Reducción de meta de crecimiento no sorprendió a nadie

Portafolio.co consulto a varios analistas y les preguntó sobre cuál es el panorama que ven alrededor de la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y las decisiones de política monetaria del Banco de la República.​ Conozca sus opiniones.

Reducción de meta de crecimiento no sorprendió a nadie

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Reducción de meta de crecimiento no sorprendió a nadie

Finanzas
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mayo 08 de 2015 - 10:38 p.m.
2015-05-08

El Banco de la República reveló en su informe de inflación que las nuevas condiciones externas han obligado a reducir el pronóstico de crecimiento económico del país. 

El equipo técnico del Banco estimó que en 2015, la economía mostrará una tasa de crecimiento entre 2 % y 4 %, pero se acercará más a 3,2 %.

Para el primer trimestre, la tasa rondará entre 2 % y 3,5 %, pero el pronóstico del Banco Central gravitará en 2,7 %. (Banrepública baja pronóstico de crecimiento para este año)

Todos los especialistas concuerdan en que el mercado estaba esperando la reducción en el pronóstico de la tasa de crecimiento.

Daniel Velandia, director de Investigaciones Económicas de Credicorp Capital, señaló que este recorte había sido anunciado anteriormente por algunos de los co-directores de la Junta Directiva de Banrep: “Carlos Cano y Ana Fernanda Maiguascha habían sugerido que esperaban un  crecimiento más bajo”.

De igual forma, Ángela González, analista económica del Banco de Bogotá, indicó que esta diminución en las expectativas de crecimiento era esperado con anterioridad.

Así mismo, Guillermo Botero, presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) comentó que “el mercado esperaba esa reducción porque la caída en los precios del petróleo, la pérdida de confianza del consumidor revelada por Fedesarrollo y la desconfianza de los comerciantes colombianos reportada por Fenalco, sugiere que hay un clima desalentador”.

Camilo Silva, socio fundador y analista de Valora Inversiones se sumó a las opiniones de los otros analistas y dijo: “El mercado ha notado que se viene presentando una caída en las cifras de crecimiento económico”.

PROYECCIONES

Desde Credicorp Capital esperan que la tasa de crecimiento al finalizar el año esté cercana a 3,7 % y no la modificarán a pesar del anuncio del Banco.

“Para que podamos realizar alguna modificación sobre nuestras estimaciones necesitamos esperar la publicación del crecimiento económico del primer trimestre de este año. No nos parece prudentes modificar nuestros análisis por una reducción que todos estábamos esperando”, añadió Velandia.

Por su parte, el Banco de Bogotá tampoco realizará un ajuste, pues ellos consideran que sus estimaciones van en línea con el pronunciamiento del Emisor.

“Nosotros esperamos que el PIB para 2015 presente una variación positiva de 3,3 %, mientras que en el primer trimestres, sin tener los datos de marzo, pronosticamos una tasa de crecimiento de 2,9 %”.

La apuesta del presidente de Fenalco incluye una estimación del PIB para 2015 de tres por ciento: “Si tuviera que arriesgar dinero, apostaría poco, porque existe una alta probabilidad de que la economía crezca por debajo de tres por ciento”.

RETOS DEL GOBIERNO

La balanza comercial debe seguir estando en la mira del Estado porque la diversificación de la oferta de productos exportables ayudaría a aliviar los menores ingresos por la caída de los precios del crudo.

“Vemos que las exportaciones, en términos de volumen, han mantenido buenos números, lo cual es gratificante para la economía porque pueden ayudar a sostener un crecimiento considerable del PIB”, dijo el analista de Credicorp Capital.

Sin embargo, Velandia considera que existe un desempeñó interesante en el consumo y la generación de empleo. Lo cual permitiría aumentar la confianza de la industria en el corto plazo.

En adición, Daniel Velandia sostiene que la ejecución presupuestal de las alcaldías y gobernaciones aumentará el nivel de gasto en un plazo de tiempo muy reducido: “Es posible que la cercanía de la fecha de vencimiento de los dineros presupuestales logre generar una demana de empleo y aumente transitoriamente el consumo de algunas personas”.

La analista del Banco de Bogotá ve un lunar en el panorama: el déficit de cuenta corriente.

“No sería prudente que el Banco de la República disminuya la tasa de interés porque un nivel bajo de ésta podría aumentar las presiones inflacionarias y aumentar el déficit de cuenta corriente”.

En palabras para un cristiano: una reducción de la tasa de interés puede reflejar un nivel bajo de ahorro nacional en comparación con la inversión, lo que podría manifestarse como un alto déficit de cuenta corriente.

Guillermo Botero cree que el reto del Gobierno está en incentivar el consumo, pues éste representa cerca del 68 % de las cuentas nacionales.

“El consumo se ha visto golpeado en los meses de marzo y abril porque los ciudadanos tenían que destinar sus ingresos para pagar los impuestos de carácter local como el impuesto predial”, señaló el presidente de Fenalco.

Botero también resaltó que la caída en las ventas de vehículos en abril, las cuales retrocedieron 16,3 %, muestra como el nivel de gasto de los hogares está ‘trancándose’.

La caída de los precios del sector minero-energético son la ‘piedra en el zapato’ para el Gobierno según Camilo Silva.

“A esto hay que sumarle el paro camionero del mes de marzo que afecto la producción nacional”, agregó el analista de Valora Inversiones.

INFLACIÓN Y TASA DE INTERÉS

El Banco Central se encuentra entre situado frente a una disyuntiva: inflación o crecimiento.

La tasa de interés puede controlar la una o la otra. Pero no es posible reducir los precios de la economía y aumentar el crecimiento.

Un aumento de la tasa de interés elevaría el costo de la inversión y el consumo, lo que llevaría que las empresas produjeran menos y los trabajadores, con menos dinero en sus bolsillos, comprarían menos bienes.

Sin embargo, una menor demanda estabilizaría el mercado y lanzaría los precios a la baja.

Por el contrario, un nivel de tasa de interés bajo estimula a la industria y a los consumidores. Las compañías demandarían más mano de obra y bienes de capital, y los trabajadores podrían gastar más.

La economía crecería al igual que los precios, y la inflación podría empezar a ‘dispararse’.

No obstante, Fenalco cree que el alza en los precios responde a factores coyunturales como el paro de transportadores y clima que están afectando principalmente a los alimentos: “Infortunadamente, la política monetaria no puede controlar el clima. Por eso es que el Banco Central debe quedarse quieto con el tema de las tasas”.

Por ahora, los analistas recomendaron mantener el nivel de tasa de interés y seguir manteniendo un buen nivel de exportaciones.

@Portafolio.co