Recesión americana

Hay creciente consenso sobre el posible comportamiento de la economía de E.U. en el futuro próximo. Se dice que ella entrará en una recesión en algún momento de aquí a mediados del 2007. Son tres los principales factores que podrían causar un ‘barrigazo’: un ulterior aumento de los precios del petróleo y sus derivados, la caída de la actividad constructora de vivienda, y un aumento de las tasas de interés.

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agosto 30 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-30

La inflación básica durante los últimos doce meses en E.U. llegó al 2,7 % . Este número encendió las alarmas sobre la inflación, y ahora se espera que el banco central haga lo que corresponde: causar una elevación del nivel general de las tasas de interés en los mercados financieros, generar una reducción de las expectativas inflacionarias de los consumidores y las empresas, y causar, por esa vía, una reducción de la dinámica macroeconómica. La Reserva Federal tendrá que debatirse entre dos polos: la necesidad de impedir que la inflación se entronice en las mentes de los agentes económicos, y el uso de sus instrumentos para tratar de compensar la reducción del crecimiento económico, reducción que ya es evidente en las últimas cifras sobre el comportamiento del PIB. Estas cifras indican que el consumo de bienes durables está cayendo, que los inventarios en manos de los productores se acumulan y que la inversión en vivienda está colapsando. Pero la FED tendrá que ponerse del lado de tensar las riendas de la tendencia inflacionaria. De esta manera, la política monetaria se une al ciclo de la construcción y a un eventual aumento de los precios del petróleo, para mostrar un escenario de creciente certeza sobre la recesión americana en los próximos meses. En lo que tiene que ver con el ciclo de la construcción, debe tenerse en cuenta que no menos del 30 % del aumento del empleo en E.U. en los últimos seis años provino de la cadena de la construcción de vivienda. Aquí está el fundamento del muy fuerte aumento del consumo privado durante esta década. Una recesión estadounidense tendrá notorias implicaciones internacionales. La dinámica de la economía global en los últimos años ha dependido, en no poca medida, del consumo privado en E.U. El costo de este ‘hartazgo’ de los consumidores ha sido la gran reducción de ahorro doméstico, reducción que se ha financiado mediante un déficit en la cuenta corriente cuyo volumen no tiene precedentes en la historia. En Europa, la política económica no parece tener posibilidades de compensar en el campo doméstico la caída del consumo en E.U. En la zona del euro la situación es complicada: los especialistas afirman que no hay espacio fiscal o monetario para impulsar la demanda interna y además la región sufre las consecuencias comerciales del fortalecimiento del euro en los mercados cambiarios. La economía japonesa no parece ser tampoco un factor compensatorio. Las proyecciones más frecuentes hablan de un crecimiento económico en Japón de menos de 2 % en 2007. Las otras grandes economías asiáticas, China e India, se encuentran en una situación tal que sus propias políticas internas van en la dirección de enfriar la demanda interna. En el caso chino, se espera una reducción de su crecimiento, con todo lo que ello implica para la demanda de mercancías primarias. De esta enorme demanda ha dependido en buena medida el desempeño de las economías australiana, canadiense y brasileña. Es cierto que el crecimiento económico asiático ha sido más alto que el de E.U. en los últimos años pero el peso de las exportaciones regionales a E.U. ha sido constante. En conjunto, parece que la desaceleración norteamericana tendrá impactos considerables en el comportamiento de la economía mundial. ¿Cómo le irá a Colombia en este paseo? Consultor privado "La inflación básica durante los últimos doce meses en E.U. llegó al 2,7%”.

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