¿Qué tanta química tiene usted con los alimentos que consume?

No se trata de una clase de química, pero el ph de los alimentos produce una reacción favorable o no para el organismo.

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noviembre 17 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-17

La alimentación y el estilo de vida de estos tiempos, según las nuevas teorías, favorecen que buena parte de la población tenga un exceso de acidez en las células de su organismo, lo cual puede convertirse en el caldo de cultivo para diversos tipos de trastornos y dolencias. Ante eso, los expertos proponen encontrar un equilibrio en la dieta. Cada alimento que se come o se bebe altera el equilibrio ácido-alcalino del organismo, que se relaciona con reacciones químicas esenciales en las células, que inciden en la salud. Los ácidos son compuestos químicos que contienen hidrógeno, tienen sabor como de agraz o de vinagre, y su contrapunto son las sustancias alcalinas que reaccionan con los ácidos formando sales neutras. “Para funcionar adecuadamente, las células necesitan mantenerse ligeramente alcalinas, pero debido al estilo de alimentación occidental, tienden a estar ácidas”, señala la doctora Esther de la Paz, secretaria de la Comisión de Medicina Naturista del Colegio de Médicos de Madrid. Según la experta, la acidificación favorece la aparición de dolencias de tipo inflamatorio, degenerativo e infecciosas, “además de aumentar su severidad, prologar su duración y dificultar su curación”. Al respecto, la nutricionista Adriana Botero, sostiene que existe una química para regular el organismo y cada vez que se come se altera el equilibrio entre los alcalinos y los ácidos. “Esta teoría sobre el ph es reciente y propone que el ph a nivel estomocal debe ser neutro, como el del bicarbonato. La alimentación debe ser balanceada para evitar problemas gástricos producidos por acidez, que repercute en otros sistemas del organismo”, comenta. Se dice que lo primero que afecta la acidez es el sistema inmunológico y que puede producir síntomas que van desde nerviosismo, irritabilidad, depresión, insomnio, dolores de cabeza y en las extremidades hasta irritaciones de la piel, malestares intestinales, calambres y acentúar las alergias así como la tendencia a sufrir infecciones (resfriados, amigdalitis, faringitis, bronquitis, cistitis). Sin embargo, Botero sostiene que hay que aclarar que no existe un estudio científico que corrobore la teoría de los alimentos y que la FDA (Food and Drug Administration), la máxima entidad estadounidense para el control de alimentos y medicamentos, tampoco se ha pronunciado ni ha sugerido retirar ningún producto del mercado por modificar el ph. Sin embargo, los que abogan por esta teoría afirman que la clave para mantenerse sano es aumentar el consumo de alimentos alcalinos como el huevo, los cereales y granos, la soya, la zanahoria y la espinaca. HAY QUE COMER... LOS ALCALINOS. En ese grupo se cuentan: champiñones, coliflor, trigo, brócoli, guisantes, cebolla, espárragos, zanahorias, espinacas, melón, papaya, aguacate, dátiles, higos, guayaba, plátano, pera, cereales, soya, leche, pescado, yema de huevo, miel, ajo, perejil, orégano, agua mineral, té y cerveza. Con un test puede medir su grado de acidez La escritora Susan Lark, autora del libro La química el éxito, elaboró un cuestionario para establecer el grado de acidez o de alcalinidad en el organismo, además de las pruebas del ph de la orina en las que el rango normal o de equilibrio está entre 7 y 7,5. Normalmente se practica con la segunda orina de la mañana, pues la primera del día suele ser muy ácida, basta con ponerlas en una tira de papel especial para tal fin. La razón es que durante el sueño, el cuerpo lleva a cabo procesos de reparación y ajuste. Y, en consecuencia, se eliminan más ácidos, los más nocivos para el organismo. Pero para evitar complicaciones, puede averiguarse respondiendo las siguientes preguntas: * ¿Después de comer platos fritos, carnes rojas, comidas rápidas, refrescos de cola o algún postre, no se siente en la mejor forma? * ¿Ingiere productos refinados como los elaborados con harina o azúcar blanca con regularidad? * ¿Toma a menudo aspirinas, antibióticos o suplementos de vitamina C? * ¿Cuándo hace ejercicio enérgico suele quedar exhausto? *¿Después de trabajar apenas una hora en su escritorio, se encuentra mental y físicamente cansado? * ¿Sus músculos suelen permanecer tensos y adoloridos? * ¿Tiene una historia clínica de osteoporosis, gota o artritis? * ¿Ha entrado ya en la quinta década de la vida? * ¿Suele padecer resfriados o gripas con frecuencia? * ¿Está especialmente predispuesto a sufrir de llagas o aftas bucales, dolores de garganta o alergias alimentarias? LOS RESULTADOS Una sola respuesta afirmativa ya indica un exceso de ácido, que hay que controlar. Si respondió afirmativamente a cinco o más preguntas, significa que su organismo tiende a estar sobre-acidificado. Si ese es caso, conviene equilibrar la dieta, incluyendo más alimentos alcalinos. En todo caso, consulte con su médico. EFE

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