Quiere ser rico: sea transportador

El caos al que fue sometida la capital del país, en días pasados, por los intereses particulares de los transportadores es un buen ejemplo de los problemas que enfrentan los individuos a la hora de tomar decisiones sobre el futuro.

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marzo 16 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-16

El mundo de los negocios está cargado de incertidumbre, en las cuales hay apuestas más riesgosas que otras, y por tanto más rentables. El modelo de transporte tradicional, compuesto por los ‘pobres transportadores’, que sólo tienen un par de buses que superan el valor de 4 a 6 casas de interés social, parece que va a cambiar. Como consecuencia del modelo del Sistema Integrado de Transporte Público pasará de ser una actividad riesgosa a ser una más rentable, después de las pirámides en nuestro país. La Reserva Federal de Estados Unidos, conocida por ser una de las instituciones más ortodoxas y respetables a nivel mundial, no sería capaz de comprometerse con una rentabilidad del 1,5 por ciento mensual (cerca del 14 por ciento anual) por un periodo superior a un año. Inclusive los títulos del Tesoro tienen rentabilidades seguras, inferiores a la mitad de lo que la Alcaldía de Bogotá ofrece, y los ‘transportadores’ se niegan a aceptar. La Bolsa de Valores ha tenido un comportamiento favorable en lo que val del 2010, pero nadie podría garantizar que a final de este año, el valor de la acciones, tenga un crecimiento superior al 15 por ciento. La construcción ha crecido y se ha valorizado, pero el stock de vivienda y oficinas libres para arrendar va en aumento, lo cual hace predecir una caída en los precios en el mediano plazo. Habría que preguntarle a David Murcia qué opina de invertir en busetas y colectivos. La pregunta es, ¿por qué esto ha ido tan lejos? Probablemente, porque no ha habido la suficiente ilustración y, porque los intereses de agentes oscuros han ido avanzando históricamente en Bogotá sin que nadie se atreva a ‘frentear’ seriamente la situación. Es probable que el paro en las próximas semanas sea una anécdota más, pero por ahora es posible afirmar que es un problema que se volverá a repetir el día que se hable seriamente de la construcción del metro. Entre tanto, los políticos han empezado a utilizar este asunto para hablar de revocatorias, cuando en el caso de algunos, nunca solucionaron el problema de Bogotá y lo dejaron seguir creciendo. Lo curioso de esta disputa entre transportadores y la ciudad entera –porque no es contra el Alcalde, bueno o malo– es que los bogotanos han aprendido a ver lo insolidarios que somos y lo que hemos perdido de nuestra cultura ciudadana. Y como todo genera una oportunidad, como consecuencia de las medidas de la Emergencia Social, no nos sorprenda que los empresarios de las EPS empiecen a invertir en busetas y colectivos y se conviertan en pequeños transportadores para los próximos 20 años. Ahí tendrán menor riesgo, menos problemas de regulación y menos debates morales. Que no se diga después que los colombianos no aprovechamos para sacar provecho de todo. Es probable que el paro en las próximas semanas sea una anécdota más, pero por ahora es posible afirmar que es un problema que se volverá a repetir el día que se empiece a hablar seriamente de la construcción del metro. lfgamboa@gmail.com * Universidad del Rosario ANDRUI

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