nueva York (contrato C) y la prima por calidad.

El precio del café en la Bolsa ha caído 10 por ciento, al pasar de US$ 1.61 (2 de enero de 2015) a US$ 1.45 (24 de febrero de 2015).

Otro de los gremios perjudicados es el de los ensambladores de carros de marcas extranjeras. Sin embargo, algunas plantas están trayendo los carros desarmados con el fin de reducir los costos en comparación de los vehículos que traen listos para ubicar en las vitrinas.

Hay que resaltar que el precio de los carros importados no depende únicamente de la tasa de cambio, sino también, entre otros factores, de los inventarios que tenga cada distribuidor, del lugar de origen de la importación y las coberturas cambiarias.

LOS QUE GANAN 

No todo es tan negativo y catastrófico. Los colombianos también se benefician cuando el precio de esta divisa aumenta. Los mayores afortunados son quienes venden productos en el exterior porque están recibiendo más pesos por cada dólar ingresado.

No obstante, estos beneficios no necesariamente se traducen en el corto plazo: el incremento de las exportaciones no se da de un día para otro.

En el sector agregado de la economía hay muchos que ganan; se generan más exportaciones, más empleos, y por ende, aumentan los ingresos para las familias.

Es necesario resaltar que uno de los sectores exportadores más ganadores es el industrial de confecciones. Le sigue el sector exportador agropecuario.

Se benefician, por otra parte, los colombianos que reciben remesas provenientes de los Estados Unidos.

Ahora, con la globalización evidenciada en todas las rutinas de la vida cotidiana, los ciudadanos de a pie también se ven favorecidos por un alto precio del dólar.

Aquellos colombianos que han realizado inversiones, a través de las firmas comisionistas, en acciones de firmas norteamericanas, han aumentado notablemente su rentabilidad.

En conclusión, el país puede ver con buenos ojos la depreciación del peso colombiano porque dichas ganancias se relacionan con mayores posibilidades de inversión y crecimiento de la economía colombiana. Aunque queda pendiente el análisis de otros efectos macroeconómicos, no todos igual de positivos.