Realidad de los corteros de caña de azucar en el Valle del Cauca

Realidad de los corteros de caña de azucar en el Valle del Cauca

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septiembre 25 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-25

Las columnas publicadas en los últimos días me han obligado a reflexionar sobre el nivel de cumplimiento de la Responsabilidad Social que tenemos los Ingenios, que en lenguaje simple es la contribución de la empresa a la calidad de vida de las personas de su entorno, que son clientes, proveedores, colaboradores y vecinos.

Los sindicatos de la industria azucarera tienen décadas de tradición, felizmente ausente de conflictos por más de 30 años, gracias a una relación constructiva y respetuosa. Este año Riopaila Castilla S.A. fue presentado como experiencia exitosa de diálogo social en el proyecto OIT-Andi.

Con relación al paro de los corteros de caña, ha circulado información inexacta. En el caso de nuestra empresa, los corteros reciben en promedio, de sus cooperativas, según sea el caso, 1,8 salarios mínimos, que se compara positivamente con el 73 por ciento de los colombianos afiliados a las Cajas de Compensación Familiar, que reciben igual nivel de ingresos.

Entonces, no se trata de que la industria remunere mal el corte de caña, sino que estamos dentro de la realidad nacional donde estos son los ingresos de la inmensa mayoría de los trabajadores colombianos.

Al pasear los municipios de influencia, se pueden ver las obras de la empresa por todas partes: urbanizaciones, acueductos, vías, escuelas y colegios, centros recreacionales, microempresas, además de empresas proveedoras, que conjuntamente constituimos el motor económico de la región. Más conocido por el público, en Cali están por ejemplo el Parque de la Caña y La Fundación Valle del Lilli, que contaron con importantes aportes de los empresarios azucareros.

Los invito a pensar en un Valle sin ingenios que compran caña e insumos, contratan corte y transporte y pagan impuestos; ¿no será que es mucho más lo que hacemos que lo que dicen que no hacemos?

Por diferentes razones, los empresarios de la caña de azúcar prefirieron el bajo perfil y trabajaron en silencio por lustros. Pocos conocen sus logros y aportes a los clientes, colaboradores y a la sociedad. En conclusión, manejamos empresas responsables y respetables, pero nos irrespetan por haber trabajado en silencio.

*Presidente Riopaila Castilla S.A.

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