¿Reforma tributaria estructural?

De la enunciada reforma tributaria lo único bueno es el planteamiento de la simplificación del sistema. Por lo demás se puede resumir que es continuar con un pésimo modelo que ha persistido en Colombia, por lo menos desde la década de los 80.

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agosto 16 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-16

Para empezar la llamada reforma estructural que tanto necesita Colombia debe permitir que el Sistema sea: 1- Efectivo, debe combinar elementos de lograr mayor recaudo al menor costo posible. El costo no sólo de la administración tributaria, si no para los sujetos de pago de tributos, tanto empresas como personas naturales. Ello implica simplificar tanto las normas como los procedimientos. 2. Progresivo, aunque en términos técnicos es preferible un sistema tributario proporcional, es decir que cada quien tribute según su capacidad tanto de riqueza como de consumo, el sistema tributario colombiano debe conservar todavía el principio de que tribute más el que tenga más en términos relativos y absolutos. Esto se logra procurando, entre otros, que predominen más los impuestos directos (renta, patrimonio) y no los impuestos indirectos (IVA). 3. De nada sirve una reforma tributaria si no se logra disminuir la abrumadora evasión. Suena a chiste cuando el Ministro de Hacienda afirma que hay que hacer una reforma tributaria, entre otras razones porque se están evadiendo al año más de 19 billones de pesos, por IVA e imporenta. ¿Por qué no mejor la Dian y en general toda la administración tributaria del orden nacional y regional desarrollan e implementan estratégias antievasión más efectivas? 4. Un sistema tributario es parte integral del sistema económico, por tanto, por ejemplo si la meta es aumentar el recaudo en términos absolutos es importante y trascendental hacer crecer el PIB de manera más significativa que un mediocre 5 por ciento. 5. El sistema tributario debe contribuir efectivamente a la función de redistribución de los recursos que tiene el Estado; en Colombia diferentes estudios muestran que es lo contrario, es decir que acentúa la concentración de los ingresos, por los mecanismos regresivos que se han implementado. Igualmente no basta con que se aumenten los recaudos si se sigue presentando un efecto multiplicador del gasto público tan bajo como el colombiano; el otro lado de la ecuación, es decir el gasto público acompañado de adecuadas políticas, debe ser la herramienta más efectiva para lograr la redistribución y la equidad social. Héctor Julio Garzón Vivas Docente Universidad los Libertadores

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