La otra cara de la licencia ambiental negada

Analistas explican que La Macarena es una zona importante
para las Farc. Incluso lo piden como primer territorio de paz.

La Macarena

El rechazo de la opinión pública motivó la revocatoria de la licencia ambiental a Hupercol para hacer exploración en La Macarena, señaló la ACP.

Archivo Portafolio

Finanzas
POR:
Pedro Vargas Núñez
abril 27 de 2016 - 09:19 p.m.
2016-04-27

Lo que para la opinión pública fue una cuestión ambiental, el no permitir la exploración de petróleo en el municipio de La Macarena, para analistas y expertos en seguridad tuvo que ver con lo que esta área ha sido, es y será para las Farc en un escenario de posconflicto.

Por esto no sorprendió que la guerrillera holandesa ‘Tanja’ hubiera puesto un tuit contra la exploración, ni que ‘Carlos Antonio Lozada’, de la delegación de las Farc en las negociaciones, esta semana solicitara específicamente este municipio como el primer ‘territorio de paz’ del posconflicto.

Personas que conocen de la situación confirmaron a Portafolio que es tan importante esta área para las Farc que es la discusión sobre convertirlo en un ‘territorio de paz’, a lo que el Gobierno se opone, lo que en parte ha demorado en La Habana la firma final del acuerdo de paz.

Incluso, y tal como fue revelado, a los campesinos de la zona entre Caquetá y Meta, lo que llaman ‘la república independiente de Caquetania’, les están proponiendo devolverles la tierra que les despojaron a cambio de que, una vez se las titulen, les dejen un porcentaje.

Un ex oficial de inteligencia de la Fuerza Aérea Colombiana explica que es difícil que las Farc abandonen un territorio que históricamente ha sido de ellos porque “es su ‘nido’ desde donde salen a Bogotá, los Llanos Orientales, al sur o al occidente del país”.

Zonas de reserva estratégicas y corredores de movilidad.

Zonas de reserva estratégicas y corredores de movilidad.

Archivo particular

Zonas de reserva estratégicas y corredores de movilidad.

Zonas de reserva estratégicas y corredores de movilidad.

Archivo particular



Esto quedó confirmado, aunque con razones ambientales, con las afirmaciones de ‘Lozada’ en las cuales agregaba que solo las comunidades que habitan en esos territorios y los combatientes que han estado allí por años “conocemos en realidad los tesoros naturales que guarda esta región única en el planeta; por eso, nadie mejor para proteger y cuidar esta reserva de la humanidad”.

Mientras ciertos analistas vieron la revocatoria de la licencia ambiental como algo exigido desde La Habana, otros afirman que no hay que ir tan lejos: es más fácil presionar o intimidar a un funcionario local para que diga lo que ellos quieren.

LA MATA QUE CRECE

Los cultivos de coca en el área se han incrementado en los últimos años, según el ‘Monitoreo de cultivos de coca 2014’, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), hasta llegar a las 2.449 hectáreas en La Macarena.

El informe destaca un incremento de los cultivos de coca en las zonas próximas, e incluso al interior del Parque La Macarena a partir del 2010 el área sembrada permaneció estable y en el 2014, “fue una de las áreas con mayor incremento en toda la zona”.

LAS TIERRAS

Las Farc siempre han sido el poder en estas zonas abandonadas históricamente por el Estado.

A mediados del año pasado, el presidente Juan Manuel Santos anunció la recuperación de 280.000 hectáreas de tierras ubicadas en inmediaciones del municipio de La Macarena, que estaban en manos de ese grupo.

Los terrenos, avaluados en 450.000 millones de pesos, “son una zona estratégica para la guerrilla de las Farc y el lugar donde se encontraban y se organizaban logísticamente el Bloque Oriental y el Bloque Sur”, admitió el Presidente.

Santos agregó que recuperando terrenos baldíos como estos se alimenta el banco de tierras que hace parte del primer punto de los diálogos que se adelantan en la Habana.

SIGUEN MANDANDO

A pesar de que en el último año y después del cese unilateral del fuego de las Farc el Estado ha podido hacer más presencia con programas sociales, construcción de puentes, escuelas, acueductos, y "en donde hubo grandes campamentos militares ahora hay unidades militares, ya no es un corredor estratégico de tráfico de armas y droga", explicó una fuente a Portafolio, todavía las Farc siguen mandando allí con ‘vacunas’ que cobran por estratos y actividad, declaró hace poco un poblador.

Además, como siempre que hay ausencia del Estado, ponen las reglas que regulan la vida social de las comunidades y sirven de jueces ante cualquier tipo de problema.

Pedro Vargas Núñez
Subeditor Portafolio