Por una reforma política integral

A raíz de las extensas declaraciones alrededor del caso de Alberto Santofimio, no sólo de la señora Virginia Vallejo sino de las otras personas entrevistadas al respecto en la radio, nuevamente se ponen de presente las graves consecuencias que le ha traído al país la degradación de la actividad política y la urgente necesidad de una verdadera e integral reforma que le devuelva a dicha actividad su razón de ser: mecanismo, por excelencia, al servicio del interés general de la población.

POR:
agosto 03 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-03

Si los colombianos pretendemos que la democracia persista como el sistema político de gobierno de la Nación, no podemos permitir que se repitan los vergonzosos hechos de connivencia entre dirigentes políticos y jefes de las organizaciones delictivas, que se han venido denunciando desde hace más de dos décadas. Hay que dejar la indiferencia frente a la política, tal como se manifiesta en los altos índices de abstención electoral y la forma cómoda de participación de los grupos de poder económico cuando pretenden congraciarse con las diferentes fuerzas políticas, contribuyendo a la financiación de sus campañas. Esas actitudes tienen mucho que ver con la indeseable situación actual. Se necesita, por el contrario, mayor participación del ciudadano frente al proceso político si se quiere que esa actividad se lleve a cabo de manera transparente. La inversión de los valores de la política, convertida ante todo en mecanismo al servicio de intereses subalternos a su función fundamental, facilitó la penetración de las mafias delictivas, las cuales, a la vez, impulsaron mediante el soborno, la intimidación y la violencia un proceso de debilitamiento institucional que se refleja en un Estado limitado en su capacidad de hacer cumplir la Constitución y las leyes. Corresponde, por consiguiente, a los políticos activos, rescatar la credibilidad de su actividad, erradicando los vicios y marginando aquellos personajes causantes del rechazo ciudadano hacia esa esencial actividad. En el pasado, los ex presidentes Lleras Restrepo y Echandía, con el movimiento de la Democratizaciónfundado por ellos, pretendimos detener ese proceso de deterioro en el seno del Partido Liberal, apelando directamente al elector sin haber alcanzado el indispensable respaldo mayoritario del liberalismo. Para devolverle a la política su razón de ser se requiere un marco legal apropiado y la activa participación ciudadana para apoyar a políticos comprometidos con los necesarios cambios y rechazar a quienes pretenden continuar con el clientelismo, expresión referida al comportamiento político indebido. Ojalá el demócrata colombiano esté consciente de la importancia de su participación en el proceso político. *** Roberto Arenas Bonilla Ex embajador de Colombia en Bruselas Se necesita mayor y consciente participación del ciudadano frente al proceso político”.

Siga bajando para encontrar más contenido