Los recicladores en la era de lo social

La empresa colombiana Kimberly Colpapel lanzó esta semana en Barbosa el proyecto Goles de la Fundación Colombianitos, que actualmente opera en Bogotá, Puerto Tejada y Cartagena.

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agosto 04 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-04

Angela Patricia Janiot, directora de la Fundación, viajó desde Atlanta para instalar el programa en Barbosa y coordinar con las empresas que apoyan el proyecto, cómo se destinarán los recursos para beneficiar a cerca de 500 niños en la zona. Kimberly aporta recursos para sostener la labor social en estas ciudades y tiene previsto ampliar su vinculación al programa en otros lugares del país. Estas actividades hacen parte del programa de responsabilidad social denominado ‘Estamos dejando huella’, que cuenta con un presupuesto de 200.000 dólares para este año, los cuales se destinan al desarrollo de programas sociales y respaldo a fundaciones. Luisa Fernanda Elorza, gerente de Asuntos Corporativos de esta empresa, describe a Colombianitos como uno de los programas estrella, porque les permite trabajar de la mano con otras empresas en beneficio de los niños de escazos recursos. Elorza comenta que Colombianitos también cuenta con el apoyo de Colombina, Propal, Kukaramakara, Bacilos ( que donó instrumentos musicales), Incauca, Comfacauca y La 14, entre otras empresas. Así mismo, existen alianzas con Coca Cola, Profamilia y la Federación Odontológica Colombiana, para mencionar algunas, encaminadas a desarrollar el progama ‘Estamos dejando huella’. Otro de los logros que Kimberly considera importante en su plan de responsabilidad social es el de haber logrado que los proveedores se comprometieran con obras sociales en varias de las tareas que realiza. Por ejemplo, Angela María González quien diseña gran parte de los cuadernos Scribe se vinculó realizando el diseño de la casa de Colombianitos en Barbosa y dando clases de pintura a los niños del mismo programa. Bogo & Bloom, que suministra material promocional, donó las camisetas y pantalonetas para los Colombianitos. TC Impresores aportó el material impreso (tarjetas, folletos e informativos) del proyecto ‘Estamos dejando huella’. Codigital donó pendones y la publicidad para los programas. Eurest, proveedor del servicio de cafetería, participa en diversas actividades para recoger fondos para el programa Colombianitos y ofrece tarifas especiales para los eventos sociales. Otra población que preocupa a los trabajadores de Colombiana Kimberly Colpapel y sobre la cual han centrado un alto porcentaje del presupuesto, son los recicladores. “Se trata de nuestros principales proveedores, ya que el 70 por ciento de las materias primas que utilizamos en la empresa son producto del reciclaje”. Sin embargo, a pesar de que están organizados para trabajar, son considerados dentro de la población vulnerable que requiere respaldo económico para continuar su desarrollo. Kimberly llega a más de 400 recicladores a través de siete bodegas que funcionan en el territorio nacional. Desarrolla actividades de salud, vacunación, donaciones de cuadernos, campañas de nutrición y campañas de Profamilia. Según los voceros de la multinacional, con los recicladores se realiza una actividad mensual, como mínimo, tendiente a mejorar su calidad de vida. Este programa existe desde hace año y medio. “Nos interesa que crezcan en contabilidad, en impuestos, que aprendan sobre manipulación de residuos y que tengan las herramientas necesarias para protegerse durante su trabajo”, comentó otro de los voceros de la multinacional. En el marco del programa de Erradicación del Trabajo Infantil, que se realiza con la Andi y con apoyo de la OIT, Kimberly propone una alternativa de sensibilización y capacitación a los empleadores informales y a los lideres de las organizaciones de reciclaje, para evitar que los niños trabajen como recicladores. Según las estadísticas que maneja Kimberly, con base en estudios del Dane, dentro de la población de 8.500 recicladores de oficio, existe un 30 por ciento que son niños y jóvenes. Esta actividad es considerada como una de las peores formas de trabajo infantil en Colombia, por los riesgos a los que son expuestos los menores de edad, además de que vulnera sus derechos de educación, salud y recreación. SOLIDARIDAD La responsabilidad social de Kimberly incluye también a empleados, clientes y proveedores. En el primer caso, la empresa tiene unas políticas que estimulan a la solidaridad entre los trabajadores para que se vinculen a los programas sociales de diferentes formas. Por ejemplo, en días pasados realizó una campaña en la cual invitaba a los empleados a donar libros usados. De manera que por cada libro usado Kimberly entregaba uno nuevo a las bibliotecas comunales. Otra campaña fue la de donación de bicicletas a los niños que viven en los barrios menos favorecidos. Según Luisa Fernanda Elorza, gerente de Asuntos Corporativos de la empresa, los empleados donaron 250 bicicletas. PROGRAMA DEL BUEN VECINO Kimberly tiene tres plantas de producción en zonas difíciles del país. La filosofía de la empresa ha sido convertirse en un buen vecino con la gente de la zona para hacerles sentir que el interés no es explotar la zona sino ofrecerles mejoras en la calidad de vida. Para empezar, la mayor parte del empleo se genera en cada región donde tiene operaciones. En Puerto Tejada, además, construyó varias sedes comunales para la cultura y trabaja en programas de escolaridad. 200 mil dólares es el presupuesto de Kimberly para realizar los programas sociales de este año.

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