Recorte de intereses del Emisor divide al mercado

Los beneficios o perjuicios que pueda generar tener tasas de interés reales negativas, la evolución de la inflación para lo que resta del año y las posibilidades sobre una recuperación rápida o lenta de la economía, son algunas de las razones que tienen divididos a los analistas financieros en sus pronósticos sobre la decisión que tomará hoy la junta directiva del Banco de la República.

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mayo 29 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-29

A las 8:30 de la mañana, los siete codirectores de la entidad se reunirán para evaluar la inflación de abril, que quedó en 5,73 por ciento anual, así como los indicadores más recientes de la economía nacional y externa, lo cual les servirá para determinar si continúan con la política que iniciaron en diciembre pasado, recortando mensualmente su tasa de interés, para pasarla de 10 a 6 por ciento. Sondeos como los de Bloomberg, Reuters y Anif muestran que todos los expertos consideran que las condiciones están dadas para que las tasas del Emisor, que sirven como guía de los demás intereses que se cobran en la economía, sigan bajando y la mayoría apuesta por un nuevo recorte de 100 puntos básicos, tal como se decidió en las juntas de febrero, marzo y abril. APUESTAS POR LO BAJO Sin embargo, hay un número creciente de analistas que considera que la baja no va a ser tan grande, pues si el Banco sigue haciendo recortes de ese tipo corre el riesgo de quedarse ‘sin munición’ en corto tiempo. “Nosotros creemos que el mismo Banco de la República no se sentiría cómodo con tasas de interés reales negativas”, sostiene Adriana Botero, analista de Acciones y Valores, comisionista que proyecta una baja de 50 puntos básicos en las tasas del Emisor. Si se descuenta la inflación, hoy la tasa del Emisor está en 0,27 por ciento y si el recorte efectivamente es de 100 puntos básicos, quedaría en -0,73 por ciento, nivel que podría ser aún más negativo en caso de que los precios hayan continuado bajando en mayo (dato que sólo se conocerá hasta el 5 de junio). Los que le apuestan a una baja de 50 puntos básicos, como Botero, consideran que con tasas de interés negativas, los codirectores del Banco de la República ya no tendrían mucho margen de maniobra para actuar en caso de que la economía no continuara recuperándose, sino que volviera a mostrar signos de una recesión más allá del primer semestre. “En Chile las tasas negativas (están en -3,25 real) funcionan porque hay una alta credibilidad en la meta de inflación de largo y mediano plazo, pero acá no vemos un convencimiento similar”, explica Botero “Además, las medidas del Emisor no se han podido transmitir al público, pues las tasas de interés de los créditos a personas y empresas no han bajado en igual proporción que las del Banco”, dice Botero e insiste en que hacer un recorte de 100 puntos básicos “sería un desperdicio”. Otra idea tienen analistas como los del banco Credit Suisse, los cuales tampoco le apuestan a una disminución de tasas del Emisor de 100 puntos básicos, pero sí creen que serían 75 puntos. “Ese no es un recorte pequeño, también es agresivo y permitiría poder seguir con una política monetaria expansionista un poco más larga”, opina desde Estados Unidos la analista de Credit Suisse, Carola Sandy. Según sus cálculos, a la baja de 75 puntos que se haría hoy, le seguiría otra de igual magnitud en junio y una de 50 puntos básicos en julio, de tal manera que el banco dejaría su tasa en 4 por ciento y ahí frenaría. Para Sandy no es preocupante que los intereses del Emisor queden negativos en términos reales, pues eso ya ha ocurrido en el pasado. “Con la desaceleración que registra Colombia eso no implica un problema. Estados Unidos lleva más de un año con tasas negativas y lo que se requiere es reactivar el consumo y la inversión”, precisa. De otra parte, el gerente del Emisor, José Darío Uribe, reitera que 6 por ciento no será el nivel más bajo de las tasas. “Mientras haya espacio en materia de inflación para llegar a la meta de largo plazo (que está entre 2 y 4 por ciento) se tomarán las decisiones acordes”, reiteró. Los créditos no se abaratan por igual Desde mediados de diciembre, cuando el Banco de la República empezó a bajar sus tasas de interés, el costo promedio de los créditos de consumo, ordinario, preferencial y de tesorería bajó en 4,15 puntos, un recorte mayor a los 4 puntos aplicados por el Emisor. Sin embargo, al desagregar ese promedio se ve que el abaratamiento de los créditos no fue igual para todos los deudores. Los que más han bajado son los préstamos preferenciales y de tesorería, que están reservados paras las empresas muy grandes o para las transacciones entre bancos. Las tasas de los primeros se redujeron de 16,17 por ciento a mediados de diciembre a 11,30 por ciento en la primera semana de mayo. Los de tesorería pasaron de 15,62 a 11,54 por ciento en el mismo periodo. La reducción empieza a ser menor, a medida que el crédito se vuelve más popular. Los préstamos ordinarios, que son para empresas grandes y medianas han bajado 3,22 puntos, de 17,62 a 14,4 por ciento, mientras que los créditos de consumo, que son los usados por las personas naturales para financiar todo tipo de inversiones distintas a vivienda, sólo han bajado 1,09 puntos, descendiendo de 25,53 a 24,44 por ciento. Un ajuste de 100 puntos básicos esperan los expertos Por su parte, los analistas que consideran que definitivamente el nuevo ajuste de tasas será de 100 puntos básicos, lo hacen pensando que la tasa de inflación bajará en mayo más de lo esperado y que cada vez hay menos presiones sobre la tasa de cambio. Además, expertos como los del Citibank, que comparten este pronóstico en la reducción, añaden que la actividad económica todavía no muestra recuperación y por lo tanto sigue requiriendo un estímulo fuerte. “A eso se suma el hecho de que las minutas de la última reunión del Emisor muestran un banco central proactivo, que resaltó que los mayores riesgos vienen de la actividad económica, y que con la inflación bajo control, es posible continuar con una política monetaria agresiva”, sostiene un reciente informe del Citi. ''Mientras haya espacio en materia de inflación para llegar a la meta de largo plazo (que está entre 2 y 4 por ciento) se tomarán las decisiones acordes”. JOSÉ DARIO URIBE, GERENTE DEL BANREPÚBLICA 5,25 por ciento ha sido la tasa interés del Emisor más baja registrada en la presente década. 3 recortes sucesivos de 100 puntos básicos en sus tasas de interés ha realizado el Emisor. HERJOS

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