Rechazo a dolarización de la economía colombiana

Para contener la revaluación del peso, han aparecido todo tipo de ideas. La más reciente, fue la propuesta del senador Gabriel Zapata, quien presentó un proyecto de Ley que contempla la dolarización parcial de la economía colombiana, es decir, que la divisa se pueda utilizar como medio de pago y en transacciones como apertura de cuentas y desembolso de créditos. Sin embargo, expertos en el tema consideran que la situación actual no da lugar a medidas de este tipo.

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julio 31 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-31

El ex ministro de Hacienda, Roberto Junguito, considera que en la exposición de motivos del proyecto, no hay un balance adecuado entre beneficios y costos de este proceso. “Colombia tendría muy pocos beneficios, al país le ha ido bien en materia económica y la dolarización no resuelve los problemas de la apreciación cambiaria”. En ese sentido, indicó que son mayores los efectos negativos de una decisión de este tipo. En primer lugar, el principal perjudicado será el Banco de la República. Esto, debido a que una dolarización implica la pérdida de todo el control sobre la política monetaria y cambiaria del país. Junguito expresó sus opiniones en un foro organizado por Fenalco en el que se analizó el fenómeno de la revaluación. Así mismo, el ex ministro de Finanzas de Ecuador, Alfredo Arizaga, quien también participo en el evento, aseguró que de acuerdo con la experiencia de su país, el principal riesgo de un sistema bimonetario, es decir una dolarización parcial, es que el sector financiero se vuelve más vulnerable, pues con la pérdida de funciones del Emisor, no habría forma de respaldar a las entidades que desarrollan este tipo de actividades. Además, si bajan los precios del petróleo y las materias primas (una de las principales fuentes de ingresos por exportaciones del país), no habría forma de utilizar la devaluación como instrumento para paliar esta situación. De otra parte, en la eventualidad de una recesión, no existirían mecanismos para mitigarla, y la única vía de hacer ajustes macroeconómicos, sería la reducción de salarios y de precios en el mercado local. El ex ministro de Agricultura, Gabriel Rosas Vega, no cree en esa solución, “porque el causante del problema es el dólar, ya tenemos suficientes líos para meternos en uno nuevo”. LO QUE SE NECESITARÍA A ojos de los expertos, para poder realizar una dolarización hay que cumplir una serie de requisitos. En primer lugar, debe ser una decisión consensuada a nivel político y, según el ex ministro Roberto Junguito, el país debe “hacer un ajuste fiscal creíble”. El Banrepública debe tener reservas internacionales suficientes y estar listo para transformarse, pues el cambio implica la pérdida de varias de sus funciones. De otra parte, hay que tener claro qué hacer en situaciones como la quiebra de un banco. Desde 1999, el país maneja un esquema de tasa de cambio flexible, reconocido por el Fondo Monetario Internacional. Así convivirían juntos el dólar y el peso en Colombia Con la propuesta de que los salarios, remuneraciones y honorarios se puedan pagar en Colombia en dólares de los Estados Unidos, quedó radicado el proyecto de ley que plantea la dolarización parcial en el país. La iniciativa, de nueve artículos, que no ha tenido buena acogida, plantea también que los cheques y los títulos valores sean aceptados y pagados en esa moneda. Además, propone que los precios de todos los productos y servicios en el país se puedan ofrecer en pesos y en dólares, y que todas las personas naturales y jurídicas tengan la opción de abrir cuentas de ahorro o corrientes en la divisa estadounidense. Según lo señala el autor del proyecto, senador Gabriel Zapata, la dolarización parcial tiene varias ventajas, una de ellas es que se traduce en un menor costo de las transacciones en el exterior, pues los empresarios y cualquier ciudadano se evitan el costo de cambiar la moneda, así como los riesgos de la tasa de cambio. Destaca,además, que ayuda en la reducción de la inflación y de los intereses y que estos serían similares a las de E.U. “Bajos intereses e inflación promueven el ahorro, crecimiento económico y la inversión”, señala en la exposición de motivos. Ante los muchos cuestionamientos a esta propuesta, Zapata señala que con la iniciativa no desaparece el peso, pues este seguiría circulando, por lo cual el Emisor seguiría con sus competencias. 11 por ciento es la revaluación del peso frente al dólar en lo corrido del año hasta hoy. ANDRUI

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